Cómo reconocer a
una persona mentirosa
Por: E. J. Mundell
Fuente: Reuters
SAVANNAH, EEUU (Reuters Health) - ¿Trabajando
tarde otra vez? ¿Una cita secreta? Según expertos, escuchar con detalle el
lenguaje que usan los mentirosos puede ayudar a separar la realidad de la
ficción.
"Si las personas están mintiendo, esto lo comunican de formas
cuantitativamente diferentes", explicó Matthew Newman, investigador de la Universidad de Texas en Austin.
Mediante el uso de un complejo programa de computadora que efectúa un análisis
de palabras, el investigador y sus colegas pudieron identificar a los que
mentían en dos terceras partes de las veces, "captando la psicología
subyacente".
Los hallazgos se presentaron recientemente en Georgia durante el encuentro
anual de la Sociedad de Personalidad y Psicología Social.
Cada vez más investigaciones indican que, cuando engañamos, las palabras que
usamos nos delatan de tres formas diferentes.
Primero, los mentirosos tienden a evitar las palabras "yo" y "mi" cuando relatan sus historias embusteras.
"Por otro lado, tratan de distanciarse de la historia falsa", explicó
Newman en una entrevista con Reuters
Health. "Se refieren menos a sí mismos".
Como la historia no se basa en su experiencia personal, el relator no es,
simplemente, parte de lo que está describiendo", agregó.
Segundo, las historias de los mentirosos carecen de detalles sobre los hechos.
"Cuando se miente, se está bajo un tipo de 'carga cognoscitiva', lo que
significa que hay mucho en qué pensar", dijo Newman.
"No sólo hay que construir la historia a partir de la nada, ésta tiene que
sonar convincente, al tiempo que uno se pregunta ' e estoy saliendo con la mía?' Como resultado, uno no tiene energías para
elaborar", añadió.
Los detalles pasivos y secundarios que normalmente incluimos en el recuento de
un suceso pasado, como, por ejemplo, "llevaba puesto un lindo traje
azul", dan lugar a unos cuantos enunciados que apoyan los hechos que, por
lo general, vienen acompañados de verbos directos, como "me gritó y eché a
correr".
Por último, la tensión de la mentira puede revelarse en emociones negativas,
como el enojo o la ansiedad.
"Los mentirosos tal vez sientan cierta culpabilidad" por su embuste,
explicó Newman, y temen que los descubran. Como
resultado, sus historias ficticias tienden a ser más negativas desde el punto
de vista emocional, con palabras que denotan enojo o temor y que, si la
historia fuera cierta, se usarían con menos frecuencia.
Para probar estas suposiciones, Newman y sus colegas
contaban con individuos que mentían o decían la verdad sobre actitudes o experiencias
en cinco escenarios diferentes.
La veracidad de estos relatos se sometió a juicio por jueces imparciales o por
un programa de computadora especialmente diseñado, llamado Linguistic
Inquiry and Word Count (LIWC).
El LIWC está diseñado para captar patrones de palabras en historias
individuales, analizando el 'potencial de falsedad'.
l resultado? los jueces acertaron el 52 por ciento de
las veces al distinguir entre la verdad y la ficción. El programa de
computadora, basado en palabras, estuvo en lo correcto en hasta el 67 por
ciento de las veces, dependiendo del tipo de narración presentada.
Es obvio que el método no es infalible. "La mejor manera de detectar a los
mentirosos es con un experto entrenado que sepa exactamente qué buscar en términos
de lenguaje, o un polígrafo", dijo Newman.
Además, Newman advirtió que es el tono general de una
historia, no palabras o frases individuales, lo que delata a los que mienten.
Desde hace tiempo, la ejecución de la ley tiene presente la importancia de
claves ling ísticas en el
testimonio.
"El FBI utiliza algo similar para analizar las declaraciones, explicó Newman. Expertos de la agencia algunas veces dirigen sus
sospechas hacia una declaración escrita y entonces "hacen que alguien la
revise, busque detalles y detecte inconsistencias".