MENSAJES DADOS POR LA VIRGEN MARÍA
DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
1-8-84          229
Hijos míos, de palabra y de hecho debéis estar con el Señor, demostrad que podéis hacerlo. Que 
no falte en vosotros Su Sabiduría, menos aún, no os la dejéis arrebatar.
En el tiempo que llevo con vosotros, habréis comprendido el valor que tienen estos Mensajes. 
También que el Señor os haga posible conseguir su Misericordia.
Gloria a Dios.



2-8-84         230
Todo lo que quiere el Señor será hecho, por eso se manifiesta, no se alejará de vosotros. Hijos 
míos: El os ha encontrado faltos de fe, entonces os quiere fortalecer.
El Señor debe ser vuestra constante compañía, sólo así no os extraviaréis. No cortéis el brote 
que estáis viendo crecer, por el contrario, regadlo para que luego lo podáis disfrutar.
Leed: Hebreos C. 4, V. 1-2 y 7
        1       Temamos, entonces, mientras  permanece en vigor la promesa de entrar en el Reposo de Dios, no sea 
que alguno de ustedes se vea excluido.
        2       Porque también nosotros, como ellos, hemos recibido una buena noticia; pero la Palabra que ellos 
oyeron no les sirvió de nada, porque no se unieron por la fe a aquellos que la aceptaron.
        7       Por eso, Dios nuevamente fija un día -un hoy- cuando muchos años después, dice por boca de David 
las palabras ya citadas: "Si hoy escuchan Su Voz, no endurezcan su corazón".


3-8-84         231
Me dirijo a los que están solos, sin compañía alguna: buscad compañía en el Señor y no 
sentiréis la soledad. Esta es mala consejera, atrae a la tentación, al pecado, no la dejéis entrar 
en vosotros.
Tened el pensamiento puesto en Cristo Jesús y utilizadlo como coraza.
Gloria al Señor.


4-8-84         232
Grande es el Amor que os tiene el Señor hijos míos. El os quiere hacer partícipes de su tesoro, 
aceptadlo. El Señor quiere que le seáis fieles, porque sólo de esa manera os recibirá y no seréis 
rechazados.
Apreciad lo que ofrece. El Sagrado Corazón os ayudará a ver con lucidez.
Leed: Zacarías C. 8, V. 11-12
        11       "Pero ahora, Yo no trataré al resto de este pueblo como en los tiempos pasados". -oráculo del Señor de 
los ejércitos-.
        12      "Porque hay semillas de paz: La viña dará su fruto, la tierra sus productos y el cielo su rocío. Yo daré 
todo esto como herencia al Resto de este pueblo".

Jaculatoria:
"Oh dulcísima Madre,
por todos los sufrimientos que padeciste,
ayúdame a sobrellevar mi cruz".
 



5-8-84  233
Veréis que invocando a Dios no os sentiréis en cautiverio, sino que os sentiréis libres.
Habrá paz y no tempestades en vuestros corazones, el Señor os quiere cubrir con un Manto de 
Amor.
Orad y agradeced a Dios porque estáis recibiendo Su Palabra.
Amén. Amén.


5-8-84          234
Bendito sea el Señor, porque escucha las súplicas de sus hijos, aun las del pecador. Que nadie 
quiera vencer o torcer la Voluntad del Señor, porque tropezará, os lo aseguro.
Hijos míos: Las palabras del Señor en vuestras bocas crecen.
Alabado sea.
Leed: II Timoteo C. 3, V. 14 al 17
        14      Pero tú permanece fiel a la doctrina que aprendiste y de la que estás plenamente convencido: tú sabes 
de quiénes la has recibido.
        15      Recuerda que desde la niñez conoces las Sagradas Escrituras; ellas pueden darte la sabiduría que 
conduce a la salvación, mediante la fe en Cristo Jesús.
        16      Toda la Escritura está inspirada por Dios, y es útil para enseñar y para argüir, para corregir y para 
educar en la justicia,
        17      a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para hacer siempre el bien.


