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Primera Guerra Chechena

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La Primera Guerra Chechena comenzó cuando fuerzas rusas intentaron recuperar el control de la secesionista República de Chechenia entre 1994 y 1996.

Pese a tener una fuerza superior en soldados, armamentos y apoyo aéreo, las fuerzas rusas fueron incapaces de establecer un control efectivo del área montañosa, por causa de certeros ataques de los guerrilleros o partisanos chechenos. La fuerte desmoralización del Ejército Ruso llevó al presidente Boris Yeltsin a declarar un cese del fuego unilateral en 1995 e iniciar el retiro de tropas al año siguiente.

Después de la muerte de miles de civiles, el 27 de mayo de 1996 Yeltsin aceptó reunirse con los rebeldes chechenos por primera vez e iniciar negociaciones para la paz.

Tabla de contenidos

[editar] Orígenes de la guerra en Chechenia

Soldados irregulares chechenos rezan frente al palacio presidencial de Grozny. Foto de Mijail Evstafiev
Soldados irregulares chechenos rezan frente al palacio presidencial de Grozny. Foto de Mijail Evstafiev
Un guerrillero checheno cerca del Palacio Presidencial en Grozny, enero de 1995. Foto de Mijail Evstafiev.
Un guerrillero checheno cerca del Palacio Presidencial en Grozny, enero de 1995. Foto de Mijail Evstafiev.

[editar] El colapso de la URSS y el tratado de la Federación Rusa

En 1991, de forma repentina e inesperada para la mayoría de los habitantes de Rusia, la Unión Soviética se disolvió y Rusia volvió a ser un estado independiente. Pese a que Rusia fue internacionalmente aceptada como el sucesor natural de la URSS en materia diplomática, perdió mucho de su poder interno y externo. Teniendo presente la desintegración de varios países por vía de conflictos étnicos o religiosos en varios lugares que antes se encontraban bajo la esfera soviética (como el caso de Nagorno-Karabaj), las élites de la nueva Rusia temieron que sucedieran dentro de su territorios hechos similares, pese a que étnicamente está compuesta por un 80% de rusos.

Durante el régimen soviético más de 100 nacionalidades tuvieron garantizadas su existencia como distritos o repúblicas autónomas dentro del esquema federal, respondiendo a una división étnica. Otras comunidades, por su parte, no tuvieron derecho a este reconocimiento. En la mayoría de esos enclaves los rusos étnicos constituyeron una minoría dentro de la población, pese a que sufrían de una desproporcionada sobre representación en los gobiernos locales, ya que los rusos y miembros de otras nacionalidades participaban poco en la administración local. El tema de las relaciones entre el gobierno central, que favoreció a la autonomía e incluso la independencia, y los poderes locales era uno de los grandes temas políticos a comienzo de la década de 1990.

En la mayoría de los casos las demandas se resolvieron por vía de conceder autonomía regional y privilegios tributarios. El Tratado de la Federación Rusa fue firmado en marzo de 1992 por Boris Yeltsin y la mayoría de los líderes de las repúblicas autónomas y los gobiernos étnicos. Consistía en tres documentos que regulaba los poderes reservados al gobierno central, la relación entre este último y los organismos administrativos federales y los poderes residuales en poder de los organismos particulares o locales.

[editar] La fracasada negociación rusa con Chechenia

Las únicas jurisdicciones autónomas que se negaron a firmar el tratado de federación de 1992 fueron Chechenia y Tartaristán, ambas regiones ricas en petróleo. En 1994 se pactó entre Rusia y el gobierno autónomo de Tartaria un acuerdo que garantizaba una adecuada autonomía a los Tártaros del Volga, pueblo musulmán conquistado por los rusos a mediados del siglo XVI.

Por su parte, Yeltsin evitó llevar a cabo negociaciones serias con el gobierno checheno, permitiendo que las relaciones se deterioraran al punto de generar un conflicto general en 1994. En 1996 Chechenia seguía siendo el principal obstáculo entre el gobierno federal y los secesionistas de todo el país.

[editar] Los intentos por independencia y el nacionalismo checheno

[editar] El nacionalismo chechén en un contexto histórico

Los Cosacos Rusos viven en Chechenia desde hace más de 16 siglos. La primera invasión al centro de Chechenia ocurrió durante el gobierno de Pedro el Grande, a comienzos del siglo XVIII. Después de una sangrienta guerra e incruentas batallas que incluyeron masacres sanguinarias, Chechenia se incorporó a Rusia en los años 1870.

En 1936, durante el gobierno de Iósif Stalin, se creó la República Socialista Soviética Autónoma de Chechenia e Ingushieta. En 1943 las fuerzas nazis llegaron a las puertas de la capital Grozny y combatieron fieramente a la ocupación alemana.

Pese a que más de 40.000 chechenos combatieron fielmente en el Ejército Rojo, se desató el rumor que los habitantes se alzaron en contra de los rusos. Este argumento fue utilizado por Stalin para deportar hacia Asia Central y Siberia a más de un millón de chechenos, ingushietos y otros habitantes del norte del Cáucaso, bajo la acusación de haber colaborado con los invasores. Esto era un genocidio que hizo literalmente desaparecer a varias nacionalidades del mapa por más de 15 años.

Durante el proceso conocido como desestalinización, el Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética Nikita Jrushchov permitió el regreso de las diezmadas poblaciones a su patria, en una restaurada república en 1957.

[editar] El Presidente Dzhokar Dudayev

La serie de eventos que desencadenó el colapso de la Unión Soviética incidieron directamente en el largo y profundo odio de los chechenos a los rusos. En septiembre de 1991, el gobierno de la República Autónoma de Chechenia e Ingushieta renunció al poder presionado por el partido pro independencia Congreso del Pueblo Checheno, cuyo líder era el ex general de la fuerza aérea soviética Dzhokar Dudayev.

Durante el mismo período, militantes del Congreso Nacional del Pueblo Chechén (CNPCh) tomaron el control de todo el país, copando el congreso local y dando muerte al jefe del PCUS de Grozny Vitali Kutsenko. El mes siguiente Dudayev ganó un sorprendente apoyo popular para ocupar el gobierno central, copar la administración y convertirse en presidente. Dudayev proclamó de forma unilateral la independencia, y como consecuencia de esto, el presidente de la Federación Rusa Boris Yeltsin despachó tropas a Grozny, las que fueron obligadas a retirarse cuando partisanos chechenos los rodearon en el aeropuerto.

La República Autónoma de Chechenia e Ingushieta se dividió en dos en junio de 1992, e Ingushieta (como República Autónoma) se integró a la Federación Rusa. La declaración formal de independencia de Chechenia de 1993, azuzó a que gran cantidad de extremistas chechenos se sintieran con el derecho de expulsar, robar y matar a todos los no chechenos que vivieran dentro del territorio. Pese a que los rusos fueron el blanco favorito de este bandidaje no excluyó a otros pueblos como los ucranianos, judíos, tártaros, armenios y otros. La totalidad de la población de los distritos de Naurskoe y Shelkovskoe (de mayoría rusa) fue literalmente expulsada y parcialmente robada. Los asentamientos de los Cosacos Rusos como los de Assinovskaya y Novogroznensk fueron completamente ocupados.

En agosto de 1994, cuando una facción opositora lanzó un ataque armado para derribar al gobierno de Dudayev, Moscú armó a los rebeldes con equipo militar y los aviones rusos empezaron a bombardear Grozny. De acuerdo con el sitio GlobalSecurity.org, bombas de fósforo blanco fueron utilizadas en diciembre de 1994 en la capital chechena. En diciembre, cinco días después del acuerdo entre Dudayev y el Ministro de Defensa Ruso Pavel Grachev de evitar el uso de la fuerza, el ejército de la federación invadió Chechenia.

[editar] Empantanamiento y cese de fuego

[editar] La guerra y las actividades separatistas

Guerrillero chechén con un casco para tanque. Foto de Mijail Evstafiev.
Guerrillero chechén con un casco para tanque. Foto de Mijail Evstafiev.

Las expectativas de Yeltsin de enfrentarse con un rápido y quirúrgico conflicto seguido de una capitulación rápida de Chechenia fueron equivocadas. Rusia se sumergió muy pronto en un gran pantano. Tratando de emular las tácticas norteamericanas, les ordenó a sus comandantes aplicar una campaña “restringida”. Sin embargo, los comandantes rusos no estaban preparados para un combate de esta naturaleza, de montaña, entre población civil y con graves problemas tácticos. Otro inconveniente fue que se ordenó realizar una leva de soldados locales en vez de enviar profesionales de otras partes de Rusia.

