Charles bukowski
Narrador y poeta estadounidense. Nació
en la ciudad de Andernach, en Alemania, en 1920. Hijo
de Henry Bukowski, militar estadounidense, y de Katherine Fett, una mujer de
origen alemán. En 1922 la familia se trasladó a Los Angeles,
Estados Unidos. De joven tuvo una extraña erupción cutánea por todo el cuerpo
que le dejó marcas para toda la vida.
Vivió una terrible infancia. Todo esto, junto con la creciente depresión
económica de 1929 lo llevaron a convertirse en un alcohólico. Bukowski terminó la
secundaria, pero luego de ingresar a Periodismo en L.A.
City College, abandonó el
curso en 1941. Se mantuvo económicamente gracias a una serie de trabajos
temporales, que abandonó una y otra vez cuando ganaba el primer premio del
hipódromo. Su primer relato, publicado
en 1944, pudo significar una emergente carrera de escritor, pero abandonó la
literatura durante diez años, sumergido en el alcoholismo. Post Office, sería su primera novela,
publicada en 1971. El éxito de la novela le permitió abandonar su trabajo en la
oficina de correos en la que trabajaba y que retrató crudamente en el libro. Bukowski fue considerado el último escritor maldito y su
obra siempre se centró en un extraño mundo pseudoautobiográfico
centrado en su propia vida como un perdedor alcohólico y/o como un escritor de
éxito alcohólico. Algunas de sus
obras narrativas son: Crucifix
in a deathhand, 1965; Notes of a dirty old man, 1969;
Post office, 1971; 1972;
Factotum, 1975; Love is a dog from hell, 1977; Women, 1978; Shakespeare
never did this, 1979; Ham on rye, 1982; Hollywood, 1989; Pulp, 1994 y The
captain is out to lunch and the sailors have taken over the ship, 1998. El cultivo de la poesía es su faceta menos conocida. Algunos de sus
poemarios son: The Roominghouse Madrigals, You Get So Alone At Times That It Just Makes Sense y
Love is a dog from hell. En
1985 contrajo matrimonio con Linda Lee Beighle. Falleció de leucemia en San Pedro,
California, en 1994.
NO ES QUIÉN
VIVIÓ AQUÍ
sino quién
murió aquí;
y no se
trata de cuándo,
sino de
cómo:
no son
los grandes
conocidos
sino los
grandes que murieron sin ser conocidos:
no es
la historia
de los
países
sino las
vidas de los hombres.
las fábulas
son sueños,
no mentiras
y
la verdad
cambia
como cambian
los hombres,
y cuando la verdad no cambia
los hombres
se convertirán
en muertos
y
el insecto
y el fuego y
el diluvio
se
convertirán en
la verdad.
LA SIMPLEZA
DE LAS COSAS EN VIETNAM
Hombre
herido de bala por la espalda mientras
agarra la
túnica de un sacerdote joven
que parece
una mujer,
y aquí
nosotros:
brillo de
luna
pulcramente
enguantados
motocicletas
por todos los lados, abejas dormidas
bocas de
mangueras oxidadas,
el clima
importuno,
y se nos
estremecen los huesos
piel muerta
allí,
y el soldado
cae muerto,
otro soldado
muerto,
la túnica
negra de un joven cura
que parece
una mujer
está ahora
hermosamente roja,
y los
tanques
empiezan a
pasar.
ESTO ES TODO
LO QUE SÉ
Esto es todo
lo que sé: los cuervos buscan mi boca,
las venas
están aquí enmarañadas,
el mar está
hecho de sangre
esto es todo
lo que sé: las manos extendidas están
buscando algo,
mis ojos
están cerrados, mis oídos están cerrados,
el cielo
rechaza mi grito
esto es todo
lo que sé: los orificios de mi nariz chorrean
sueños,
los perros
saltan sobre nosotros, los locos se ríen,
el reloj
cuenta los muertos con su tic-tac
esto es todo
lo que sé: mis pues sienten dolor aquí,
mis palabras
son menos que lirios, mis palabras están
ahora atascadas:
los cuervos
besan mi boca.
