Asociación Latinoamericana de Libre Comercio - Asociación Latinoamericana de Integración: ALALC - ALADI

Asociación Latinoamericana de Libre Comercio - Asociación Latinoamericana de Integración: ALALC - ALADI

El día 18 de febrero de 1960 se firmó en la ciudad de Montevideo el Tratado de Montevideo por el cual las Partes Contratantes acuerdan la creación de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio. Firmaron el Tratado Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay, Perú y Uruguay, adhiriendo posteriormente Colombia (30 de setiembre de 1961), Ecuador (3 de noviembre de 1961), Venezuela (31 de agosto de 1966) y Bolivia (8 de febrero de 1967). La propuesta de "integración acelerada", un proyecto integracionista supranacional patrocinado por Chile, Venezuela y Colombia, fue derrotada por el bloque de la Argentina, Brasil y México, que consiguió hacer prevalecer su concepción de un proceso de integración "gradual" y dependiente de los desarrollos nacionales. El último bloque recibió el decisivo respaldo de los representantes de Bolivia, Paraguay y Uruguay.

El objetivo de ALALC fue la constitución de una zona de libre comercio dentro de un plazo de doce años que luego fue ampliado a veinte años. Durante este período debían eliminarse gradualmente todos los gravámenes y restricciones que obstaculizaran el intercambio comercial entre las Partes Contratantes. Este proceso se llevaría a cabo mediante negociaciones periódicas a través del mecanismo de listas: las "listas nacionales" y la "lista común".

En las listas nacionales se incluirían todas las concesiones que cada Parte Contratante otorgaba al resto de la zona, es decir, contenía ventajas concedidas, en virtud del principio de la nación más favorecida, por cada país miembro de la ALALC a los restantes pudiendo retirar productos de esas listas cuando el país que otorgó la concesión enfrentara dificultades económicas. La lista común se negociaba multilateralmente cada tres años. Los productos incluidos en la lista común no podían ser objeto de restricciones no arancelarias ni de cupos.

A fin de perfeccionar la zona de libre comercio, se previó que la eliminación de gravámenes y restricciones de todo orden, para lo esencial del comercio recíproco, debía llevarse a cabo por medio de negociaciones periódicas en el curso de doce años. Componían el Programa de Liberación del intercambio dos tipos de listas: Listas Nacionales (de cada uno de los países miembros) y una Lista Común. Las concesiones otorgadas sobre productos incluidos en la Lista Común debían ser irrevocables, en tanto las incorporadas a las Listas Nacionales podían ser retiradas previa negociación y adecuada compensación. Un mecanismo considerado como complementario del Programa de Liberación fue el de los acuerdos de complementación, que podían acelerar la reducción de gravámenes y demás restricciones para los productos negociados en ellos. Eran órganos de la Asociación: el Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores, la Conferencia y el Comité Ejecutivo Permanente.

Cronología protocolaria

22 de setiembre de 1965 Acuerdo de Pagos y Créditos Recíprocos entre los Bancos Centrales de los países de la ALALC.

Este Acuerdo crea un sistema de compensación de saldos que registran las cuentas a través de las cuales se cursan pagos derivados de operaciones entre residentes de los respectivos países. Fue sustituido por el Convenio celebrado el 25 de agosto de 1982.

12 de diciembre de 1969 Protocolo de Caracas: instrumento modificatorio del Tratado de Montevideo 1960 que instituyó a la ALALC.

Este Protocolo entró en vigor el 1 de enero de 1974. De acuerdo a sus previsiones, fue prorrogado el período de perfeccionamiento de la zona de libre comercio establecida por el Tratado de Montevideo, de modo que debía expirar inexorablemente el 31 de diciembre de 1980.

27 de setiembre de 1975 Entra en vigencia el protocolo que crea el Consejo de Ministros de la ALALC.

Este Consejo es el órgano supremo de la Asociación y por lo tanto adopta las decisiones correspondientes a su conducción política superior.

27 de setiembre de 1975 Entra en vigencia el protocolo que crea el Consejo de Ministros de la ALALC.

Este Consejo es el órgano supremo de la Asociación y por lo tanto adopta las decisiones correspondientes a su conducción política superior.

