MENSAJES DADOS POR LA VIRGEN MARÍA
DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
3-7-89           1677

Gladys, mucha necesidad tengo de la docilidad de mis hijos. Deben estar ellos, 
animados de espíritu de esperanza, de fortaleza y de confianza en la Madre.
Hijos míos: No hay soledad sino para aquellos que se sienten solos. Permanezco 
hoy junto a vosotros; permaneced vosotros junto a Mí.
Gloria al Altísimo.
Hazlo conocer.




7-7-89     (Intención de la Novena del 17 al 25)        1678

Gladys, que vuestra oración sea, en esta Novena, para que estéis unidos al Papa 
y a la Verdad de Cristo por él proclamada.
Abandonaos como este amadísimo hijo a Mi Corazón de Madre.
Orad, teniendo la certeza de que con la oración, le estáis dando amor a él y a la 
Santa Iglesia, tan valientemente por él defendida.
El Vicario de Jesús ama la Verdad, vive por la Verdad; son muchos los que se 
deslizan hacia una pendiente muy peligrosa que es estar fuera de Cristo.
La Luz está para aquellos que la buscan, para aquellos que la aman 
verdaderamente.
Escuchad Mi voz.
Las glorias sean por siempre al Señor.
Debéis darlo a conocer.
Doy la Novena tan tempranamente para que llegue a los rincones más apartados 
de la tierra.



8-7-89          1678 bis

Mi querida hija, Mis  ojos miran a todos mis hijos, Mi Corazón derrama Amor, la 
Madre toda es Amor; Mi presencia en estos momentos os lo está demostrando.
No habléis de desalientos ni de tristezas, guardad alegría en vuestros corazones.
No habléis de lejanías, sentid la cercanía de Dios.
Vivid la Paz del Señor, serenamente en vuestro espíritu.
La Bendición de Dios, sea con vosotros.
Amén, amén.
Predícalo.




8-7-89           1679

Hija, los dominios de satanás buscan extenderse, pero nada teman los hijos que 
se abandonan en esta Madre.
Debe crecer esa fe, ese abandono, esa seguridad en María.
Lo logrará aquél que se apegue frecuentemente al Santo Rosario.
Orad, el Señor escucha.
Glorificado sea su Nombre.
Predícalo.

Leed: San Mateo C. 21, V. 22

22  Todo lo que pidan en la oración con fe, lo alcanzarán.



12-7-89          1680

Hija mía, muchos hijos niegan abiertamente a Dios, y se internan así, en el odio, 
en el más absoluto ateísmo.
Es doloroso ver tantas almas que no quieren recibir este Rayo de Amor: la 
presencia de la Madre.
Digo a todos tus hermanos: No llenéis vuestro corazón de orgullo, sino de 
humildad y de amor a la Madre y por Ella a Cristo.
Gloria al Señor.
Sea esto conocido.




13-7-89          1681

Hoy al rezar los misterios Gozosos del Santo Rosario, medité en especial el quinto 
misterio.
Luego vi a la Santísima Virgen y me dijo: Si, hija, Mi Niño crecía oyéndolo y 
aprendiéndolo todo de Su Padre; en ocasiones así me lo decía.
Todo su ser derramaba Amor y Paz. Humildemente acercaba la Palabra del 
Padre, a cuantos querían escucharla; iluminaba con Ella, a sus seguidores.
El, abría los corazones al Amor a Dios Único y Verdadero; a la oración y alejaba 
al espíritu, del mal espíritu.
Hija, Cristo, fue enviado al mundo para dar Vida a los que lo aman; hoy la 
Madre de Cristo, dice a los hombres: Nada temáis, seguid las Enseñanzas de 
Jesús; Evangelizad llevad Su Palabra a vuestros hermanos, porque 
desconociéndola tenéis perdón, mas, ignorándola sentenciáis vuestra alma.
Amén, amén.
Hazlo conocer.



15-7-89          1682

Digo a todos mis hijos: Os estoy comunicando lo que nace del Corazón 
Misericordioso de Mi Hijo; Su Amor por las almas.
No busquéis humanas respuestas, sólo mereced ese Amor.
Haced que penetre en vuestro corazón cada palabra Mía.
Gloria a Dios.
Predícalo hija.

Leed: I de Juan C 3, V. 18 - 19

18              Hijitos míos, no amemos solamente con la lengua y de palabra, sino con obras  y de 
verdad.
19              En esto conoceremos que somos de la verdad, y estaremos tranquilos delante  de Dios.




18-7-89          1683

Hijos míos: Soy la Madre que os pide oración. Soy la Madre que os pide que 
escuchéis la Palabra del Hijo.
Soy la Madre que os pide que no confundáis vuestro espíritu.
Si os volvéis humildes, oraréis; si os hacéis pequeños, escucharéis la Palabra; se 
amáis a Cristo, El, aclarará vuestro espíritu.
Sólo el Señor, convierte a sus hijos; dejad entonces que llegue a vuestro corazón.
Alabado por siempre sea Dios,
Hazlo conocer.


21-7-89          1684
Mi querida hija, en estos momentos el hombre está poniendo toda su confianza en 
él y no en Dios; esto hiere y ofende grandemente al Señor; el dolor cubre también 
Mi Corazón de Madre.
Quieran las almas liberarse del desamor a Dios; quieran las almas reparar tan 
grande ofensa a Dios, con la oración.
Amén, amén.
Predícalo.


25-7-89   (Día de Peregrinación)  1685
Veo a Jesús; me dice: Deben las criaturas venir a Mí, porque sólo Conmigo, las 
almas vivirán  eternamente.
Es Mi Madre, La que impedirá que marchen a la deriva, La que hará que vengan 
directamente a Mí.


25-7-89          1686
Más tarde veo a la Santísima Virgen; me dice: Mi amada hija, muchas almas están 
expuestas a perecer, a causa del alejamiento de Dios.
Yo les digo a todos mis hijos: No os alejéis de Cristo, fortaleceos en la fortaleza, 
que es Mi Corazón Maternal.
Desde este lugar, Mi Corazón obra; desde este lugar, he derribado el muro que 
separaba al alma, de Jesucristo.
Desde este lugar os digo: No desmayéis, esta Madre consolará y cobijará 
vuestros corazones.
Glorificado sea el Nombre del Señor.
Hazlo conocer.




27-7-89          1687

Delante de Dios, nada pasa desapercibido; las obras se ven por la perseverancia 
y la perseverancia tiene sus frutos gracias a la oración.
Alabado sea el Señor.

 

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