Las unidades chechenas eran más móviles y conformadas por habitantes locales conocedores del terreno y de la gente. Estas fuerzas guerrilleras inflingieron humillantes derrotas a uno de los ejércitos más grandes del mundo, dejándolo desmoralizado. Como respuesta a esta situación, Rusia reinició ataques indiscriminados con artillería y fuego aéreo que causaron grandes pérdidas entre la población civil chechena y rusa. Cuando el ejército ruso atacó Grozny durante las primeras semanas de enero de 1995, cerca de 25.000 civiles murieron en un raid de ataques de artillería y bombardeo aéreo, en una ciudad cercada. Los rusos reportaron sufrir varios centenares de bajas durante el asalto.

El uso masivo de artillería y de bombardeos aéreos fueron la estrategia rusa dominante durante el resto de la campaña. En suma de lo anterior, las tropas rusas cometieron numerosos y, en parte, sistemáticos crímenes de guerra contra civiles, que incluían ejecuciones sumarias y tortura que llegaron a alcanzar a aldeas enteras.

Sólo en el pueblo de Samashki cerca de 100 civiles fueron muertos por tropas rusas y otros tantos golpeados y torturados. Los partisanos chechenos por su parte, en respuesta a estos hechos utilizaron técnicas guerrilleras como trampas de cuerpo y bombardeo y destrucción de caminos. Sus más famosa táctica era el de toma de rehenes, que dirigían la presión directamente sobre el público internacional y la opinión pública y gobierno ruso.

Como secuela a esta incapacidad de controlar a los bandidos chechenos, se incrementó la presión de los demás grupos étnicos que convivían en Rusia. Otra consecuencia fue la baja sostenida y cada vez más fuerte de la confianza y del apoyo al gobierno central ruso y en particular en la persona de Yeltsin. El tema de Chechenia fue principal en la campaña presidencia de 1996. Pero su efecto interno más importante fue la respuesta de las minorías étnicas a las levas de soldados para combatir contra los chechenos en sus lugares. Una república autónoma (Chuvashia) dio protección legal a los conscriptos que se negaran a participar en la guerra en Chechenia. Incluso a nivel nacional se llegó a exigir la prohibición de participación de fuerzas armadas en conflictos internos.

En enero de 1996, la destrucción del pueblo fronterizo de Pervomayskoye en la República de Daguestán, como reacción a la toma de rehenes por parte de los chechenos, causó profundo malestar, puesto que amenazaba con generar un conflicto que empezara a devorar a todos los pueblos del Cáucaso. El anuncio por parte de los chechenos de que libraban una jihad o guerra sagrada contra los rusos atrajo por su parte a una buena cantidad de voluntarios de otros lugares de Rusia e incluso del exterior. La solución de una retirada sin victoria rusa era imposible, puesto que se creía que desencadenaría una ola de secesiones en todos los lugares.

En el año 1995 se sucedieron una serie de combates en Ingushetia, en particular cuando comandantes rusos enviaron tropas a la frontera en persecución de rebeldes chechenos. La ya frágil economía ingusheta se vio varias veces sobrepasada por la llegada de refugiados desde la misma Chechenia (con la que compartieron una tranquila vida en común por casi treinta años) como de la también conflictiva Osetia del Norte. El presidente ingush Ruslan Aushev, protestó varias veces en contra de las persecuciones rusas e intentó conseguir reparaciones por los daños.

[editar] El cese de fuego de 1996

Cadáveres en un camión. Foto de Mijail Evstafiev.
Cadáveres en un camión. Foto de Mijail Evstafiev.

Las desmoralizadas y mal entrenadas tropas conscriptas del ejército ruso fueron incapaces de suprimir y controlar el levantamiento checheno, tanto en la capital como en el campo. La humillante derrota y las altas bajas sufridas convirtieron el conflicto en algo sumamente impopular en Rusia para las elecciones de 1996, pese a la muerte de Dudayev en abril de aquel año, por tropas rusas.

En agosto el asesor de seguridad nacional de Yeltsin Alexander Lebed firmó con los rebeldes un cese del fuego, acompañado con un tratado de paz firmado en mayo de 1997.

Cerca de 5.500 soldados rusos y más de 73.000 chechenos murieron en casi dos años de guerra. Sin embargo, el conflicto se reinició en 1999 pese al tratado de paz. A esta guerra se le llama Segunda Guerra Chechena.

[editar] Veáse tambien

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