12 de agosto de 1980 Tratado de Montevideo 1980.

Este nuevo Tratado tuvo por objeto inmediato la formación de un área de preferencias económicas con vistas a lograr el ambicionado mercado común latinoamericano. El área de preferencias, que sustituye a la proyectada zona de libre comercio que había encarnado la ALALC, se compone de tres mecanismos: una preferencia arancelaria regional respecto de terceros países; acuerdos de alcance regional, esto es, con la participación de todos los países miembros; y acuerdos de alcance parcial, así llamados porque se celebran entre dos o más de los países miembros, pero no entre todos ellos. La mayoría de las ventajas comerciales que habían sido negociadas en el marco de la ALALC, en su carácter de "patrimonio histórico" de dicho esquema fueron preservadas mediante su renegociación e incorporación a los nuevos instrumentos creados en la ALADI.

El excesivo optimismo produjo un estancamiento en el progreso de las negociaciones e inviabilizó los esfuerzos de integración. La escasa actividad entró en una situación de estancamiento, éste y otros factores condujeron a la resolución de poner en marcha el mecanismo de su reestructura y a la decisión de los Estados miembros de rectificar un nuevo tratado, o que dio origen a la ALADI - Asociación Latinoamericana de Integración, que reemplazo a la ALALC.

En relación a la ALALC, la ALADI aparece como una institución más abierta y posibilita, además, la participación de países no miembros en acciones parciales con los países miembros.

Tratado de Montevideo 1980

La Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) se creó mediante el Tratado de Montevideo 1980, que reemplazó al de 1960 que había dado origen a la antigua ALALC. El Tratado se aprobó el 12 de agosto de 1980.

La ALADI está conformada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, México, Uruguay y Venezuela (Estos países representan en su conjunto el 95% del producto bruto interno, el 87% del territorio y el 86% de la población de América Latina y el Caribe). Entre el 5 y el 6 de noviembre de 1998, se previó una Resolución para admitir a Cuba, con lo cual se elevarían a doce los miembros del Tratado de Montevideo 1980.

Los instrumentos de la integración en la ALADI son los Acuerdos de Alcance Parcial, los Acuerdos de Complementación Económica y los Acuerdos Regionales. Entre los Acuerdos Regionales se cuenta la Preferencia Arancelaria Regional (PAR). Los Acuerdos de Complementación Económica son una modalidad más avanzada de los Acuerdos de Alcance Parcial tradicionales, que son de naturaleza comercial.

Prevista en el Artículo 5 del Tratado de Montevideo 1980, la Preferencia Arancelaria Regional (PAR) consiste en una reducción porcentual de los gravámenes aplicables a las importaciones desde terceros países, que los países miembros se otorgan recíprocamente sobre las importaciones de productos originarios de sus respectivos territorios.

La PAR actualmente tiene un nivel de 20%, se aplica en magnitudes diferentes según las tres categorías de países establecidas por la Resolución 6 del Consejo de Ministros, que son: países de menor desarrollo económico relativo; países de desarrollo intermedio; demás países La PAR abarca el universo arancelario salvo una nómina de productos que cada país exceptúa del beneficio de dicha preferencia, cuya extensión también está relacionada con las tres categorías de países.

La PAR vigente es la del Primer y Segundo Protocolo Modificatorio al Acuerdo No. 4. Los beneficios para los países que dieron cumplimiento al Segundo Protocolo son los siguientes

La ALADI está compuesta por tres órganos políticos: el Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores, la Conferencia de Evaluación y Convergencia y el Comité de Representantes; y un órgano técnico: la Secretaría General.

Han establecido los siguientes principios generales: pluralismo en materia política y económica; convergencia progresiva de acciones parciales hacia la formación de un mercado común latinoamericano; flexibilidad; tratamientos diferenciales en base al nivel de desarrollo de los países miembros; y multiplicidad en las formas de concertación de instrumentos comerciales.

Tanto los acuerdos regionales como los de alcance parcial pueden abarcar materias diversas como desgravación arancelaria y promoción del comercio; complementación económica; comercio agropecuario; cooperación financiera, tributaria, aduanera, sanitaria; preservación del medio ambiente; cooperación científica y tecnológica; promoción del turismo; normas técnicas; y muchos otros campos previstos a título expreso o no en el Tratado de Montevideo.