6-8-84          235
No volváis al camino de donde os he sacado, seguid al Señor.
Hijos míos: No os engaña cuando os asegura Vida Nueva, escuchadlo porque de vuestra vida se 
trata y de vosotros tendrá clemencia.
El Todopoderoso es el que juzga, debéis estar convencidos de eso, meditad vuestro proceder, 
sed sinceros y limpios con El.
Gloria al Señor.

7-8-84          236
Decid al pueblo todo, Dios tendrá misericordia de vosotros. ¡Cómo no habría de tenerla, si 
estáis ablandando vuestros corazones!
Ya el Señor os está rescatando y lo estáis viendo, no podéis negarlo, mantenedlo en vuestros 
corazones, que con vosotros está.
Amén. Amén.



7-8-84          237
Del Señor obtendréis sus dones, de su espiga la semilla, su Verdad alejará la mentira y de su 
fuente beberéis la Vida.
Alabado sea el Señor.


8-8-84          238
Si en vuestro corazón miráis, veréis que tenéis necesidad de Dios.
Con El nada se pierde, siempre se gana, Cristo Jesús os invita a que paséis de la tristeza a la 
Alegría, de la ignorancia a la Sabiduría, de la noche al Día y de la muerte a la Vida.
Atended los consejos del Señor.
Amén. Amén.


9-8-84          239
Defendeos de los ataques que os hace el maligno, debéis tener firmeza y confianza en Cristo Jesús. Los 
hijos del Señor protegidos están con El.
Bienaventurados seáis si queréis llegar al Señor, porque cambiará vuestras vidas.
Os estoy entregando la salvación, tomadla.
Gloria al Señor.
Leed: Job C. 33, V. 2-3 / C. 34, V. 2-3-4-
        2       Ya ves que he abierto mi boca, mi lengua ha comenzado a hablar.
        3       Mi corazón desborda de palabras sabias, mis labios dirán la pura verdad.
Cap. 34, Vers. 2-3-4
        2       ¡Escuchen, sabios, mis palabras, y ustedes, los expertos, préstenme atención!
        3       Porque el oído discierne las palabras como el paladar gusta los alimentos.
        4       Decidamos entre nosotros lo que es recto, reconozcamos todos juntos lo que es 
bueno.


10-8-84             240
Hijos míos, el Señor no derriba al que levanta, al contrario lo mantiene con El. Dios se afana 
por llevar por el buen camino a sus hijos, entonces ¡cómo no obedecerle, cómo no amarle!
Oradle al Señor:
"¡Dios mío, convierte mi tristeza en alegría, quita de mí toda pena. Sé que no 
cumplo, Señor, como debiera, pero sigo tus consejos porque me suenan a Gloria. 
En mi corazón tengo Tu Nombre y grabado queda". Amén.



11-8-84         241

Hijos míos: Estáis enloquecidos en una carrera en la cual no tenéis ninguna meta valedera, no 
podéis seguir así porque no os deja ver más allá de vuestras narices. Haced un alto, mirad qué 
está pasando a vuestro lado y dónde estáis, es tiempo ya que lo hagáis.
No podéis decir que el Señor no os hace ver que estáis viviendo equivocadamente. Si queréis 
seguirlo El os muestra Su camino; si queréis aprender, del Señor aprenderéis.
Gloria al Altísimo.
Esto digo para todos mis hijos.

Leed: Eclesiástico C. 6, V. 27-28
27 Sigue sus huellas y búscala: La Sabiduría se te dará a conocer, y una vez que la poseas, no la dejes,
28 porque al fin encontrarás en ella el descanso y ella se convertirá en tu alegría.



12-8-84         242

Vosotros los que lloráis porque creéis que estáis olvidados por el Señor os digo: Vosotros os 
habéis olvidado que hay un Dios, un Dios Todopoderoso que os llama y que mira a sus hijos. 
Un Dios que da y que quiere que deis, que se acerca y quiere que os acerquéis, que vive en la 
Verdad y quiere que vosotros viváis esa Verdad. Un Dios que anuncia y que quiere que 
anunciéis. Solamente el que está alejado completamente de El puede creer que está solo, porque 
el Señor jamás olvida. Su Luz alumbra a todo aquél que quiere verse alumbrado por Ella.



