HUMANISMO Y MEDICINA.

FACTORES QUE DETERMINAN EL INGRESO A LAS ESCUELAS, INSTITUTOS Y FACULTADES DE NIVEL SUPERIOR.


 

* Alberto Patricio Ramírez Galván

 

Desde fines de la sexta década del siglo pasado, se ha venido observando un incremento masivo en la población estudiantil de todas las universidades públicas, fenómeno que ha determinado la mal llamada “masificación estudiantil” con todas sus consecuencias negativas. La Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca no ha sido la excepción, determinando lo anterior que las licenciaturas tradicionales: leyes, medicina y contaduría tengan una matrícula muy elevada. Año tras año, se repite la historia en donde muchos jóvenes bachilleres mal preparados reprueban el examen CENEVAL, que permite evaluar su nivel de conocimientos al ingreso. Sin embargo a partir de éste punto crítico se inician una serie de presiones que finalmente han llevado al incremento de la población estudiantil

La situación, tiene un origen multifactorial y quisiera tomar como objeto de análisis lo que sucede en la Facultad de Medicina y Cirugía, en donde de 1964 - 1994, el número de alumnos aumentó en 1500% rebasando la capacidad instalada y del personal docente. Resulta paradójica la preferencia por ingresar a una carrera que se cursa en siete años, que requiere tener vocación, además de un perfil de ingreso, demostrativa de capacidad de síntesis, análisis, observación y de abstracción; capacidad para trabajar en equipo, espíritu de servicio y buena estabilidad emocional, buenos hábitos de estudio, rectitud, integridad moral y disciplina. Muchos de los aspirantes estudiaron el bachillerato en ciencias biológicas, pero otros no. En cuanto al lugar de procedencia la mayor parte son de poblaciones rurales de los valles centrales, pero son numerosos aquellos que vienen del istmo o de las otras regiones del estado, lo que condiciona en nuestros estudiantes por su origen plurietnico dificultades en la enseñanza aprendizaje, un proceso de transculturación y la pertinencia de tener conocimientos suficientes para entender la complejidad cada día mas grande del fenómeno biológico y del social, así como una carga de valores fundamentales que conformen el basamento de una profesión que no es solamente una ciencia, sino la Terminal de muchas ciencias.

Parece paradójico pero el fenómeno social se repite año con año y considero está determinado por varios factores de los cuales destacan:

- la vieja cultura del éxito . Al respecto es común entre la clase media y sobre todo en la población rural, considerar que para triunfar en la vida es necesario estudiar una carrera universitaria ya que esto significa, tener otro estratus económico social y otro estilo de vida.

- poca difusión de la oferta educativa . Este aspecto no se tocaba. Para gran parte de nuestra sociedad, seguían ofertandose las mismas carreras del siglo pasado, así mismo tampoco se planearon nuevas alternativas de acuerdo a nuestro momento a pesar de que el referente lo tenemos en la obra de los Dres. Aurelio Valdivieso y Ramón Pardo, quienes a principio del siglo XX, modificaron los planes de estudio del Instituto de Ciencias y Artes del Estado y crearon otras carreras de corta duración. La administración actual ha resuelto favorablemente éste aspecto, pero falta más difusión. La Universidad necesita estar, ir a las grandes poblaciones del interior del estado, exponer a los alumnos, a los maestros y sobre todo a los padres de familia, en que consiste cada una de las carreras universitarias, pero sobre todo decir cuales son las expectativas de trabajo a futuro para cada una de ellas.

- no existe orientación vocacional . La mayor parte de los bachilleratos no tienen buenos programas al respecto, este es uno más de los grandes vacíos del sistema educativo nacional. Los alumnos que logran ingresar en estas condiciones, solamente se informaran de medicina, pero será muy difícil formarlos, sobre todo cuando tienen esa indigencia espiritual que caracteriza a nuestra juventud.

- imitación. Como fenómeno social es trascendente en la sociedad actual, muchas decisiones se toman en función de ella y ante la carencia de orientación vocacional, el aspirante imita al amigo (a), a los padres o bien a lo que el mismo observa de los médicos del medio de procedencia, generalmente tomado como referente los aspectos externos, los bienes materiales, la vida fácil de un profesionista generalmente extraído de la clase media.

- presiones externas e internas . Este factor demuestra claramente dos cosas: primero que el enemigo está dentro de la casa y segundo que la cultura del influyentismo permea todas las esferas sociales. En esa época de inscripción algunos maestros de la misma facultad, funcionarios universitarios, secretarias y hasta algunos trabajadores manuales son invadidos por el espíritu de ayuda y les brotan ahijados, sobrinos, amigos, etc., y tratan a toda costa de que sus recomendado$ ingresen. En ésta época llegan aspirantes con cartas de recomendación de legisladores, secretarios de estado y lo que es el colmo: los responsables de nuestra situación educativa los maestros de educación básica, también recomiendan. Estas mentes cortas no pueden entender que la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, no puede ser la solución al problema de la educación superior del estado. Capitulo aparte son los hijos de los empleados sindicalizados quienes gracias a las “luchas sindicales”, lograron el absurdo de ingresar sin examen de admisión y sin costo alguno. Esto no tiene calificativo pues es una de tantas aberraciones de un sindicalismo mal entendido, que justifica en mi razón, que los sindicatos no deben de existir ni en las instituciones educativas ni en las de salud, porque las desnaturalizan.

- corrupción . Nos tocó vivir en una época en donde ésta es el denominador común prácticamente en todas las acciones cotidianas. Ese binomio constituido por el que dá y por el que acepta la dadiva que habitualmente es dinero en cantidades considerables:se convirtió en una fuente de ingreso que dejó buenas ganancias a personas corruptas. Recuerdo lo expresado por el Dr. Ignacio Chávez: la educación debe ser elitista, pero él no se refería a la elite del dinero sino a la que da la vocación, el saber y la buena disposición que debe tener todo aspirante cuya pretensión sea cursar una carrera que es ciencia y arte y que entraña un gran espíritu de servicio.

