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Por Kathleen Doheny
SAN DIEGO (Reuters Health)
- Si una persona llega al consultorio del dentista enojado, atemorizado o
triste, debe tomar unos minutos para calmarse, pues así las obturaciones, las
punciones y otros procedimientos odontológicos parecerán doler menos, según
un investigador canadiense que estudió cómo las emociones modulan la
experiencia del dolor.
"Las emociones negativas afectaron la percepción del dolor más que las
emociones positivas en nuestro experimento", dijo Quoc
Viet Huynh Bao,
estudiante de odontología en la Universidad de Montreal, que presentó sus
hallazgos en San Diego durante el encuentro anual de la Asociación
Internacional de Investigación Dental.
En el estudio, Huynh Bao pidió a 26 hombres y
mujeres, cuyas edades oscilaban entre los 20 y 30 años, que metieran una mano
en agua caliente, a más o menos 113 a 122 grados Fahrenheit (45 a 50 grados
Celsius).
Las temperaturas se ajustaron individualmente de modo tal que cada persona
pudiera tolerar el agua por un minuto sin demasiado dolor, dijo a Reuters Health.
A continuación, los investigadores usaron sugestión hipnótica para inducir un
margen de emociones durante cada inmersión de un minuto: relajación,
depresión, enojo, temor, anticipación del alivio y satisfacción.
Mientras tenían la mano inmersa, los investigadores inducirían emociones con
enunciados como "te sientes enojado" o "quieres escapar, pero
no puedes". Entonces los participantes reportaron su grado de dolor y
cuán desagradable era.
Los participantes del estudio sintieron que el dolor era más desagradable
cuando experimentaban temor, depresión o enojo, informó Huynh
Bao.
"Con emociones positivas hubo una reducción del dolor, pero no fue
significativa", agregó.
Estudios previos, dijo, hallaron lo contrario: que el temor y el enojo, como
lo experimentaban los soldados en la guerra, reduce el dolor.
Pero este estudio halló que las emociones negativas empeoraban la percepción
del dolor. "Los estados emotivos negativos hacen peor la experiencia del
dolor", explicó.
Mientras más susceptibles fueron los participantes del estudio a la hipnosis,
más fuertes se sintieron las emociones y más influyeron sus emociones la
percepción del dolor, indicó Huynh Bao.
Para los dentistas, agregó, el mensaje es tratar de ayudar a sus pacientes a
llegar al menos a un estado neutral de la mente antes de comenzar el
tratamiento.
Los pacientes que llegan al consultorio del dentista con sentimientos
negativos deben tomar unos momentos para relajarse, escuchar una broma o
tomar otras medidas para disipar las emociones negativas, sugirió.
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