MENSAJES DADOS POR LA VIRGEN MARÍA
DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
1-8-86    932

Hija mía: Mi Corazón se agiganta cuando se le responde a Jesús, es mi Corazón 
de Madre el que escucha y agradece.
Es en el abandono en la Madre donde los hombres encontrarán y amarán al 
Señor, porque mi Corazón es el que está más cerca de su Corazón.
Gloria al Santísimo.



2-8-86    933

En la Catedral junto al Sagrario, la veo sola y me dice: Estás adorando a Jesús 
Eucaristía y El desde allí donde la soledad parece ser su única  compañía, te está 
contemplando.
Amor que en su desvelo llama,
Vida que en las almas quiere estar,
presencia viva que a vivir invita,
por los siglos de los siglos.
Amén, amén.



4-8-86    934

Recordad hijos míos: No os dejéis tentar por satanás, no os dejéis arrebatar la 
Palabra del Señor y su Divino Amor.
Desdichado el que se aleja de Dios y bendito el que retorna a Dios.
Gloria al Señor.
Leed: Ezequiel C. 34, V. 11 - 12
        11      Porque así habla el Señor: ¡Aquí estoy Yo! Yo mismo voy a buscar mi Rebaño      y me 
ocuparé de él.
        12      Como el pastor se ocupa de su rebaño cuando está en medio de sus ovejas dispersas, 
así me ocuparé de mis ovejas y las libraré de todos los lugares donde se habían 
dispersado, en un día de nubes y tinieblas.

5-8-86           935

Mi querida hija: Camino y camino, por caminos llanos a veces y por otros que 
son peñascos y duras rocas, mas no me fatigo, ya que como Madre debo llegar a 
mis hijos. Sólo ansío ser recibida como el Arca que ha venido a colmaros de 
amor, el Arca de la salvación.
Bendito el Señor que lo ha permitido.
Amén, amén.



7-8-86           936

Alabad al Señor en este día, gozad de este día. Despojaos de todo lo que puede 
hacer nublar este día de felicidad. Vuestra alabanza sea perdurable.
Gloria al Altísimo.


8-8-86        937

Hijos míos: Al rezar hoy los misterios dolorosos del Santo Rosario, meditad cada 
misterio, comprenderéis así el dolor de mi Hijo y su muerte en la Cruz, el porqué 
de mi dolor y mi preocupación por vuestra vida terrena.
Como Madre, es inevitable que me preocupe por vosotros mis débiles hijos, 
quiero que sepáis que ante vuestra debilidad, crece mi Amor.



9-8-86        938

Estoy rezando con las manos juntas, de pronto aparece Ella y apoya una de sus 
Manos sobre las mías.
Está sola sin el Niño. Me dice:
Querida mía, me ves, sientes el calor de mi mano, escuchas mi voz, te hablo y tú 
debes seguir predicando.
Dice: Mis ojos miran a todos mis hijos, mi Corazón quiere convertir a todos mis 
hijos, porque cada alma que se convierte queda protegida por Jesucristo y vivirá 
por siempre.
Gloria a Dios.



10-8-86    (Intención de la Novena del 17 al 25)        939

Hijos míos: En la Novena de este mes, orad  para que el amor derramado por 
Cristo sobre los hombres, sea recibido y fructifique en los hombre.
Sea profunda, confiada y meditada la oración.
Alabado sea Jesucristo.

Siento necesidad de escribir:
             
              Dios me conceda la Gracia de vivir para Ti,
              de amar a tu Corazón con todo mi ser,
              y que sea Tú, Madre mía, la que limpie
              mi alma y la purifique.

              Amadísima Madre, enséñame a amar a Jesús,
              hazme digna de Jesús y de Ti, Madre
              y que la consagración de este día, me una más
              a Ti y a tu Hijo.
              Amén.

