(Viene de la página 4)

Tomado de
El Diario de Yucatán, 30 de diciembre de 1981.


Heráldica Yucatense

Un escudo para Tizimín.

Por: Juan Francisco Peón Ancona.


El pasado martes 1 de diciembre de 1981 Tizimín fue elevada oficialmente de Villa a Ciudad, recuperando su antigua categoría, tras haber perdido en 1923 durante el gobierno de Felipe Carrillo Puerto. Dada su importancia agrícola, maderera y comercial en el oriente de Yucatán, ya merecía el rango de ciudad que le había sido conferido años atrás, en 1914, en tiempos del general Prisciliano Cortés, entonces gobernador del estado de Yucatán. Aprovechando esta feliz circunstancia, las actuales autoridades municipales de TIZIMÍN, encabezados por su alcalde Sr. Jorge Metro Couoh, pensaron de inmediato en la adopción de un escudo de armas, en cuya creación he tenido el gusto de colaborar. Como ultima   realización de su gobierno, el Sr. Metro, quien hoy miércoles 30 de diciembre rinde el 4o. y ultimo informe de su administración, dará a conocer el nuevo blasón heráldico adoptado por TIZIMÍN, ciudad que nunca antes lo había tenido.
El nuevo escudo, proyectado en estilo diferente al de los bra-a tinta china e iluminado a la acuarela, sobre una hoja auténtico pergamino. Montado en su marco adecuado y cubierto por un cristal, deberá permanecer para siempre colgado en alguna pared interior del palacio Municipal. El modelo de escudo fue escogido por el propio Sr. Metri Couoh en Unión de varios de sus colaboradores municipales (1) tras haberles presentado diferentes proyectos basados en el mismo tema.
  A continuación pasamos a describir las nuevas "Armas Municipales" de Tizimín: Escudo Español antiguo de contorno llamado "piel de toro", cuyo campo es "partido y medio cortado", es decir, dividido verticalmente en el centro en dos secciones iguales, una de las cuales -la derecha - está cortada horizontalmente en dos cuarteles del mismo tamaño. El primer cuartel, o sea el grande de la izquierda, muestra a un "TSIMIN" o TAPIR "Pasante", frente aun árbol de sinople (verde) sobre campo de oro.
De los cuarteles de la derecha, el primero (arriba) luce una cabeza de ganado vacuno oro sobre campo de azur (azul). En el tercer cuartel (debajo de la derecha) tres coronas da oro destaca sobre campo de sinople. El escudo lleva por timbre (remate superior) una estrella de plata de 5 puntas y por el elemento exterior "acolados" (tras el escudo) 2 plantas verdes de maíz "frutadas" en sus extremos con dos mazorcas de oro. En su parte inferior, el escudo termina en una cintilla de plata que lleva inscrita la palabra TSIMIN. Más debajo de pergamino trae la siguiente leyenda en letras españolas adornadas con iniciales capitulares: "ESCUDO DE ARMAS DE LA CIUDAD DE TIZIMÍN YUCATÁN, ADOPTADO EN SESIÓN SOLEMNE DEL H. AYUNTAMIENTO, EL 30 DE DICIEMBRE DE 1981".
Buscando el origen de la palabra Tizimín, hemos recurrido al "Diccionario cordemex Maya-Español y Español-maya", que posee la mejor y más moderna información de materia lingüística máyense. El nombre de Tizimín, derivado de la palabra  de la palabra "TSIMIN", tiene de dos aceptaciones. Una es "caballo" y la otra "Danta" o "Anta", es decir "TAPIR", conocido también como "Anteburro". Es bien sabido que el caballo no existía en tierras de Yucatán antes de la conquista, mas no así el tapir, mamífero entonces abundante en los bosques vírgenes, desde el ltsmo de Tehuantepec hasta Sur América. El ya extinto y distinguido Tizimileño Dr. Juan Rivero Gutiérrez, en su libro "Remembranzas, leyendas y crónicas de Tizimín", editado en 1978, deduce que el caballo traído por los conquistadores hispanos, comenzó