Vida Artificial

Investigación

Artículos

Autor

Otros

Identifican a ancestro común del hombre y de los monos
18 de Noviembre de 2004
Fuente: IBLNEWS

Científicos españoles descubrieron al último antecesor común de los grandes monos y del hombre, o al menos una especie muy emparentada con este antepasado.

El fósil de "Pierolapithecus catalaunicus", hallado cerca de la ciudad española de Barcelona, fue descripto por Salvador Moyá Solá y colegas del Instituto de Paleontología Miguel Crusafont de Barcelona en la revista científica "Science" (volumen 306, página 1.339), en su edición de mañana viernes.

El esqueleto de unos 13 millones de años de antigüedad es, según los científicos, de un hombre mono de 35 kilogramos de peso, del tamaño de un chimpancé, y frugívoro, según el análisis de un diente.

Podría ser un eslabón perdido en la evolución del hombre. Vivía en el mioceno medio, entre hace 16 a 11 millones de años, cuando se tiene que haber dado la separación entre el grupo de los homínidos y los monos "superiores" (orangutan, chimpancé y gorila) por un lado y de los monos "inferiores" (como los gibbon) por el otro.

Lo decisivo es ante todo que su cráneo y esqueleto están más desarrollados que los de los fósiles hallados hasta ahora.

"La importancia del nuevo fósil radica en que es el primero que muestra bien conservadas las características importantes de los primates modernos", destaca Moyá Solá.

El tórax es más amplio y chato que el de los otros monos. El Pierolapithecus catalaunicus tiene vértebras lumbares más cortas y rígidas, omóplatos rectos y la articulación de la mano más flexible. Juntas, estas características le permitían la marcha erguida y le dieron la capacidad de trepar a los árboles.

También por el cráneo, este fósil hallado en España está evolutivamente más cerca del hombre y de otros primates. Su cara era comparativamente corta y la raíz de la nariz estaba en el mismo nivel que los ojos.

En tanto, otras características, como la forma de la cara así como los dedos cortos de manos y pies, son más bien primitivos y permiten reconocer su origen.

El equipo de investigadores cree que el Pierolapithecus catalaunicus migró desde Africa a Eurasia.

1