Ella me dice: Tus hermanos pueden decir esta oración, el día de la consagración 
a mi Corazón.
La consagración no quita la libertad del cristiano, no lo anula, sino que lo hace 
crecer interiormente, hace que el espíritu se renueve día a día, se introduzca en 
mi Corazón y se alimente completamente de El.
De esta manera se llega a amar a Jesús en forma total, sólo por medio de mi 
Corazón.
Mi Corazón da y exige, más no exige lo imposible.



11-8-86           940

Me dirijo a los que tienen cerrado su corazón: Dios envía al mundo su Palabra 
santa, ¿ya la habéis descubierto?
Uníos a Mí, Yo os ayudaré, la voluntad del Señor ha sido ésta, que la Madre guíe 
a los hijos.
Gloria al Señor.



13-8-86          941

La veo y le pregunto (siempre pidiéndole perdón) si hoy es el día de su muerte. Me 
dice: Fui adormecida y vuelta a despertar al tercer día, ya en el Reino de Dios, 
donde estoy junto a mi amado Hijo.
Alabado sea el Señor.



14-8-86    942

Hijos míos: Cuanto hacéis lo sabe Dios, nada desconoce el Señor.
El, en su bondad, en su misericordia, se apiada y os bendice.
Hablo a  sacerdotes, consagrados y laicos: La vida espiritual se enriquece en 
Dios y solamente de Dios.
Bendito el que lo ama y benditos sus días.
Amén, amén.


15-8-86    (Asunción de la Sma. Virgen María)     943

Orad con sencillez y sin apatía, mi corazón pide de verdad y con insistencia 
vuestra fervorosa oración. Llenaos de la Luz de vuestra Madre, dejad que mi 
amor en este glorioso día, se haga sentir en profundidad.
Gloria a Dios Todopoderoso.
(Está sola y de su pecho sale una Luz blanca muy fuerte, es su Corazón).


16-8-86          944

Hoy veo a Jesús, me dice: Los pueblos siguen padeciendo la misma enfermedad 
de siempre, la soberbia.
Esto es malo a los ojos de Dios, quiero corregir a tus hermanos, esto lo hago 
extensivo para todo el universo.
Si no hay fe ni amor en las almas, todo intento mío de llegar a ellas será vano.
Las almas piadosas requieren la continua asistencia de Dios, consuelo y 
misericordia tendré de las almas piadosas.
(Está cerca mío y de sus manos salen luces blancas).



16-8-86          945

En la tarde: Veo a la Santísima Virgen. Me dice: Hija, muchos han inclinado su 
oído hacia el príncipe de las tinieblas, estos hijos se dirigen a un lento y seguro 
fracaso.
No, no es ese el camino, es por eso que no calla mi voz, Yo les pongo en 
conocimiento lo verdadero.
Bendito sea el Eterno.

Leed: Jeremías C. 4, V.14

        14       ¡Limpia tu corazón de toda maldad, a fin de ser salvada Jerusalén ! ¿Hasta      
cuándo se albergarán dentro de ti tus pensamientos culpables?


18-8-86           946

Queridos hijos: Procurad tener en vuestros espíritus, amor y paz, ya que el amor 
y la paz son indispensables para que el cristiano viva como tal.
Pedidlo de corazón al Señor y os lo dará
Amén, amén.

Leed: Colosenses C. 3, V. 8 - 9 - 10

        8       Pero ahora es necesario que acaben con la ira, el rencor, la maldad, las injurias y 
las conversaciones groseras.
        9       Tampoco se engañen los unos a los otros, porque ustedes se despojaron del 
hombre viejo y de sus obras,
        10      y se revistieron del hombre nuevo, aquel que avanza hacia el conocimiento 
perfecto, renovándose constantemente según la imagen de su Creador.


20-8-86           947

Hija: ¡Son tantas las espinas que circundan mi Corazón!
Las ofensas, el mal vivir y el tener a Cristo abandonado, son las grandes y 
agudas espinas que lo lastiman. Que se despojen las almas de las maldades y se 
vistan irreprochables ante el Señor, que Yo velando estoy por ellas.
Amén, amén.