EL AMOR ES
UN TROZO DE PAPEL HECHO PEDAZOS
toda la
cerveza estaba envenenada y el capitán bajó
y el segundo
de a bordo y el cocinero
y no
teníamos a nadie que arriara las velas
y el viento
del noroeste, como uña de pie, desgarraba los trapos
y
cabeceábamos como locos
y el casco
desgarrando sus lados
y todo el
tiempo en la esquina
algún
imbécil estuvo con una puta borracha (mi mujer)
jodiendo sin
parar
como si nada
pasara
y el gato
seguía mirándome
y colándose
en la alacena
entre el
ruido de los plantos
con flores y
parras pintadas en ellos
hasta que no
pude aguantarlo más
y lo cogí
y lo lancé
al otro
lado.
NO AGUANTO
LAS LÁGRIMAS
Había varios
cientos de imbéciles
rodeando al
ganso que se había roto la pierna
intentaban
decidir
qué había
que hacer
cuando el
guardia se acercó
sacó el
cañón
y el asunto
se acabo
excepto para
una mujer
que salió
corriendo de un cobertizo
gritando que
él había matado a su mascota
pero el
guardia se pasó las manos por su correas
y le dijo
béseme el
culo
lleve el
asunto al presidente;
la mujer
lloraba
y yo no
aguanto las lágrimas
enrollé mi
lienzo
y me fui más
abajo
esos
bastardos habían echado a perder
mi paisaje.
PEZ DE COLOR
mi pez de
color se queda fijo mirando con ojos acuosos
al
hemisferio de mi pena;
sobre el más
fino de los hilos
los dos
colgamos,
colgados,
colgados, colgados
en el lazo
de la soga del verdugo;
yo me quedo
fijo mirando su casa
y él la
mía...
debe de
tener pensamientos,
¿podéis
negar esto?
tiene ojos y
hambre
y su amor
también
murió en
enero; pero él es
de oro, de
auténtico oro y o soy gris
y es indecente invadir su intimidad
tan
indecente como quemar melocotones
o violar
niños,
y me vuelo y
miro a otro lado,
pero sé que
él está ahí detrás de mí,
un dorado
cáliz de sangre,
una cosa
sola
suspendida
entre la más roja nube
del
purgatorio
y al apt.
no. 3003
dios, ¿es
posible
que seamos
lo mismo?
LA MIRADA
Una vez
compré un conejo de juguete
en unos
almacenes
y ahora se
sienta y me escruta
con ojos de
un puro rosa:
Él quiere
pelotas de golf y paredes
de cristal
Yo quiero un
trueno silencioso.
Nuestra
decepción se sienta entre nosotros.
RESPIRO Y
DIVERSIDAD
expuesto al dolor
por demasiado tiempo
acabo harto,
de sufrir
tanto,
y decido que
me debo
una
supervivencia: no es fácil:
decirte que
tí te mereces días mejores
después de
la historia de tu pasado;
pero he
visto a completos idiotas
seguir (por
supuesto)
sin jamás
considerar tus defectos;
a
continuación dos tortugas se arrastran por
la tierra,
palabras sucias arañadas
sobre sus
espaldas...
pero apenas
mejoran el
horizonte.
NADA SUTIL
No hay nada
sutil acerca de la muerte
o en arrojar
basuta, o en las arañas
ni en este
puñado de monedas de cinco centavos
ni en el
ladrar de los perros esta noche
cuando la
bestia sorbe cerveza
y brilla la
luna
y pregunta
por mi nombre
y me agarro
a la pared,
sin ser
suficientemente hombre como para llorar
mientas la
ciudad vierte su pena
en botellas
de vino y besos revenidos
y los
grilletes y las muletas y las losas
fornican
como locos.
INSOMNIO
¿has estado
alguna vez en una habitación
encima de 32
personas que duermen
en lso pisos
de abajo,
y tú
despierto
oyendo los
motores
y los
cláxones que nunca paran de sonar
pensando en
minotauros
pensando en
Segovia
que practica
5 horas al día
o en las
tumbas
que no
necesitan práctica alguna
y tus pies
retorciéndose entre las sábanas
mientras te
miras una mano
que podría
fácilmente pertenecer a un hombre
de 80 años y
tú
encima de 32
personas que duermen
sabiendo que
la mayoría de ellos
se
despertarán
para
bostezar y comer y vaciar los cubos de basura,
quizás
defecar,
pero ahora
son tuyos
cabalgando
sobre tus minotauros
entonando cánticos
vionetos como granizo
o respirando
hongos:
cráneos
lisos como ataúdes
todos los
amantes ya separados
y tú te
levantas y enciendes un cigarrillo
evidentemente
aún vivo?
Preparado por Alberto Martínez-Márquez