a llamarse Tzimín, por ciertas semejanzas que tenía con los tapires, hoy casi extinguidos de los montes de la penínsul1a yucateca. Agrega que el Tapir, animal totémico de los mayas corresponde a "Hunab-Kú", dios todo poderoso creador e invisible. Considera el Dr. Rivero que Tizimín en el período prehispánico debió ser importante centro religioso-ceremonial a donde a cuidan numerosas peregrinaciones venidas de todo el mundo maya. Suponemos que debido a esto, los frailes españoles introdujeron el culto de los tres reyes mayas, tan arraigados aquí y en todo Yucatán.
El tapir, bestia interesante y singular, figura en la magnifica "MONOGRAFÍA DE LOS MAMÍFEROS DE YUCATÁN" por Geo F. Gaumer, famoso botánico zoólogo y naturalista extranjero, yucateco por adopción, sabio investigador de nuestras flora y fauna hacia finales del siglo pasado. Su libro, editado en 1917, incluye una fotografía del "TAPIRUSBAIRDI", nombre científico del tapir, mamífero del orden de los perisodáctilos, familia de los tapíridos, inteligente animal que se caracteriza por su pequeña trompa, órgano táctil muy sensitivo que mueve hacia los lados, lo mismo quesos orejas por tener muy desarrollados los sentidos del olfato y del oído, mas no así el de la vista. Vive en la espesura de las selvas en parajes solitarios inmediatos a ríos pantanos y aguas estancadas. Los tapires huyen del sol y del hombre y vagan errantes toda la noche en manadas de 6 a 10, buscando su alimento saben nadar muy bien e incluso caminan en el fondo del agua por ratos prolongados. Es un animal manso que puede domesticarse y vivir en cautividad, a un que llegado el momento, sabe defenderse ferozmente. Arremete furioso contra su enemigo para tratar de derribarlo, usando sus dientes al igual que el jabalí. Las hembras defienden a sus crías denotadamente a pesar de las heridas sufridas en combate. Se alimentan de plantas, frutas y hojas especialmente de palmeras. Su carne es comestible y su piel utilizable. En el escudo de TIZIMÍN el tapir figura en posición "pasante" frente a un árbol que simboliza la riqueza forestal que hizo famosa a esta región oriental de la península.
La cabeza de ganado de oro sobre campo de azul del segundo cuartel, significa algo muy claro: la ganadería, fuente principal de riqueza en TIZIMÍN.
Las tres coronas oros sobre campo verde del tercero y ultimo cuartel sintetizan heráldica mente la cuatro centenaria devoción del pueblo a los tres reyes magos que se manifiesta en multitudinarias romerías venidas cada 6 de enero desde los más remotos lugares de Yucatán.
Como puede observarse, el escudo lleva en su cúspide una estrella de plata es la estrella de oriente por ser TIZIMÍN la población oriental mas importante de Yucatán. Además, tal estrella es la que guió a los magos de oriente a su destino. Las plantas de maíz sus hojas y las mazorcas que asoman a los lado y arriba del escudo son signos de la fertilidad del suelo tizimileño convertido hoy de maicero a ganadero. En busca de mayor simbolismo hemos escogido para TIZIMÍN la forma o contorno de escudo llamado "piel de toro (por su parecido a una piel curtida) el alusión a su ganadería, famosa no sólo Yucatán si no también lejos de sus fronteras. Los esmaltes oro y verde que imperan en el blasón de la ciudad de TIZIMÍN evocan el verdor de sus montes la humedad de su tierra mojada por las lluvias orientales y la riqueza que proporcionan a sus laboriosos habitantes.
Como siempre, el trazo, dibujo e iluminación del escudo estuvo a cargo de don Emilio Vera Granados antiguo maestro de escuela de bellas artes, quien interpretó fielmente nuestro proyecto original.   