- grupos de poder pseudopolítico: porrismo . A fines de los años cincuenta y principio de los sesenta, surgieron en las universidades publicas grupos de jóvenes mercenarios de conducta violenta y antisocial, que financiados por funcionarios corruptos los utilizaban dándoles una retribución económica y otras prebendas. A través de los años estos grupos proliferaron identificándose por dos características: el uso irracional de la fuerza y la adicción a las drogas. Las primeros grupos en nuestra universidad aparecieron entre los años de 1955 y 1956; sin embargo, sus fines no eran los mencionados. Hoy en día, les esquilman a los familiares de los aspirantes grandes cantidades de dinero con la promesa de asegurarles el ingreso, cuando fallan, su respuesta es violenta ya que con el fin de presionar a las autoridades: secuestran planteles, los saquean e interfieren con la vida académica; lo contrastante es la tolerancia y apatía de los verdaderos estudiantes, que son la mayor parte y que prefieren “posiblemente por seguridad”, permanecer en actitud contemplativa. Por otra parte, los “porros” actúan a ciencia y paciencia de las autoridades y aun cuando se sigan los caminos legales para solicitar su castigo, las gestiones en general no prosperan, ¿habrá algún acuerdo?. Afortunadamente en los últimos años, las autoridades universitarias han tomado acciones que terminaran con ésta lacra de falsos estudiantes.

- democracia mal entendida . En tiempo de inscripciones, quienes son rechazados toman como argumento la interpretación del artículo tercero constitucional a su manera y no falta el grupo de inspirados que demanden ante la Comisión Estatal de los Derechos humanos y ésta intervenga a favor de los rechazados aduciendo que efectivamente se está lesionando su derecho a la educación, sin tomar en cuenta que alumnos no aptos, se convertirán posteriormente en profesionistas no aptos, lo que significa atentar también contra otro de los preciados derechos humanos: el derecho a la salud.

- rechazo al examen de admisión efectuado por CENEVAL . Para obtener información del nivel de conocimientos del futuro estudiante de medicina es necesario evaluarlo, para garantizar el ingreso de los mejor preparados. En general, no hay aceptación para ésta prueba evaluatoria porque pone de manifiesto la mala preparación de nuestros estudiantes y no puede ser de otra manera: a ultimas fechas están llegando alumnos que han sido producto de ése absurdo movimiento llamado “insurgencia” magisterial, jóvenes que cursaron una mala primaria, una deficiente educación secundaria y un pésimo bachillerato; en estas condiciones no es de extrañarse que el índice de reprobación y deserción sea tan elevado en los primeros años de la carrera. Por fortuna actualmente aprobar éste examen es requisito indispensable para poder ingresar.

Al considerar el impacto de todos estos factores, se explica la problemática tan compleja que enfrenta la universidad pública en general y la Facultad de Medicina en particular, baste señalar como ejemplos la masificación estudiantil, la técnica expositiva como única estrategia para la enseñanza teórica frente a grupos numerosos, la insuficiencia de campos clínicos con práctica desorganizada, el poco impacto de la práctica antes de llegar al internado médico de pregrado, la falta de vinculación teórico práctica, la relación deshumanizada con el paciente y entre médicos, así como la carencia de identidad por desconocimiento de los valores universitarios. En cuanto al seguimiento de egresados, es penoso continuar observando que la facultad se encuentra por debajo de la media nacional y que el número de rechazados en el examen nacional de residencias medicas fue de 664 de 776 médicos que presentaron el examen en la edición 2003. Esto representa una cuestión muy seria que por una parte traduce falta de preparación de nuestros egresados y por la otra plantea un problema nacional de desempleo que incide principalmente en el médico general recién egresado.

Frente a éste panorama es urgente el cambio que afortunadamente se viene dando. No podemos seguir mintiendo a nuestra sociedad recibiendo mas de los que pueden formarse en una carrera teórico práctica, sobre todo cuando la norma oficial establece que debe ser un estudiante de medicina por cada cama sensable de hospital; en la ciudad existen aproximadamente 200 camas. La matrícula se debe reducir, con ello los grupos serian pequeños, propios para técnicas mas dinámicas, practica clínica adecuada, ordenada y suficiente, se podrían establecer programas de actualización docente haciendo conciencia en el médico maestro de que el poder que da el saber, es para servir a los demás, de que su labor lleva implícita la transmisión de valores, que el nivel de entrega de conocimientos y destrezas es para formar a un médico general integral; por otra parte, debe continuarse con el programa de recuperación de valores universitarios y la difusión de los mismos con el fin de reencontrar el espíritu de identidad que debe tener el estudiante universitario oaxaqueño.

La época actual permite utilizar numerosos medios de comunicación masiva a través de los cuales se puede lograr una difusión amplia de la oferta educativa de nuestra universidad, que permitiría decirle al pueblo: desde cuando existimos, quienes somos, que hacemos, que les ofrecemos de acuerdo a nuestras fortalezas y debilidades, cuales son nuestras expectativas a futuro, y por lo tanto las posibilidades de trabajo para sus hijos que les permita finalmente mejorar sus condiciones sociales; con ello lograremos hacerlos sentir que ésta es su universidad, que la responsabilidad no es solamente de un hombre (el Rector), sino de todo un equipo bien intencionado, pero ésa responsabilidad es compartida y por lo tanto, depende de todos los ciudadanos oaxaqueños lograr que la institución se ubique en el lugar preferente que le corresponde en el concierto universitario nacional.

 

* Médico Maestro de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca.