"Razones para construir juntos"
Revista electrónica semanal, Puebla, México, año 1, núm. 7, 3 de octubre de 2004
Política - sociedad - cultura
CUERNAVACANACONDA  2
Por Arturo Villanueva González
artureich@hotmail.com
 y no morir en el intento).
(O cómo ver una película  pirata  mientras transitas por una carretera inconclusa
            Si alguien me leyó la semana pasada nos quedamos en que estaba a punto de empezar la película Anaconda 2 (versión pirata), transmitida desde las telepantallas estratégicamente situadas en un autobús de pasajeros, ?superturismo? camino a Cuernavaca...
            Apenas y se distinguían las formas humanas de los intérpretes de la película que eran 5 o 6 (con la calidad de las imágenes y mi pobre visión, honradamente no los pude distinguir):
            Un grupo de chavos y chavas negociantes o científicos (una de las protagonistas dijo en un parlamento de los pocos que alcancé a descifrar que le gustaba la ciencia; pero que le gustaba más el dinero), no lo sé bien, pues los subtítulos eran apenas unas manchillas amarillas que danzaban confusamente en la parte inferior de la pantalla.
            Ya entramos en la desviación hacia Cuautla, nos ahorraremos pasar por Izúcar de Matamoros, no cabe duda ... la estamos haciendo.
            No supe porque razón hasta entonces (después me enteré que debían encontrar un ejemplar de una rara variedad de orquídea que valía el sacrificio), tuvieron que ir de la selva de asfalto a la selva tropical de verdad.
            Ya llegamos a la caseta, ¿cuánto cobran? Chín no vi.
            Veo que el grupo de científico-capitalistas es como un muestrario cultural; hay caucásicos, negros, orientales y por supuesto una latina (que no sé como se llama, ni quiero saberlo) que es como la sucesora de Jennifer López.
            Todos van en un barquito que contrataron en un bar (cómo se parece esta escena a la de la Guerra de las Galaxias, en la que Luke y Ben  contratan a Han Solo) y con un capitán que tiene el look de Santiago Creel pero en grandote y fuertote; se lanzan a un viaje en un río creo que de un país de Asia (no pude ver cuál):
            La atmósfera está llena de peligros y obstáculo...no, no me refiero a la película, es que ya me di cuenta que la carretera está inconclusa... ¡Ay Diosito, qué bueno que no vengo manejando, mira nomás chico hoyote, más adelante la carretera se vuelve de uno y medio carril a medio carril por sentido!
            Entonces tienen los protagonistas una bola de broncas que por supuesto derivarán en el ocasional encuentro de una tremenda viborota que parece más bien salida de KingKong y que persigue y mata a muchos de ellos...
            Me dormí, chín, creo que me he perdido parte de la película, pero no lo lamento...todavía hay viborotas (muchas) para rato.
            Se comen a la gente, ya me di cuenta que hay buenos y  malos en todos lados, pues en el reducido grupito ya hay dos bandos...fiuuu, la latina caderona es de las buenas...ya lo sabía.
            Bueno, mucha sangre, muchos muertos, víboras por aquí y por allá....
            Adriana se levanta, nos indica que ya hemos llegado a Cuernavaca, todos nos felicitamos por ello, nos recomienda no olvidar nada (yo llevo mi maletita junto a mí, ni modo que se me olvide).
            La película termina con los pocos sobrevivientes en una toma abierta mientras apreciamos el magnífico paisaje...fiuu se salvaron los buenos (y la buena).
            Me bajo del camión confuso, está incompleta la carretera, la película era pirata, el baño del autobús estaba cerrado y yo no sé bien qué hice en las dos horas y media (nos ahorramos 30 minutos) que tardó mi viaje de Puebla a Cuernavaca.
            Que estén bien, hasta la próxima.
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