Semblanza de mi pueblo
TIZIMÍN Yucatán (1920 - 1926)


Nací en TIZIMÍN, Yucatán, lejana población de ese jirón de tierra que es mi Yucatán. Y fue en TIZIMÍN, risueño pueblecito en aquel entonces, donde pasé mi infancia y mi niñez con gran satisfacción.
Recuerdo los domingos, cuando recorría el pueblo repartiendo los anuncios del cine de mi padre que en muchas ocasiones en casitas de pajas de los alrededores compartía con las gentes que muy bien me trataban una sabrosa jícara de choco sacam (masa caliente) o de delicioso pozole (bebida regional) ingiriendo esta el xix (asiento de la bebida). En muchas ocasiones a la hora del recreo y frente a nuestra escuela, en la casa amarilla de Benita Alamilla comprábamos pahzduzes(fruto agridulce) y los saboreábamos con un rico polvito salado y picosito.
Recuerdo también que en ese mi querido pueblo, una noche de agosto se hundió el parque a la altura de una sahcabera (oquedad que se forma en el sitio donde se saca material de construcción, tipo graba) y en el pueblo decía que ahí se había hundido Victorín y el " Balón", quienes noche a noche se sentaban en las bancas de ese mismo sitio para sentirse más cerca platónicamente de mis hermanas Sara y Lupe a quienes respectivamente, enamoraban.
Quien de esa época podrá a don Chucho viejito español, y su "victoria", quien por 10 centavos nos transportaba en gratísimo paseo del parque a la estación del pueblo y de esa nuevamente al parque.
Felipita Maldonado hacía sus novenas año con año y al final repartía sabrosos dulces; nosotros los chiquillos que jugábamos en el parque y nos turnábamos a la casa de Felipita para espiar el momento del final de la novena y así disfrutar de los zapotitos, panelitas, camotitos y demás dulces, a la vez que nos agasajábamos con deliciosa horchata.
Mis contemporáneos, que ha tiempo, fueron niños, también recordaran "el callejón de las trompadas", que era precisamente el de don Oscar Mezo situado entre el palacio municipal y nuestra escuela.
Que decir más grato en el recuerdo de TIZIMÍN que sus inolvidables estudiantinas en los días de carnaval que visitaban los hogares cantando y pulsando sus guitarras donde eran agasajados con cerveza helada y exquisito ambigú. Mi mente los recuerda -a sus integrantes -vestidos de Pierrot y Colombinas.
Están frescos en mi memoria los días patrios: 5 de mayo y 16 de septiembre, en que "gustamos" las carreras argentinas, de dzop sandía, el palo encebado, los animados bailes y las vaquerías con sus picaras "bombas".
Vienen a mi mente los bellos caballitos, juguetes cuyas cabezas artísticamente hechas con aserrín y tela, luciendo hermosa crin y bien terminada rienda, eran adaptadas a palos de escoba, haciendo el solaz de los chicos de terruño. Obra maestra ésta de los caballitos, surgida de las prodigiosas manos de una muchacha llamada María López Rejón. También de ella era obra los artísticos animalitos: toros, carneros, caballos, leones y venados, elaborados con chicleo mazapán de pepita.
De haber vivido ella en un medio mayor, probablemente hubiese conquistado premios, muy merecidos, por su incomparable labor, en exposiciones nacionales de artesanías.
OH, querido TIZIMÍN, cómo no he de decir que me proporcionaste una niñez feliz, si el arcón de mis recuerdos rebosa de ellos y al levantar su tapa puedo admirar su bello y abundante contenido, que cual rico tesoro de sucesos, llena mi alma de incomparable dicha.
La feria del inolvidable es, pues alegraba siempre nuestra feliz niñez. Sus corridas de toros, su baile regional, sus lindas mesticitas, el carrusel de Ordóñez, las muchas "tamazucas", don Felipe Escamilla que pregonaba a gritos la bellas figuritas de aquella lotería y la llegada de gentes que en los trenes venían a cumplir su promesa a nuestros reyes magos, dejaron en mi mente un recuerdo imborrable para mí y mucha gente que tuvo la fortuna de haber nacido ahí.
No puedo olvidar yo los "sorbetes" de "Huac", coreano así apodado, quien con su campanita llenaba de alegría a la chiquillería.
  Recuerdo en mi camino, como una de las costumbres, el comprarle legumbres al chino Marcelino.
En el viejo mercado, en la Santa Semana, expendía su pescado aquél "don Sabucán" que por nombre tenía don Isabel Novelo.
Los jueves y domingos eran en TIZIMÍN las noches de retreta que yo no olvidaré. Mientras don Epifanio dirigía a la orquesta tocando bellas marchas: Zacatecas, Jesusita en chihuahua, Tierra blanca y música sin par, la gente daba vueltas y vueltas en aquel parquecito, parquecito querido, muy frente a mi hogar.
Y ahora, en mi vejez, recuerdo gratamente esos días felices que viví en mi niñez.