Los países calificados de menor desarrollo económico relativo de la región (Bolivia, Ecuador y Paraguay) gozan de un sistema preferencial. A través de las nóminas de apertura de mercados que los países ofrecen a favor de los PMDER; de programas especiales de cooperación (ruedas de negocios, preinversión, financiamiento, apoyo tecnológico); y de medidas compensatorias a favor de los países mediterráneos, se busca una participación plena de dichos países en el proceso de integración.

La ALADI abre su campo de acción hacia el resto de América Latina mediante vínculos multilaterales o acuerdos parciales con otros países y áreas de integración del continente Asimismo contempla la cooperación horizontal con otros movimientos de integración del mundo y acciones parciales con terceros países en vías de desarrollo o sus respectivas áreas de integración.

La ALADI da cabida en su estructura jurídica a acuerdos subregionales, plurilaterales y bilaterales de integración que surgen en forma creciente en el continente (Comunidad Andina de Naciones, Grupo de los Tres, MERCOSUR, etc.).

Normas reguladoras del comercio exterior

Las normas que regulan el Comercio Exterior de los países miembros de la ALADI son:

medidas de carácter técnico:

- requisitos relativos a las características de los productos

- reglamentaciones en materia de envasado y etiquetado

- normas técnicas y normas de calidad

- requisitos relativos a la información

reglamentaciones de carácter sanitario:

- medidas sanitarias destinadas a proteger la salud pública

- medidas sanitarias destinadas a proteger la sanidad animal

- medidas sanitarias destinadas a proteger la sanidad vegetal


medidas destinadas a preservar el medio ambiente


medidas de control de la cantidad:

- cupos de importación de carácter global

- régimen discrecional de licencias de importación (licencias no automáticas)

- prohibición de las importaciones

- reglamentaciones relativas a la proporción de insumos internos en el valor agregado


régimen de concesión automática de licencias

medidas que surten efecto principalmente a través de los costos y los precios:

- derechos variables

- regímenes de precios mínimos u oficiales y de referencia

- medidas anti-dumping y compensatorias

medidas monopolísticas, que circunscriben la importación a un canal único


otras medidas

-medidas destinadas a garantizar la seguridad de las personas

- medidas destinadas a garantizar la seguridad nacional

En el marco del Tratado de Montevideo, los países miembros celebraron más de 80 acuerdos Bilaterales y subregionales de diversa profundidad; actualmente existen once acuerdos de "nueva generación", incluyendo dos uniones aduaneras y nueve de libre comercio, y todos yendo más allá de lo que expresan tales denominaciones puesto que contienen otros elementos de liberalización, cooperación y complementación económica. Conducirán a la conformación de una zona de libre comercio entre los países miembros en el año 2005.

Paralelamente, se definió un nuevo enfoque político de la integración. Los acuerdos de tercera generación fueron complementados por otros hechos integradores, que reforzaron los espacios económico-político-culturales surgidos en la región, y el proceso adquirió nueva dinámica.

Se destacan como características principales que distinguen a estos acuerdos de nueva generación de los celebrados anteriormente: Todos prevén la eliminación de las restricciones no arancelarias aplicables al comercio entre las partes. Establecen normas comunes para la regulación del intercambio entre los signatarios, tales como origen, salvaguardias y solución de diferencias, entre otras, que garantizan la transparencia y evitan discriminaciones. Algunos han adoptado la normativa de la OMC para regular otros aspectos de política comercial relacionados con el comercio recíproco entre las partes. La mayoría contiene normas sobre promoción y protección de inversiones, integración física, cooperación energética, transporte y comunicaciones, propiedad intelectual, turismo y otros.

Están en marcha negociaciones para la celebración de nuevos acuerdos de ese mismo tipo, entre las que se destacan las previstas en el Acuerdo Marco entre la Comunidad Andina (CAN) y el MERCOSUR, que concluirán al fin de 1999, marcando otro salto cualitativo y cuantitativo en el proceso de articulación y convergencia de los Acuerdos Parciales y un avance significativo en las condiciones necesarias para alcanzar un marco normativo común de la Asociación.

