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Un veloz lagarto pudo ser la primera criatura bípeda hace 290 millones de años
Fuente: CNN en español (03 de Noviembre de 2000)

WASHINGTON -- Dos años de trabajo necesitaron los científicos para descubrir que un lagarto que vivió en la Tierra unos 80 millones de años antes que los dinosaurios, fue la primera criatura, hasta ahora conocida, que caminaba erecto y en sus dos piernas, según se observa en un estudio publicado en la edición del viernes del semanario Science.

El hallazgo del fósil de 25,4 centímetros de longitud encontrado bajo una roca de una cantera alemana, aportó los datos necesarios a los investigadores para que estos afirmaran que el animal era un reptil herbívoro que probablemente usaba la velocidad para huir de los carnívoros hace 290 millones de años.

La marcha bípeda erecta es un ejemplo de "evolución repetida", en la que una ventaja física aparece en diversas especies en distintas épocas, explicó Robert Reisz, investigador de la Universidad de Toronto y coautor del estudio. Ello significa que esta característica surgió varias veces y en forma independiente a lo largo de la evolución de diferentes especies.

"Fue una idea tan buena que apareció una y otra vez", añadió. "Encontrar un ejemplo de un animal que lo hizo antes que los dinosaurios y los mamíferos es emocionante", dijo Reisz, y agregó que "el bipedalismo apareció en los dinosaurios, que lo transmitieron a las aves, y posteriormente apareció en los mamíferos".

El análisis de los restos reveló que estos perteneces a una nueva especie llamada ahora Eudibamus cursoris, que fue capaz de recorrer la tierra velozmente en dos patas y que se extinguió, misteriosamente, al tiempo en que los dinosaurios dominaron el mundo, hace unos 210 millones de años.

Las patas traseras son más largas que el cuerpo y su cola es tan extensa como este. Al contrario, las delanteras son cortas, como cabe esperar en un lagarto bípedo, dijo el investigador. "La prueba más terminante a favor del bipedalismo es la longitud de los miembros posteriores", comentó Reisz. "Son mucho más largos que los anteriores, y este animal sería bastante torpe si marchara en cuatro patas".

El principal autor del estudio, David Berman, del Carnegie Museum of Natural History, también demostró su admiración por este reptil. "Este pequeño animal fue construido para la velocidad", dijo Berman. "Era muy, muy rápido".

Los lagartos modernos más veloces corren hasta 20 kilómetros por hora, pero Eudibamus pudo correr hasta 25 kph, aclaró el investigador. Enfatizó además que la velocidad era esencial para su supervivencia. El mundo de hace 290 millones de años estaba poblado por carnívoros feroces como Dimetrodon, cuyos restos aparecieron en la misma cantera alemana que Eudibamus.

El lagarto que tiene altamente interesada a la comunidad científica, también tenía pies y articulaciones distintivas, agregó Robert Reisz. La articulación de su rodilla era como la de los dinosaurios o incluso los seres humanos, que le permitía mover la parte inferior de su pierna con libertad. La articulación de la cadera permitía que la parte superior de las piernas se extendiera directamente bajo la zona más alta de su cuerpo. Las piernas, entonces, podían moverse hacia adelante desde las caderas, mientras el resto del cuerpo se mantenía erguido y alineado con el movimiento.

El detalle importante del cuerpo de este reptil para ser más veloz que muchos lagartos de la actualidad, se encontraba en sus pies, que eran de gran tamaño y con largos dedos en el medio. Gracias a esta característica, el animal podía tener más agarre en el terreno y una cola extremadamente larga permitía a la criatura mantener su centro de gravedad durante el desplazamiento. "El Eudibamus corría sobre sus dedos, especialmente al ponerse en marcha", explicó Berman. "Eso es lo que todos los animales rápidos hacen".

El descubrimiento tiene fascinados no sólo a los autores del estudio, sino también a otros paleontólogos como Hans-Dieter Sues, del Royal Ontario Museum, de Toronto. "Cuando escuché por primera vez acerca del fósil, me sorprendí", contó Sues. "No esperaba que existiera una criatura bípeda hace tanto tiempo".

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