12-8-84         243

Orad que aliviaréis tensiones, orad en conjunto por estas intenciones:
— Para que os alivie el Señor.
— Para que ablanden los corazones los que aún no lo hicieron.
— Para que los despoje de su soberbia, a los orgullosos.
— Y por los humildes, para que cada vez sean más,
— porque ellos están más cerca de Dios.



13-8-84         244
La tierra toda corre peligro en manos de los hombres. Abrid los ojos y veréis que están 
enceguecidos persiguiendo quimeras.
Hasta ahora no entendieron, quisieron acallar la voz del Señor que los alerta. Pero ahora, 
vosotros hijos míos, sois testigos que Dios en estos días os busca, id a su encuentro.
Mirad, aquí a vuestro lado, está el Señor.
Alabado sea.
13-8-84         245
Mucho amor necesitan mis hijos y Yo me doy abiertamente, por la unidad de todos vosotros, por 
la paz de los países, porque puedan descubrir a Cristo y abrirse a su llamado.
14-8-84         246
Queridos hijos, os digo: Que de vosotros depende que no sufráis hambre, no olvidéis que el 
Señor os quiere alimentar, no estéis hambrientos, porque os exponéis a padecer. Tened siempre 
presente a Dios, confiad en El y salvos seréis.
Gloria al Señor.
Leed: San Juan C. 3, V. 16 al 21
        16      "Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en El no muera, 
sino que tenga Vida eterna.
        17      Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por El.
        18      El que cree en El, no es condenado; el que no cree, ya está condenado; porque no ha creído en el 
Nombre del Hijo único de Dios.
        19      En esto consiste el juicio: la Luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la Luz, porque 
sus obras eran malas.
        20      Todo el que obra mal odia la Luz y no se acerca a ella, por temor de que sus obras sean descubiertas.
        21      En cambio, el que obra conforme a la Verdad se acerca a la Luz, para que se ponga de manifiesto que 
sus obras han sido hechas en Dios".
15-8-84         247
Oh pueblos, no estéis tan duros con el Señor, porque de esta manera, habrá sido en vano que El 
haya querido sacarlos del fango para pisar tierra firme.
Estad atentos a cuanto os dice, escuchadle porque os vigila, escuchad y poneos con el corazón 
en manos del Señor.
Amén. Amén.



16-8-84         248

Jesús dice: A todos les digo: Que busquen en su interior y podrán ver lo que hay en ellos. Dios 
en cada uno siembra y cada uno debe preocuparse por esa semilla para que viva o muera.


16-8-84         (Intención de la Novena del 17 al 25)   249

La Virgen me dice: Bienaventurado sea aquel que se haga agradable a Dios, no dejéis que se 
destruya lo que ya estáis logrando, el amor al Señor.
Conservad en vosotros la fe y permaneced fieles a Dios.
Amén. Amén.
Desde mañana empezaréis una Novena pidiendo por vuestra Patria, por vuestros sacerdotes y 
por el acercamiento al Señor.
(Dadlo a conocer porque tiene que tener fuerza).



17-8-84         250

Hijos míos: No esperéis, buscad ahora al Señor, porque El sólo tendrá misericordia del 
humilde, del justo, del obediente y no le concederá al violento, al indiferente.
Considerad las palabras de vuestra Madre y veréis vuestras esperanzas cumplidas.
Gloria al Santísimo Padre.

Leed: Hebreos C. 6, V. 17-18-19
        17      Por eso Dios, queriendo dar a los herederos de la promesa una prueba más clara de que su decisión era 
irrevocable, la garantizó con un juramento.
        18      De esa manera, hay dos realidades irrevocables -la promesa y el juramento- en las que Dios no puede 
engañarnos. Y gracias a ellas, nosotros, los que acudimos a El, nos sentimos poderosamente 
estimulados a aferrarnos a la esperanza que se nos ofrece.
        19      Esta esperanza que nosotros tenemos, es como un ancla del alma, sólida y firme, que penetra más allá 
del velo.



