FUENTE: Journal of Personality and Social Psychology 2002;82:379-398.

 

Oficina y dormitorio revelan rasgos de personalidad individual

 

Por: Charnicia E. Huggins

 

Fuente: Reuters

 

NUEVA YORK (Reuters Health) - Una nueva investigación indicó que la oficina y el dormitorio pueden ofrecer claves sobre la personalidad de un individuo.

Una oficina limpia y organizada, por ejemplo, puede sugerir que el ocupante es una persona concienzuda, mientras que la originalidad del espacio y la presencia de una variedad de libros y revistas pueden indicar que se trata de una personalidad franca, indicó el informe.

"Las personas dejan trazos de sus personalidades en los espacios en los que habitan. Los observadores hacen inferencias, muchas de las cuales son válidas, basados en estos espacios", dijo a Reuters Health el autor principal del estudio Sam Gosling.

"Así, de la misma manera que el FBI podría inspeccionar la vivienda de un individuo para hallar pistas de conducta criminal, el espacio también podría usarse para encontrar claves de conducta cotidiana", añadió Gosling, psicólogo de la Universidad de Texas, en Austin.

Para investigar esto, Gosling y sus colegas realizaron dos evaluaciones de personalidad, una en un centro laboral y la otra en dormitorios.

Ocho investigadores realizaron el primer estudio con 94 oficinas y sus ocupantes. En el segundo estudio participaron siete observadores que analizaron 83 dormitorios y a sus ocupantes.

Ambos grupos de investigadores estuvieron de acuerdo sobre las personalidades de los ocupantes de las oficinas y de los dormitorios. Los resultados se derivaron de la observación de los espacios, escribieron Gosling y sus colegas en la edición de marzo del Journal of Personality and Social Psychology.

Además, las percepciones de los observadores fueron significativamente precisas, según consideraciones de los ocupantes y sus amigos. Esto fue especialmente válido para los observadores de los dormitorios, indicó el informe.

Los observadores fueron más precisos en sus percepciones sobre el grado de franqueza de las personas, seguida por la extraversión, la rectitud y la estabilidad emocional en la oficina, y después por la rectitud y estabilidad emocional en los dormitorios.

Los participantes en el estudio se valieron de varios indicios para determinar la personalidad de los individuos, indicaron los autores.

Para juzgar el grado de rectitud, por ejemplo, los observadores examinaron factores como la limpieza y la organización. Para juzgar el grado de franqueza, analizaron detalles que reflejaban curiosidad, imaginación y una amplia variedad de intereses, como la originalidad en la decoración del espacio o la habitación, la cantidad o variedad de libros y discos compactos.

Estas señales tendieron a ser válidas, ya que las personas concienzudas tenían habitaciones bien organizadas y arregladas y la gente muy franca poseía oficinas originales y poco convencionales, reportó el equipo de Gosling.

"Nuestros hallazgos sugieren que un observador que ha examinado brevemente un espacio de vivienda o de trabajo de una persona, se formará una impresión sorprendentemente consecuente con las impresiones de otros observadores", escribieron Gosling y su equipo. "Más aún, estas impresiones son con frecuencia acertadas", añadieron los autores.

"Los seres humanos desean aprender sobre otros, saber quién es un enemigo potencial, en quién se puede confiar, quién puede convertirse en pareja, y obtienen esta información de cualquier forma posible", dijo Gosling. "Cabe decir que nuestros espacios dicen mucho sobre nosotros".