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Objetivo: crear la primera forma de vida sintética
Fuente: http://www.astroseti.org/vernew.php?codigo=1759
Fecha: 26 de Diciembre de 2005

Uno de los sueños que la ciencia ha perseguido desde siempre, y que la religión ha reservado únicamente a la divinidad, es el poder de crear vida partiendo de cero. ¿Será posible que un día el hombre otorgue el "soplo de vida" a un ser creado en el laboratorio?

Crear la primera forma de vida sintética
Por CAROLYN ABRAHAM
Lunes, 19 de Diciembre 2005
Globe and Mail Update

En un complejo para investigación ubicado en Rockville (Maryland), y en otro centro en Canadá, médicos y científicos han realizado en silencio los primeros trabajos de la historia sobre la creación humana de nuevas especies. Esperan que su trabajo pueda ayudar a traer a la vida criaturas de este tipo.

Robert Holt, líder del proyecto de secuenciación realizado por el Centro de Ciencia Genómica de la Universidad de la Columbia Británica (UBC), dirige esfuerzos desde su laboratorio en Vancouver y juega un papel central en la producción de la primera forma de vida sintética; un microbio creado tras partir de cero.

El proyecto es encabezado por el científico estadounidense Craig Venter, que obtuvo fama mundial a causa de su anterior trabajo como director de la empresa Celera Genomics, que completó su propio proyecto privado de mapeo del genoma humano allá por el año 2.000.

El Dr. Venter, de 59 años de edad, ha cambiado desde entonces su área de trabajo, dedicándose al campo encargado de determinar las secuencias químicas que codifican la vida para intentar imitar esos procesos, diseñando y construyendo vida: "Tras aprender a leer el código genético, ahora queremos escribirlo", comentó en entrevista.

Este trabajo es un ejemplo extremo del nuevo y floreciente campo científico que se ha dado en llamar biología sintética. Se basa en los avances en tecnología informática que permiten de forma sencilla el ensamblaje de los elementos químicos básicos, llamados nucleótidos, que componen el ADN.

Varios grupos científicos están intentando fabricar genes que no existan en la naturaleza, con la esperanza de construir microbios que realicen funciones útiles, tales como la producción industrial de compuestos químicos, la obtención de energía limpia o la fabricación de fármacos. El Dr. Venter y sus colegas están llevando esta tecnología a sus límites al intentar construir todo un genoma enteramente sintético.

"Tenemos estos códigos genéticos que previamente hemos seleccionado, de modo que parte de la comprobación (de lo que codifica el organismo) consiste en reproducir el cromosoma y ver si produce el mismo resultado", comentó.

El gobierno y estamentos científicos de los EE.UU. se han dotado de medidas de salvaguardia que protejan contra esta nueva tecnología, dado el potencial que tiene para conformar nuevos patógenos que pudieran ser utilizarlos como armas de bío-terrorismo. Los especialistas en ética han mostrado su preocupación al ver a los humanos alterar la "naturaleza de la naturaleza".

Pero los partidarios del experimento creen que los múltiples beneficios que el rediseño de microorganismos aportaría a los humanos superaría con mucho a los riesgos totales que puedan correrse.

El equipo de Venter está iniciando pequeños trabajos, encaminados a construir una versión más sencilla de la bacteria conocida como Mycoplasma genitalium, un residente común del tracto reproductivo humano. Esperan poder seleccionar el número mínimo de genes necesarios para darle aliento de vida al organismo.

El M. genitalium es una bacteria unicelular que posee un solo cromosoma y 517 genes. Pero el equipo de Venter está simplificando la receta y cree que su versión será capaz de sobrevivir con un número reducido de genes, entre 250 y 400; cada uno de los cuales están creando ellos mismos, colocando los componentes químicos pieza a pieza.

"Crecí haciendo esto mismo con coches, relojes, radios y cosas similares", dijo el Dr. Venter. "Los desmontas para comprender su funcionamiento y luego tratas de ver si puedes reensamblarlos de nuevo".