En los avances del proceso de integración dichos acuerdos están estrechamente vinculados con otros hechos integradores de gran significación: la multiplicación de proyectos de conexión entre los sistemas nacionales de energía, transporte y comunicaciones; - la explotación de recursos naturales y energéticos compartidos; la creación de nuevos espacios económicos urbanos, rurales y mineros en
el interior del continente sudamericano; la proliferación de iniciativas económicas y sociales de los empresarios y de los demás segmentos de la ciudadanía; y una interacción progresiva y creciente entre las iniciativas políticas y que dan continuidad a los compromisos de integración.


Las posibilidades de comercio y cooperación, en el proceso de articulación entre los acuerdos de última generación y en los otros hechos integradores, existe la tendencia a una verdadera creación de espacios económicos con fuertes connotaciones políticas y culturales, compuestos por países pertenecientes a diferentes acuerdos y por tanto no excluyentes. Entre los países que hacen parte de cada uno de esos espacios se está desarrollando un creciente entretejido de relaciones económicas, de infraestructura y empresariales, así como una mayor coordinación gubernamental.

El cronograma de los actuales Acuerdos permite concluir que los ítem arancelarios que hoy día representan el 94% del comercio intrarregional estarán completamente desgravados en dicho año.

Integración física en el marco de la ALADI

La integración física se puede definir como el proceso de interconexión estratégica de las redes de transporte, telecomunicaciones y energía en corredores internacionales, que permitan, bajo un marco normativo común y servicios adecuados, la circulación ágil y eficiente de bienes, personas, información y energía dentro de un determinado espacio de integración.

Ello implica la definición de políticas y estrategias comunes en los sectores del Transporte, las Telecomunicaciones y la Energía, para el mejor aprovechamiento de los recursos disponibles en el espacio de integración, teniendo en cuenta las exigencias de desarrollo económico y social de los países asociados y atendiendo a la preservación del medio ambiente y la conservación de los recursos naturales.

El incremento de los volúmenes de movilización e intercambio de personas, bienes, información y energía que están produciendo los procesos de integración regional, ha llevado a la Integración Física a convertirse en tema de tratamiento conjunto prioritario para nuestros países. En tal sentido, la ALADI viene desempeñando un papel activo, impulsando en la región la progresiva articulación de las distintas políticas sobre integración física, en especial las relativas al transporte.

Transporte Aéreo

En la última década, la Asociación ha venido apoyando activamente los trabajos que sobre este modo de transporte se vienen realizando en el marco de los esquemas subregionales y foros de integración, con el objeto de definir y armonizar las políticas aero comerciales de los Países Miembros.

Transporte Fluvial

La ALADI ha venido participando en los trabajos y reuniones del Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay - Paraná (CIH) desde su creación en 1989, con el objeto de identificar proyectos y examinar la compatibilización de las legislaciones nacionales, a fin de definir un marco normativo común para el funcionamiento del sistema. Como resultado de estos trabajos, en 1992 los países de la Cuenca del Plata (Argentina, Bolivia. Brasil, Paraguay y Uruguay) suscribieron el Acuerdo de Transporte Fluvial por la Hidrovía Paraguay - Paraná (Puerto Cáceres - Puerto de Nueva Palmira) y sus Protocolos Adicionales. En la actualidad, la Asociación continúa apoyando los trabajos pautados en el Programa de la Hidrovía y promoviendo a través de seminarios y encuentros empresariales la importancia que esta vía fluvial reviste para el comercio de la subregión del Plata y otras zonas de influencia de la región.

Transporte Marítimo

Los Países Miembros crearon el Grupo de Expertos en Transporte por Agua, el cual elaboró un anteproyecto de Acuerdo sobre Transporte Marítimo Regional, que fue aprobado en 1966. Dicho Convenio, que contenía conceptos novedosos para la época, si bien no tuvo efectiva aplicación, por mucho tiempo se constituyó en la base de las políticas que América Latina en las décadas del 70 y 80. En 1989 y luego en 1992, la ALADI organizó en su sede dos reuniones de Expertos Gubernamentales en Transporte Marítimo, con el fin de actualizar el antiguo Acuerdo acorde a las nuevas realidades regionales e internacionales del sector. Actualmente, la Asociación continúa la elaboración de estudios para apoyar los trabajos que sobre esta materia se vienen realizando en el marco de los esquemas subregionales y foros de integración, en el marco de un concepto más amplio que es la Integración Física.