22-8-86          948

Querida hija: Para muchos he desaparecido en la Cruz, donde Jesús entregó su 
vida, siendo que fue allí donde mi maternidad comenzó a crecer y mi amor de 
Madre se extendió hacia todos los hombres, por voluntad  de mi Hijo.
Hoy con más fuerzas, voy fortaleciendo al inseguro, volviendo puro al impuro y 
justo al injusto.
Estoy llegando hija, poco queda ya y será derrotado belial.
Amén, amén.


24-8-86          949

Hija, quiero transmitir a todos tus hermanos el amor a Cristo Jesús, para que lo 
acepten como el Ser Supremo que es, y único Salvador.
Les traigo la gran esperanza, ¡ay del que no cree en esa esperanza! ¡Pobre el que 
se desvíe de ella!, ya que del mismo Jesucristo se desvía.
Alabado sea Jesús.
Leed: Sofonías C.2, V. 3
        3       Busquen al Señor, ustedes, todos los humildes de la tierra, los que ponen en práctica 
sus decretos. Busquen la justicia, busquen la humildad, tal vez así estarán protegidos 
en el Día de la ira del Señor.


25-8-86   (Día de Peregrinación)     950

Os digo: Por medio de la Madre sois enviados al Hijo, por medio de la Madre 
salvaréis el alma, por medio de la Madre llegaréis a complacer a Cristo, sólo si 
obedecéis a la Madre.
Hijos míos, con mi boca os lo digo, y con mi Corazón os bendigo.
Amén, amén.



25-8-86           951

En la tarde, en la Santa Misa del Campito, luego de Comulgar siento su Voz que me dice: Hija, 
abro mis brazos cual alas abiertas, esperando a mis hijos para cobijarlos.



26-8-86        952

Yo digo a mis hijos: Benditos los que confiadamente se abandonan en esta Madre 
clemente y misericordiosa.
Benditos los que no dudan del amor de Cristo y desean nutrirse cada vez más de 
ese amor. Benditos los que ofrecen con amor y no con dolor  su cruz a Cristo. 
Hija, ellos verán el Reino de los Cielos.
Gloria al Señor.
Predica con mucho amor este mensaje.


27-8-86           953

Hijos: Quiero penetrar hondamente en vuestros corazones.
Haceos pequeños, que sólo a los pequeños podré mostrar la grandeza del 
Todopoderoso y no a los que se creen grandes.
La Madre es necesaria para los hijos, jamás la rechacéis  ¡donde quiera que os 
encontréis Ella os ayudará!
Amén, amén.


29-8-86          954

Quiero que mis hijos sean merecedores de la recompensa del Señor; con ese fin te 
hablo hija mía. En estos graves momentos, en que muchos de ellos están 
absorbidos por las cosas materiales, Yo les traigo las cosas espirituales, la 
esencia, la Luz de Jesucristo.
Gloria al Altísimo.

Leed: Deuteronomio C. 30, V. 19 - 20

        19      Hoy tomo por testigos contra ustedes al Cielo y a la tierra: yo he puesto delante de ti la 
vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida y vivirás, tú y tus 
descendientes,
        20      con tal que ames al Señor, tu Dios, escuches su voz y le seas fiel. Porque de   ello 
depende tu vida y tu larga permanencia en la tierra que el Señor juró dar       a tus 
padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob.



31-8-86           955

Hoy me despierto sintiendo que alguien me toca, es la Santísima Virgen que está 
junto a mí, me dice: Gladys, levántate y alégrate, tu Madre está aquí.
¡Oh hija mía,  pobres los mortales, si no escuchan la voz celestial!
En mi humildad, en mi pobreza, les traigo Yo la riqueza, una riqueza que por la 
eternidad será conservada.
Que reconozca el pecador su pecado, se purifique y no peque más y el triste que 
alegre su corazón marchito regándolo con la Palabra del Señor.
La Madre, bienes quiere para sus hijos.
Gloria al Señor.



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