18-8-84         251
Nunca os apartéis de la derecha del Señor. Mantened vuestro espíritu confiado en El, obrando 
según sus deseos.
Abundante es el Amor que derrama sobre vosotros, queridos míos.
Oración:
"Bendito seas Señor de la Luz
porque tu bendición me das,
me acercas tu Espíritu
como también tu misericordia.
Maravilloso es tu Amor,
que engrandece al más pequeño
derribando al mas soberbio,
alabada sea tu grandeza.
Amén".



18-8-84         252
Como toda madre vigilante estoy con mis hijos y presente estoy con ellos.



19-8-84         253
Hay muchas almas enfermas pero que pueden sanar aceptando al Señor, hay otras condenadas, 
porque han sido invadidas por una violenta tempestad y están siendo arrasadas sin tener 
posibilidad de salvación.
No le temáis a mis palabras, solamente os pido tened en cuenta la protección que os brinda el 
Salvador.
Alabado sea.


19-8-84         254
A mis hijos les digo: No caminéis de noche porque no avanzaréis, hacedlo de día y llegaréis.
Algunos no saben que del Señor se recibe todo, de El proviene amor, paz y salud.
Solamente de El obtendréis el bienestar total.



20-8-84 255

Hijos míos: Demasiado tiempo lleváis teniendo el corazón vacío, porque os aseguro, que estaba 
vacío.
El Señor os abre un nuevo horizonte, mirad y entrad en él, confiad en esta Madre consejera y no 
sufriréis desencanto.
Amén. Amén.
Leed: Hebreos C. 8, V. 10-11-12
        10      Y ésta es la Alianza que estableceré con la casa de Israel después de aquellos días -dice el Señor-: 
Pondré mis leyes en su conciencia, las grabaré en su corazón; Yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo.
        11      Entonces nadie tendrá que instruir a su compatriota ni a su hermano, diciendo: "Conoce al Señor"; 
porque todos me conocerán, desde el más pequeño al más grande.
        12      Porque Yo perdonaré sus iniquidades y no me acordaré más de sus pecados.
                (Cf. Jeremías 31; 33-34)


21-8-84 256

Si amáis al Señor vivid por su causa, no es dolor lo que busca de vosotros, tampoco os quiere 
ver agobiados, sólo quiere que no lo rechacéis.
Dejaos alentar por su Divino Espíritu y seréis consolados de vuestras penas. Hija mía, la 
enseñanza del Señor en marcha está.
Gloria al Señor.
El Señor está sembrando Amor, llenaos de ese Amor.
Estáis iluminados.


22-8-84 257

Soy una Madre que quiere ver a sus hijos obedeciendo a su Padre, una Madre que sufre cuando 
ve que sus hijos corren peligro, una Madre que se alegra si los ve recorrer el camino de la vida.
Hijos míos, el Señor os pide que vayáis a su encuentro, entonces veréis su grandeza, en lo 
conocido y en lo que queda aún por conocer.
De nada serviría Su Palabra si os mantenéis en negativo ante su llamado.
Sed conscientes y seréis testigos de la verdad del Santísimo Padre.
Amén. Amén.



23-8-84         258

El Señor mandó anunciarme y me anuncié aquí entre vosotros, porque El ha visto que tenéis 
salvación.
Estáis viviendo días inolvidables en vuestras vidas, debéis saber aprovechar estos días.
Decid a tu pueblo: Dejaos conducir por el Señor, no os desliguéis de su lado. La mano del 
Señor se ha apartado de algunos, no dejéis que esto pase con vosotros.
Gloria al Señor.

Leed: Ezequiel C. 34, V. 22-30-31
        22      Yo acudiré en auxilio de mis ovejas y ellas no estarán más expuestas a la depredación: Yo juzgaré entre 
oveja y oveja.
        30      Así sabrán que Yo, el Señor, estoy con ellos, y que ellos son mi Pueblo, la casa de Israel -oráculo del 
Señor-.
        31      Ustedes, mis ovejas, son el Rebaño humano que Yo apaciento, y Yo soy su Dios -oráculo del Señor-.

24-8-84         259

Es bueno saber, que con el Señor delante vuestro no pisaréis en falso, os lo digo para que 
podáis sentir su presencia.
Hijos míos: Mi corazón se estremece, sabiendo que con el Señor tomaréis un rumbo seguro, 
seguidlo porque no habrá viento capaz de echar por tierra la Voluntad del Señor.
Gloria a Dios.