¡A ti, mi TIZIMÍN, querida población que mi cuna meciste, dedico estos renglones con gran veneración!

México, D.F., agostote 1987.
Dr. Armando Peniche Patrón.




Tomado de
Revista Feria de TIZIMÍN, 1999


desde luego, aclaro que este escrito, como se dice a la cabeza de la plana en que se publico, es una LEYENDA que aprendí en mi niñez escuchando a los antiguos pobladores de TIZIMÍN que, entre otro cuentos, me hicieron el de la "Xtabay" el de Tsimin, etc.,etc.



TRADICIONES

La leyenda de los Reyes Magos de TIZIMÍN



TIZIMÍN es rico en tradiciones. Existen leyendas que desde la época de los caciques mayas, donde se habla de la conexión que tenía con las grandes ciudades mayas, de su supervivencia, de sus bodas, y de lo más importante de la legendaria "Tierra del Tapir". Actualmente se encuentran escritas en el libro llamado "La Cruz de Colores", escrito por un señor de conocida labor en la sociedad de Tizimín, don William Brito Sansores, quien además es un gran historiador.
Así mismo don Alfonso López Mezo, también escritor e historiador, quien ha dedicado gran parte de su vida a la conservación de leyendas, -entre sus obras escritas destaca la leyenda de la procedencia de los reyes magos de Tizimín -cuenta que hace muchos año, en una isla de gran tamaño, tres señores deseaban embarcarse para dirigirse a TIZIMÍN, la que, decían era la mejor ciudad de oriente.
El capitán del barco se rehusaba a llevarlos en la travesía, por lo que tuvieron la hábil idea de convertirse en polizontes para convertir su sueño en realidad. De este modo los tres personajes lograron embarcarse, y ya en altamar los sorprendió una tormenta que propició que naufragara la embarcación. Poco tiempo después, frente alas playas de Yucatán, precisamente al norte de la ciudad de Tizimín, aparecieron tres estatuas pequeñas de aproximadamente un metro de altura. Los mayas las recogieron y las trasladaron a una cueva donde las veneraban y pedían  ayuda para solucionar sus conflictos. Los mayas observaron que la mirada de las tres estatuas se dirigían, donde quieren que las pusieran hacia Tizimín. Finalmente los indios comprendieron que ese era el lugar donde deberían residir y, en efecto lo hicieron. Durante el trayecto también notaron que cuando se desviaban de la ruta de TIZIMÍN, no podían sostener a las estatuas sobre sus hombros y cuando retomaban el trayecto se ponían ligeras. Es así como, según la leyenda, llegaron las tres estatuas a Tizimín y, desde luego, se trataba de los tres reyes magos.



Tomado de
Revista Mensaje, que la tomó del Diario del Sureste,
Enero 6 de 1952


TIZIMÍN NUEVO

(Impresiones)

Por: Dr. Ramón Espadas y Aguilar.


