MENSAJES DADOS POR LA VIRGEN MARÍA
DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
2-5-89   1650

Ora hija, en estos momentos en que gran parte de la humanidad ha caído 
subyugada por el maligno.
Esa gran parte de la humanidad debe conocer a Dios, debe amar a Dios, y sólo 
de la mano de la Madre, puede ser conducida a El.
Permanente es la Mediación de la Madre por los hijos. Que Mis palabras sirvan 
para la reflexión.
Amén, amén.
Predica a todos tus hermanos.



5-5-89    1651

Estoy rezando el Padrenuestro y a medida que lo voy rezando, veo rostros de todas 
las Razas.
Luego veo a la Santísima Virgen y le pregunto por qué vi eso; me dice: Quiero 
expresarte de esta manera que Mi Corazón se desvela por cada hijo.
Digo a todos tus hermanos: El mal avanza, más, no os dejéis derribar.
La salvación espera; poneos a salvo en el Corazón de Mi Hijo.
Gloria al Redentor.
Sea conocido Mi mensaje.
Leed: San Juan C. 12, V. 46
46  Yo soy la Luz, y he venido al mundo para que todo el que crea en Mí no permanezca en 
las tinieblas.



9-5-89     (Intención de la Novena del 17 al 25)   1652

Pido oración en esta Novena: Para que mis hijos deseen la Luz y podrán así, 
abrirse paso en las tinieblas.
Os exhorto a vivir en la Esperanza; os la estoy transmitiendo, aceptadla, no 
permanezcáis insensibles.
El Espíritu Santo, iluminará vuestros espíritus.
Sólo pido vuestra docilidad.
Alabado por siempre sea el Señor.
Predícalo hija mía.




10-5-89          1653

Hija mía predilecta, no todos comprenden el Amor de la Madre, por los hijos.
Esta Madre, que quiere corazones humildes para Su Hijo.
No hay camino incierto junto a Mí, sólo el Único, el Verdadero, el que lleva hacia 
Cristo.
En la Madre, encontraréis Refugio, Consuelo, Esperanza.
Gloria al Señor.
Hazlo conocer.



11-5-89          1654

Gladys, no quiero corazones estériles; ciertamente no encuentro en ellos, la 
entrega y el amor a Cristo Jesús.
Muchas almas se consumen, porque están lejos del Amor de Dios; tengan mis 
hijos, conocimiento de que el débil, poco o nada le da al Señor. Buscad entonces 
a la Madre, para no naufragar.
Gloria al Salvador.
Predícalo.



13-5-89          1655
Hija mía, hoy, como entonces en Fátima, nuevamente son Mis visitas aquí en la 
tierra; aunque son éstas más frecuentes y prolongadas, ya que la humanidad vive 
momentos de gran dramatismo.
¿Es que el hombre no ha comprendido aún, que sólo debe estar al servicio de 
Dios?
Perecerá su alma si se resiste a hacerlo.
Muchos corazones no aceptan Mi invitación a la oración, a la conversión; es por 
eso que la obra del demonio crece y se extiende.
Hijos míos: Por medio de la oración y la conversión, retornaréis a Dios; que no 
encuentre El, aridez en vuestro corazón.
Alabado sea el Altísimo. Predícalo.




15-5-89   (María Madre de la Iglesia)    1656
Mi amadísima hija, Soy la Madre que quiere a los hijos, cubrir con Su Manto.
Soy la Madre que quiere a los hijos, en Su Casa, porque Soy, Madre de la Iglesia.
Digo a todos tus hermanos: Id al encuentro de Jesús, en la Eucaristía; con amor, 
recibiéndolo dignamente.
Ya es demasiado ofendido Mi Hijo; es por eso que debéis ser fervorosos 
cristianos y estar interiormente preparados para ir a Su encuentro, en el Gran 
Sacrificio Eucarístico.
No os excluyáis de tan maravillosa muestra de Amor.
Sea por siempre Alabado el Nombre de Jesús.
Hazlo conocer.


17-5-89          1657

Gladys, Mi presencia ofrece a los hijos, el aliento necesario para llegar a Cristo 
y permanecer en El.
Hijos: No busquéis sino Mi mano para  caminar; Soy vuestra Madre, por lo 
tanto, vuestra Conductora.
Os espero, no malgastéis el tiempo, ya que es precioso.
Amén, amén.
Predícalo hija.



21-5-89     (Domingo: Día de la Santísima Trinidad)          1658

Digo a todos tus hermanos: La Santísima Trinidad, por medio de Mi Corazón, 
quiere llegar a todas las almas.
El Amor Perfecto del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, os quiere purificar, 
responded a esta invisible pero real muestra de Amor, con una visible y sincera 
respuesta, vuestra conversión.
Alabado sea Dios.
Predícalo hija.




22-5-89          1659

Gladys, en Mis mensajes pronuncio la palabra esperanza, porque todavía hay 
para las almas, esperanza; hablo de humildad, porque sin humildad, no hay 
sinceridad de corazón; pido oración porque solamente con la oración crece el 
espíritu.
Esto digo a mis hijos: No descuidéis vuestro espíritu, alimentadlo con el Amor 
que os ofrece Mi Corazón de Madre.
Amén, amén.
Hazlo conocer.



24-5-89   (María Auxiliadora)      1660

Hijos míos: Soy la Puerta del Cielo y Auxilio en la tierra.
Soy la Madre que desciende hasta los hijos, para darles Seguridad y Amparo.
Soy el Ancla a la que se aferran los humildes, los desvalidos, los extraviados que 
van en busca de Dios.
¡Oh hija mía, cuántas almas en la incertidumbre, en la ignorancia!
Pido valor y entrega, para salir de la oscuridad y abandonarse en los brazos de 
esta Madre.
Gloria por siempre al Señor.
Predica a todos tus hermanos.



25-5-89    (Día de Peregrinación)      1661

Gladys, miro dulcemente a mis hijos, en estos momentos en que el desaliento 
parece ser su única compañía.
Queridos hijos: Mientras oréis, el desaliento no os vencerá; mientras estéis 
dispuestos a escuchar la Palabra de Dios; seréis renovados espiritualmente.
No debéis jamás dudar de Dios; si, dad ejemplos de fe.
Amén, amén.
Debes darlo a conocer.
Leed: Isaías C.55, V. 10 - 11
        10      Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo y no vuelven a él sin haber empapado 
la tierra, sin haberla fecundado y hecho germinar, para que dé la semilla al sembrador y 
el pan al que come,
        11      así sucede con la Palabra que sale de Mi boca: Ella no vuelve a Mí estéril, sino que 
realiza todo lo que Yo quiero y cumple la misión que Yo le encomendé.



27-5-89          1662

Hijos míos: Verdaderamente por el camino de la Cruz, se va a Cristo. He aquí 
que os llamo a recorrerlo; no os detengáis. Id al Señor, por amor, sólo por amor.
Orad, confiad y lo lograréis.
Valorad Mi Mensaje.
Hazlo conocer.
Leed: Romanos C. 12, V. 12
        12  Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la 
oración.



28-5-89    (Corpus Christi)      1663

Mi amada hija, toda criatura debe saber que la Madre, se preocupa por sus hijos.
La humanidad toda vaya al encuentro del Amor de Dios.
No haya indiferencia, haya amor en los corazones.
Digo a todos tus hermanos: Venid, os mostraré al Gran Amor; os enseñaré a 
adorar y a recibir a Jesús, en la Santa Eucaristía, tan necesaria para el alma.
Colmad vuestro espíritu, volviendo vuestro corazón a Cristo.
Gloria al Altísimo,
Haz conocer las palabras de la Madre.



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