Pero aunque el equipo pueda ensamblar cada uno de los 500.000 compuestos químicos del ADN del bicho (hasta el momento el récord alcanzado es de 35.000) nadie sabe si el organismo será viable. ¿Será la chispa de la vida algo tan sencillo como sintetizar una secuencia química?

"Nadie lo ha hecho anteriormente, de modo que no sabemos en absoluto si se trata de un obstáculo insuperable", dijo el Dr. Venter.

El Dr. Holt, nativo de Vancouver pero que trabajó en los EE.UU. con el Dr. Venter hasta el 2002, lo describió como un problema del "huevo y la gallina".

"Necesitas un huevo para crear al pollo, pero también necesitas a la gallina para que ponga el huevo", dijo el Dr. Holt.

"De modo que el gran problema es qué hacer con ese ADN una vez que se ha obtenido. ¿Cómo lo transformas en un organismo real? Necesitas el genoma para codificar y crear el organismo."

"Pero tal y como funciona la biología, necesitas al organismo para que cree el genoma".

El Dr. Holt y su grupo de la UBC se está enfrentando justamente este problema.

Una opción para crear la chispa de la vida en un genoma fabricado en laboratorio, explicó, consiste en transplantar el ADN sintético al interior de la membrana de un microbio ya existente. Pero a diferencia de las células humanas, el material genético de una bacteria no aparece pulcramente confinado en un núcleo que pueda ser extraído y simplemente remplazado por otro.

"Su ADN cromosómico flota a lo largo de todo el organismo", comentó el Dr. Holt.

De modo que el grupo de Vancouver investiga sobre el uso de electricidad a altos voltajes para destruir el ADN de la bacteria huésped e ir luego introduciendo pequeñas porciones de la nueva secuencia.

No existe ningún método con el que se puedan insertar grandes fragmentos de ADN. Los experimentos realizados en la UBC implican la fragmentación del ADN de una bacteria Haemophilus (un organismo habitual del tracto respiratorio superior) en 19 piezas separadas, para insertarlas después en la membrana de una E. coli, comúnmente hallada en el intestino humano.

"Esa es la estrategia, aunque no sabremos si funcionará", dijo el Dr. Holt.

"Creo que este es uno de los problemas más importantes a los que nos enfrentamos, y debemos seguir trabajando en él".

El Dr. Venter dijo "Merece la pena solucionar el problema primero con bacterias".

Tras fundar una compañía llamada Synthetic Genomics, el Dr. Venter cree que "el mundo entero está abierto", en términos de aplicaciones comerciales, a la posibilidad de fabricar o rediseñar microorganismos que puedan emplearse en tareas específicas.

Venter insiste en que el objetivo principal es construir la primera forma de vida sintética, sin embargo, lo más importante es entender la esencia de la vida, saber cómo surgió y conocer los elementos esenciales que la sustentan.

"Henos aquí, tratando de entender el genoma humano con sus 24.000 ancianos genes y sus 100 billones de células, y ni siquiera sabemos cómo hacer que funcionen juntos 300 o 400 genes para producir una simple célula viva", dijo.

"De modo que si albergamos alguna esperanza de comprender nuestro propio genoma, necesitamos empezar con algo que realmente podamos romper, desmontar y reconstruir; así que vamos a empezar con un motor de cuatro cilindros, en vez de intentarlo con una lanzadera espacial".


Comentario Personal:

Es similar a cuando uno aprende un lenguaje de programación, uno empieza con el de imprimir un "Hola Mundo", a pesar del simple resultado ya el estudiante sabe instalar, configurar y manejar un compilador o un IDE. La base de la vida es un gran sueño, estos científicos están usando "ingeniería inversa" para dar con el organismo mas simple, es decir, dar marcha atrás al reloj de la evolución de las especies, algo bien complejo porque un desarrollador de software entendería esta analogía: "dada la versión 50.0 de un software, sin el código fuente, ¿cómo fue la versión 1.0?". En mi investigación busco lo mismo y es el concepto de vida a través de algoritmos.

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