En 1916, cuando era inspector escolar, tuve la oportunidad de conocer la villa de Tizimín; recuerdo que para trasladarme de la estación de ferrocarril, de madera con techo de láminas de zinc, no había mas recursos que utilizar mis propios pies hasta céntrica escuela en la que descansé por breves momentos para luego tratar de hallar algún hotel que me ofreciera comodidad y alimentación.
Inútil fue mi empeño y el caminar sobre calles pedregosas y de trecho en trecho llenas de lodo; no encontré ni hotel ni casa de huéspedes; mas afortunadamente logre encontrar alimentación en la casa de una amable señora, de nombre Mónica, quien me ofreció lo mejor que pudo y que tomé con ansia y satisfacción.
Ambulando por las calles se me apareció la figura riente y elegante de mi cariñoso amigo doctor Juan Rivero Alonzo, quien me prodigó sus mejores atenciones y que, cultor del béisbol, inmediatamente hizo tema de nuestra charla, la pelota, con entusiasmo y fanatismo que al correr el tiempo ha sido premiado con ponerle su nombre al campo de béisbol; el doctor es tizimileño desde 1912 y ama esa tierra.
Las calles se veían sórdidas y las paredes de mampostería descascaradas, en abandono; todo daba un tono de conformidad sembrada en el remoto pasado.
Las noches eran tenebrosas, pues aún no habían aparecido las lámparas eléctricas que hacen estallar la noche en raudales de luz y, en ese aspecto, a Tizimín poco le favorece la iluminación eléctrica en los días que corren, pues el comercio se ilumina con lámparas de gasolina y recuerda los días idos con noches tristes y oscuras.
El movimiento del gentío era lento y escaso. Su vida activa se desarrollaba en el monterío; no le había alcanzado la febricidad del progreso.
Los vehículos de transportación se reducían a los de tracción animal carretas y bolanes.
La población, según el censo, era de unas dos mil quinientas personas.
Circundaban su plaza principal el edificio de amplios corredores del ayuntamiento, la iglesia parroquial sin torres y desgarbada, y casas de mampostería o piedra.
Desde entonces no había tenido la oportunidad de volver a Tizimín. Pero ésta se presento como prolongación de mi viaje a Espita en ocasión de la inauguración del magnifico "Hotel Villa de Espita", obra de uno de los más amorosos hijos de espita, el Sr. Prof. Prudenció Patrón Peniche, intelectual de gran relieve.
Nos consideramos felices al relacionarnos en espita con el gentil caballero don Alfonso López Mezo, quien nos ofreció hospitalidad en su bella residencia, donde su joven esposa, señora Nidia Gonzáles de L.; nos prodigo finas atenciones de anfitriona amable, cosa que agradecemos infinitamente.
Al descender del tren juntamente con nuestros amigos López-Gonzáles lo primero que advertimos fue que la antigua estación había sido sustituida por un bello edificio de mampostería, cómodo y alegre.
¡Cuán distinto es el TIZIMÍN de hoy!
Un elegante automóvil que se deslizo sobre limpias y pavimentadas calles nos condujo a la residencia de nuestros amigos.
Nuestra primera visita fue al amigo Dr. Rivero, quien nos paseó por toda la población ilustrándonos sobre los particulares que nos interesaban; nos dice que la villa de TIZIMÍN tiene más de 17 mil habitantes, más de 100 vehículos de motor de gasolina que sirve para transporte de pasajeros y carga; servicio urbano de autobuses y también interurbano.
Por todas partes se ven casas de mampostería de reciente construcción o en construcción; mucha de esas casas son de la propiedad de trabajadores de la ciudad o de campesinos y no por eso dejan de tener líneas modernas de arquitectura.
Las calles pavimentadas, en gran extensión lucen limpias y simétricas y con el nivel apropiado para un desagüe rápido en época de lluvias. Para este desagüe se aprovecha un gran cenote a corta distancia del centro, al oriente, y una hondonada al suroeste, amuchas cuadras del centro hay en construcción un gran edificio, obra que están haciendo en colaboración del municipio, el estado y la federación y que será para la escuela "Manuel Alcalá y Alcalá". Me informan que el franco progreso de Tizimín se inició durante el gobierno municipal del señor  Alfredo Arce Pérez quien le dio impulso que ha permitido al actual presidente municipal, Sr. Gustavo Osorio Barrera, como el antecesor de éste, continuar la transformación de Tizimín en una bella población.
La riqueza de TIZIMÍN proviene de la madera, la ganadería, el maíz, fríjol, la yuca en menor cuantía y la miel de abeja.
Hay  en Tizimín nueve médicos y tres dentistas, un gabinete medico con rayos X y botica. La riqueza de TIZIMÍN permite un movimiento industrial envidiable. Hay tres salones de cines que trabajan alternadamente todos lo días.
El señor Eduardo Conde Arce tiene una gran fábrica de hielo que produce muchas toneladas del precioso refrigerante y está construyendo un gran cuarto de refrigeración para cerveza y comestibles.
Tizimín cuenta con la asociación deportiva Yucatán, que también se ocupa de asuntos culturales, literarios y teatrales; tiene su local con un gran salón cuadrilongo patio acondicionado para deportes. También tiene cosas curiosas y para estimar. Un indio maya de apellido Chimay tiene en construcción un edificio subterráneo aprovechando una gran sahcabera; este maya de oficio "Materialista", con plan o sin él, está realizando su obra y a conseguido mucho. Para ver este edificio se desciende con una escalera de piedra suave y al pisar el suelo se enfrenta uno con una galería de gruesas columnas y en forma semicircular con bancas de sahcab y en el fondo y en los laterales excavaciones comunicantes de formas diversas. Espaciados en toda la obra se ven mesas redondas y cuadriculares de sahcab, de distintos tamaños en algunos lugares son excavaciones o cuartos, hornacinas a veces  en serie.
Los que conocen las famosas tinajas de San Juan de Ulúa Veracruz, pueden contemplar muchas de ellas reproducidas en este edificio, que en TIZIMÍN llaman catacumbas.
La idea de este edificio subterráneo de Chimay con sus intrincados cuartos, es seguramente la supervivencia del arte arquitectónico maya; es digno de ser visitado y de elogio.
El Tizimín de hoy es un Tizimín nuevo en franco progreso y admiración por esta bella tierra oriental.