Transporte Terrestre

Desde hace años, la ALADI viene realizando diversos estudios que han servido de base para la adopción de acuerdos y para impulsar la articulación y convergencia de las normas sobre este modo de transporte vigentes en América del Sur. En tal sentido, participó activamente en la elaboración del Acuerdo sobre Transporte Internacional Terrestre del Cono Sur (ATIT) y en el proyecto de articulación operativa entre el ATIT y las Decisiones sobre Transporte Terrestre del Acuerdo de Cartagena, que ha sido aprobado en el marco de la Conferencia de Ministros de Transportes, Comunicaciones y Obras Públicas de América del Sur.

El tema de la facilitación del transporte y el comercio ha sido encarado por la ALADI en un Programa de Acción iniciado en 1983 y actualizado en 1990 como Resolución 129 del Comité de Representantes. El mismo se propone: a) fijar objetivos generales para el desarrollo de trabajos futuros en los aspectos operativos, normativos y de gestión que atañen al Transporte y su infraestructura física; b) plantear las acciones a seguir y c) coordinar las acciones realizadas en el marco de la Asociación con las de otros organismos de cooperación e integración de la Región.

Para procurar los mencionados objetivos, entre 1986 y 1990 funcionó en el marco de la ALADI como órgano especializado de la Asociación, el Consejo de Transporte para la Facilitación del Comercio. Entre las principales acciones acordadas por el Consejo cabe destacar la creación en algunos Países Miembros de Comités Nacionales de Facilitación del Transporte y el Comercio Internacional.

Con relación a los aspectos aduaneros que inciden en la eficiencia de las operaciones de comercio y transporte internacional, cabe señalar que en el marco de las reuniones de Directores Nacionales de Aduanas de la ALADI, se han venido tratando algunos de los problemas aduaneros que perturban el tránsito internacional, planteándose diversas propuestas de solución a los mismos. Asimismo, en este ámbito un grupo de expertos gubernamentales ha elaborado un Proyecto de Acuerdo de Alcance Parcial sobre Tránsito Aduanero Internacional, el cual está siendo analizado por las autoridades nacionales que intervienen en las operaciones de tránsito.

Por otra parte, cabe señalar los esfuerzos conjuntos que están llevando a cabo la ALADI y la UNCTAD en el marco de un Programa de Cooperación Técnica, para promover e implementar en los países de la región, un Plan de Acción para la Facilitación del Transporte y el Comercio y de los correspondientes mecanismos institucionales para ejecutar dicho Plan.

Asimismo, por su directa incidencia en la fluidez del transporte y el comercio, la ALADI ha iniciado trabajos conjuntos con el Instituto Iberoamericano de Logística, Transporte y Comercio Internacional (ILI), para concientizar a los operadores económicos de la importancia de la gestión logística, herramienta que permite integrar en un solo sistema las funciones de producción, comercialización y distribución física, para la administración estratégica del suministro, movimiento y almacenamiento de insumos y productos terminados, con el flujo de información requerida en una operación de comercio y transporte internacional.


Transporte Multimodal

Por ser el transporte Multimodal un verdadero instrumento de facilitación del comercio, la ALADI, en su Programa de Acción de Mediano Plazo para la Facilitación del Comercio y el Transporte señala la importancia de implementar a escala regional este sistema de transporte. Con tal finalidad, ha venido organizando seminarios y publicado documentos para apoyar los trabajos que en esta materia se han venido realizando a nivel regional y en los esquemas subregionales de integración.


Infraestructura Física de Transporte

La Asociación ha venido realizando diversos estudios con el fin de identificar los principales corredores intrarregionales de transporte y mejorar su infraestructura física y eficiencia operativa. Estos trabajos han servido de apoyo a los Países Miembros para definir los proyectos de infraestructura prioritarios para la integración regional e implementar las medidas necesarias para eliminar las trabas que impiden la fluidez del comercio y el transporte en la región.

 


Contador

1