25-8-84                               (Día de Peregrinación)    260

Benditos seáis hijos de Dios. Vosotros, que tenéis conocimiento de lo que es obrar en favor de 
Cristo, que no caiga en vuestro corazón el peso del pecado, porque difícil sería vuestra 
Redención.
Id entonces respetando Su Palabra, honrando al Señor, tened la seguridad que ya estáis 
recibiendo bendiciones.
Alabado sea el Señor y Padre nuestro.




26-8-84         261

Jesús dice: Muchos males padecerán los que quieran seguir el errado camino que están 
transitando y no se detengan a escuchar la voz de Dios.
La Virgen dice: de vosotros deberán salir obras buenas, porque así lo quiere el Señor.
Estáis llenos de amor, pero todavía no lo habéis descubierto. Dejad que El lo haga, y 
empezaréis a sentir a Cristo Jesús dentro vuestro.
Ayudad al prójimo, aunque creáis que no lo merece. Hijos míos, debéis dejar juzgar al Señor y 
estará en paz vuestro corazón.
Amén. Amén.

27-8-84         262

Hijos míos: Llegará el día en que el Señor os llamará, que estéis sano en cuerpo y alma, eso 
quiere vuestra Madre.
Entregaos al Señor y poco a poco cambiará vuestros corazones.

"Con Cristo a mi lado
desconozco la debilidad.
El me sustenta con su Amor
y mis fuerzas se multiplican.
Le doy gracias a Jesús
por haberme despertado,
por enseñarme el camino,
el camino hacia la Vida.
El es toda mi esperanza,
mi confianza, mi alegría.
Cristo ama, Cristo enseña.
Cristo salva, Cristo redime.
Aleluia".




28-8-84         263

Amad al Señor, porque estáis bajo su protección.
Hijos míos ¡qué gran maestro es el Señor, y cuánto Amor hay en El!
Sobre vosotros deja Su Corazón, Su Esperanza y Su Palabra.
El Señor quiere ver paz en cada uno de sus hijos, solamente si la tenéis podréis cumplir con El.
El Espíritu del Señor está en los hijos del Señor.
Gloria a Dios.

Leed: Efesios C. 4, V. 14 al 16
        14      Así dejaremos de ser niños, sacudidos por las olas y arrastrados por el viento de cualquier doctrina, a 
merced de la malicia de los hombres y de su astucia para enseñar el error.
        15      Por el contrario, viviendo en la Verdad y en el Amor, crezcamos plenamente, unidos a Cristo. El es la 
Cabeza,
        16      y de El, todo el Cuerpo recibe unidad y cohesión, gracias a los ligamentos que lo vivifican y a la acción 
armoniosa de todos los miembros. Así el Cuerpo crece y se edifica en el Amor.



29-8-84         264

Así como mi Hijo soportó el dolor de sus llagas, así vosotros podéis soportar sus pruebas. 
Mucho padeció y su dolor fue silencioso, no seáis flojos con el dolor, ni tampoco impacientes 
por cuanto os espera.
Obedeced al Señor y confiad que El responderá a esa confianza.
Amén. Amén.


30-8-84         265

Esto digo para todos mis hijos: Dios no quiere que os humilléis ante el enemigo, tampoco quiere 
que os destruya, sino que lo enfrentéis.
Nada temáis porque el Señor va al frente de cada batalla.
Que vuestra voluntad no se vea empequeñecida, sed fuertes, que tenéis la presencia del 
Todopoderoso.
Amén. Amén.



31-8-84         266
Durante todo el mes de setiembre os dedicaréis a rezar el Santísimo Rosario continuado, rogando 
por la paz del mundo, por la conversión y ofreciendo vuestra fe sin claudicaciones.
En el noveno día del mes comprobaréis que el Señor está obrando en vuestros corazones.Hacedlo, no 
abandonéis al Señor. El día de vuestra Madre ya lo sabéis, lo recordaréis todos los 25 de ese mes de cada año.
Amén. Amén.


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