Fuente: Diario “El Mercurio”, Santiago de Chile, 1 febrero 2002, A8
Es
fundamental ejercitar la memoria durante la tercera edad
La
estimulación de las neuronas permite su buena conservación e incluso su
reproducción, lo que ayuda a prevenir las demencias.
La memoria es una de esas cosas cuya
importancia se nos olvida... hasta que falla. En la tercera edad, la
probabilidad de que sto ocurra aumenta debido al
envejecimiento y, por tanto, a la mayor incidencia de patologías
neurodegenerativas. De ahí la importancia de no “echar al olvido” la necesidad
de ejercitar la memoria también en esta etapa de la vida.
Otra causa frecuente de falla de memoria
son los estados de tensión emocional, depresión o sobreexigencia, que explica
ese problema en personas jóvenes.
La memoria es una de las principales
funciones del cerebro humano, ya que permite registrar la información que
recibimos, retener selectivamente aquello que nos interesa, traer a la
superficie dicha información cuando la necesitamos y modificar el
comportamiento según la experiencia previa.
Para que todo esto ocurra, existen en el
cerebro millones de neuronas que se conectan para transmitir impulsos
nerviosos. “La memoria no es una red de cables que van de un lado a otro, sino
conexiones que se modifican según las circunstancias, de manera que se abran
nuevas vías para que se transmita el estímulo”, explica el neurólogo y académico
de la Universidad de Chile, Archivaldo Donoso.
Esto quiere decir que si un impulso debe
transmitirse desde la neurona A a la neurona C, puede hacerlo por distintos caminos. “Esa
capacidad del sistema nervioso de modificarse, según las experiencias, es la
base de la memoria y de todos los procesos de aprendizaje”, explica el
especialista.
“Si un circuito de neuronas se estimula
repetidamente, la conexión se facilita, por tanto, basta un pequeño estímulo
para que se produzca la propagación del impulso nervioso”, agrega.
Estimular
para multiplicar
Hasta hace pocos años se sostenía que al
nacer, el cerebro contaba con cierta cantidad de neuronas y que, con el tiempo,
algunas se iban perdiendo; no obstante, la ciencia ha establecido que aun a
edad avanzada aparecen nuevas neuronas.
En aves cantoras adultas, por ejemplo, se
ha demostrado que al aprender un melodía aparecen
nuevas neuronas y desaparecen otras. En humanos, estudios realizados en
personas moribundas, a quienes se les dio un isótropo radiactivo capaz de
marcar el lugar donde se produce una mitosis (multiplicación celular) mostraron
luego de la autopsia, que incluso en quienes estaban muy deteriorados
ciertas neuronas se multiplicaron.
“Eso depende de cuánto se ejerciten estas
conexiones, de hecho, se ha demostrado que la gente con mayor escolaridad sufre
menos demencias y más tardías. Si una persona se activa desde el punto de vista
intelectual o trabaja a partir de técnicas de estimulación cognitiva, puede mejorar su memoria, incluso
en la tercera edad”, afirma Donoso.
Leer, conversar, jugar a las cartas,
visitar a los amigos, salir de fiesta, tener hobbies,
pasear, hacer música, practicar gimnasia, e incluso ver programas de interés en
la televisión es una forma de ejercitar las conexiones cerebrales. Así lo
demostró recientemente un grupo de investigadores de Nueva York,
quienes constataron que las personas que tienen más entretenciones sufren menos
demencias.
“Cuando uno hace algo interesante pone
atención a las cosas que se presentan y realiza asociaciones; todo eso
significa actividad cerebral; trabajo de las neuronas y multiplicación de ellas”,
subraya el neurólogo.
El especialista advierte que es importante
llegar a la vejez con el mejor estado general posible y preocuparse de mantener
una dieta balanceada, ya que el funcionamiento cerebral requiere de un aporte
suficiente de vitaminas y oligoelementos.
Asimismo, quienes han tenido una
hipertensión mal controlada o niveles elevados de colesterol o triglicéridos y
son sedentarios están más expuestos a desarrollar problemas que afecten la
memoria, como las demencias.