Tomado de
El Diario Novedades de Yucatán, 24 de junio de 1984

Medio siglo de la A.D.Y.
Superación de rencores

Por: Alcalá Bates

Habrá alguno de los cientos de jóvenes que esta semana, apartir de mañana, celebrarán rumbosamente en Tizimín las bodas de oro de la asociación Deportiva Yucatán, oído hablar  del ambiente caldeado, bullicioso y de enfrentamiento socio-deportivo-político que existía en esa progresista ciudad hace cincuenta años, cuando se fundo la ADY y  sobre todo cuando al año siguiente, 1935, celebró con éxito su primer aniversario.
Muchos pensaron que la juventud tizimileña se rebelaba contra los adultos, contra los mayores, y que el choque generacional se había escenificado en el oriente del estado. Pero no era así. Los rivales eran la naciente ADY, y el  veterano Club Deportivo, fundado y dirigido por el  respetable y entusiasta Dr. Juan Rivero Alonzo, que ya aunque ya con muchos años, nos dejo de tener un espíritu juvenil jamás. Y había en el Club Deportivo, igual que en la ADY, jóvenes y viejos. Fue un brote espontáneo, juvenil, un poco nimbado de política y de resentimientos añejos, ahora por fortuna diluidos, pero que entonces hacían hervir la sangre de los miembros de uno y otro bando…
De aquella semilla que al principio alimentó un poco el rencor, afortunadamente creció un árbol frondoso de confraternidad que hoy alcanza las bodas de oro y que ya borró toda sombra de viejos resabios. Y la ADY comenzará una semana de festejos mañana domingo, con una audición nocturna de la banda municipal salpicada de actuación de artistas invitados. El lunes, desde una radiodifusora local -¡quien lo hubiera pensado hace 50 años!-pasará un programa especial; el martes en la tradicional placita valencia, un encuentro cuadrangular de básquetbol en la magnifica cancha ahí construida; el miércoles a las 8 p.m. en la terraza ADY, misa en memoria de los socios ya fallecidos; el jueves, cena a ex presidentes, ex embajadoras, ex reinas, paseo del pabellón y ejecución del himno de la asociación; el viernes, velada

(Continúa en la página 6)

1