"MASHACO" ROJAS                                   pág.  2


                 Un poco mas calmado “Mashaco” trató de recordar paso a paso los hechos. Le dijo que él se encontraba en la cocina tomando un café que Luchita le ofreció. Su error fatal fue prender un cigarro. Escucharon con pánico como abrieron la puerta de entrada y las pisadas de alguien que ingresaba. Hubiese tenido tiempo de esconderse y ella de dar una explicación, pero Braulio preguntaba quien había estado fumando. Sabía que alguien estaba en la casa, y ver a mi hermano fuera lo hizo sospechar de quien se trataba.
                 Es por eso que ni siquiera se tomó el tiempo de interrogar a Luchita. Comenzó a buscar al intruso cuarto por cuarto. “Mashaco” -un gimnasta nato- salió al amplio jardín aprovechando un breve descuido y de un salto se trepó a una “ruma” de llantas viejas que se almacenaban en ese espacio. Estas se encontraban una sobre otras dejando el espacio del hueco donde va el aro, por allí se metió a escuchar como Braulio encolerizado, furioso exclamaba a gritos “que salga… que no sea cobarde… que dé la cara como hombre…”
Pasaron como veinte minutos y ya se creía a salvo. Lamentablemente Braulio dirigió la mirada a ese lugar, que era el último en explorar. Comenzó a botar una a una las llantas. Mientras las sacaba, Marcelino más se achicaba y escondía. Hasta que sintió que le cogieron de los cabellos y lo sacaron como a una pluma.
“El resto ya te puedes imaginar…”, -le dijo a mi hermano- “…corrí por toda la casa, hasta que me acorraló en el pasadizo donde no tenía escapatoria. Me dio de alma, esquivé unos golpes, hasta le respondí algunos, pero me golpeó hasta que perdí el conocimiento. Luchita lloraba, le suplicaba que no me mate, por lo que se apiadó y optó por tirarme a la calle de la forma que lo hizo… Me dio el encargo que te diga que el próximo serás tú, por alcahuete…”
             Los dos se abrazaron. Unas cuantas lágrimas rodaron por sus mejillas. Luego vinieron las sonrisas que se convirtieron en escandalosas risas. Parecían dos locos recordando el episodio vivido hace unos momentos. La gente asombrada los observaba sin imaginar el motivo.


             Lamentablemente este hermoso romance no tuvo un final feliz. Luchita se casó con un profesor que le decíamos “Pedrito Rico”. Marcelino, nuestro querido “Mashaco”, tuvo una denuncia por violación de una menor de edad, por lo que pasó un año en prisión. Allí se “convirtió al evangelio” y ahora es un pastor muy respetado.

            Rindo un homenaje a este primo querido. Estoy seguro que así como sucede conmigo, todos los muchachos de mi edad, de mi barrio, lo recuerdan con mucho cariño.

....................................................................................................................................................

Cuyero = lugar donde se crian cuyes
Ruco = cuy  macho
Canshalug = zarigueya
Ruma = objetos guardados uno sobre otro
Llanta = rueda o “goma” de auto

 
                    
Ir a Página Inicial                                                                               Ir a Página Literaria                                                                                                     
MIEMBROS DE LA PROMOCION 1966 GUE "SAN RAMON", CAJAMARCA, ENVIEN SUS FOTOS Y ANECDOTAS A: MANUEL MORENO VARGAS "MANON"