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LA
OTRA CARA DE LA MONEDA |
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Ante
la percepción de quienes amamos la vida, Las corridas de
toros son otra forma más, de cimentar la barbarie y la insensibilidad
en nuestro país que sucumbe en la violencia. Más aún,
cuando se llevan niños a presenciar "ritos" de
crueldad y martirio que los lleva a una clara contradicción
de valores, porque por un lado se le inculca el derecho a la vida,
y por el otro, se le desvirtúa la misma al llevarlo a observar
la tortura y asesinato de un animal inocente, que no eligió
estar en un ruedo. La posición del M.A.C ante la lidia y
muerte de toros es clara y definida. Nuestro objetivo principal
es "Eliminar la tortura, asesinato y desmembramiento de los
toros, por ser esto un generador de violencia". Lo anterior
basado en que todo lo descrito a continuación demuestra claramente
que se trata de un rito violento y cruel, resago cultural: |
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1.
La Divisa:
que es el primer arponazo que se le clava al Toro para que este
salga al ruedo, el dolor (ardor) hace que el toro salga huyendo
hacia la luz, ingenuamente buscando una salida. La parte que observa
el público son unas cintillas de colores que distingue a
la ganaderia a la que pertenece el toro. |
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2.
Los destrozadores de músculos:
la Pica o Puya que mide 14 centímetros aproximadamente,
y penetra en el lomo del Toro cada vez que lo pincha "el gordo"
montado a caballo. Para aumentar lo profundo de las heridas, romper
y cortar los músculos, vasos y venas del morrillo, se realizan
las llamadas "barrenas", "bombeos" y "cariocas",
cuyo fin es limitar los movimientos del cuello del animal y disminuir
sus probabilidades de cornear. Al multiplicar los puyazos (tortura
de moda), los toros pierden visibilidad, lo que origina que después
de la suerte de banderillas el torero se atreva a realizar suertes
como la del "teléfono". Los puyazos también
afectan el sistema muscular de las extremidades delanteras. |
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3.
Las llamadas
"banderillas": son seis palos
con arpones de seis centímetros cada uno. Las banderillas,
son untadas normalmente con soluciones irritantes para que al clavarlas
ardan en la carne del Toro. Estos arpones causan un desgarrador
dolor que garantiza la embestida del adolorido animal. Incluso existen
las "banderillas negras" o de castigo, que se usan cuando
los bureles son mansos: su arpón es el doble de largo: 12
centímetros. |
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