REACCIONES PSICOSOCIALES Y PSICOLÓGICAS FRENTE A DESASTRES Jorge Hernán Calderón Ocampo
MD Psiquiatra

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REACCIONES PSICOSOCIALES FRENTE A DESASTRES
 
Los desastres tienen como marco de referencia las perturbaciones ecológicas que sobrepasan la capacidad de adaptación de la comunidad afectada con respecto a la amenaza que sufren sus vidas, su salud o sus pertenencias. Siempre supone una situación de crisis en donde las demandas exceden los recursos disponibles.
Los desastres constituyen una dificultad real y grave para la sociedad.. El explosivo crecimiento demográfico, entre nosotros, unido al desplazamiento de los habitantes de las zonas rurales a las ciudades, además de inadecuada planeación, hacen cada vez más vulnerable la población a los peligros naturales, así como los desastres tecnológicos.
El desastre es un evento multidimensional, lo que debe impulsar a mejorar la participación multi sectorial, incluidas las comunidades expuestas. Algunos de los efectos principales poco tenidos en cuenta por las oficinas de atención de desastres, son las consecuencias psicológicas y psicosociales. La preparación para la prevención y atención de desastres debe incluir estos aspectos, empezando por el adiestramiento del personal de salud, hasta abarcar la coordinación y la solidaridad.
En América Latina, la gran vulnerabilidad frente a los desastres hace necesario dar una atención preferencial a la búsqueda de alternativas. La preparación e intervención en desastres ha venido adquiriendo más relevancia en el campo de la salud pública, y la aplicación de sus conocimientos hace posible evitar gran cantidad de daños en comunidades sujetas a desastres.
Cuando sobreviene un desastre, el número de víctimas, los sufrimientos y los casos de discapacidad pueden reducirse al mínimo, si los servicios de salud están listos para actuar conforme a un plan preestablecido.
QUE ES UN DESASTRE
El desastre es un término relativo que significa calamidad, gran infortunio. Se deriva del latín des (negativo, desafortunado) y astre (astros, estrella). Desgracia derivada de los astros o los dioses, más allá del control del ser humano.
El desastre implica dos conceptos básicos:
La capacidad para enfrentar el desastre radica en el grado de desarrollo social, tecnológico y socioecónomico de la población o comunidad afectada. A mayor desarrollo, la experiencia indica que hay menos posibilidad de desastre o, si sucede, sus consecuencias serán menos graves en la población.
Con el actual grado de progreso tecnológico y desarrollo, es perfectamente evitable la destrucción de comunidades sujetas a riesgo de catástrofe o atenuar el impacto de un desastre, por las posibilidades de estudiar los riesgos y la vulnerabilidad, y derivados de ellos, por el establecimiento de planes preventivos.
La palabra desastre evoca imágenes diferentes según el contexto, pero en todo caso, se refiere esencialmente a un suceso desafortunado que implica pérdida o lesión y altera el funcionamiento vital de la sociedad, lesiona la comunidad y el individuo por medio de la quiebra de la estructura social que se traduce en desequilibrio y evidente crisis que amenaza la integridad.
La O.M.S. (Organización mundial de la salud) define desastre natural como "un acto de la naturaleza de tal magnitud que dé origen a una situación catastrófica ene la que súbitamente se desorganizan los patrones cotidianos de vida y la gente se ve hundida en el desespero y el sufrimiento, como resultado de ello. Las víctimas necesitan víveres, ropa, vivienda, asistencia médica y de enfermería, así como otros elementos fundamentales de la vida y protección contra factores y condiciones ambientales desfavorables."
En Colombia, la Ley 46 del 2 de noviembre de 1988 define el desastre como el daño grave o la alteración de las condiciones normales de vida de un área geográfica determinada, causada por fenómenos naturales y/o efectos catastróficos de la acción del hombre en forma accidental, que requieran por ello de especial atención de organismos del Estado y de otras entidades de carácter humanitario o de servicio social.
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