EPOCA INDIGENA


H I S T O R I A

EPOCA INDIGENA

EPOCA COLONIAL

LA GUERRA DE INDEPENDENCIA

EPOCA INDEPENDIENTE 1821-1910

DE 1910 A LA FECHA

ESCUDO DE ARMAS

PERSONAJES ILUSTRES

TEMPLOS Y CAPILLAS

 

 

EPOCA INDIGENA

 

El Sayula indígena o Zaulan, cuyo significado nahuatl es "Lugar de moscas", era población importante, con un situación geográfica ventajosa al converger los caminos del valle por el rumbo de Teocuitatlan hasta el Lago de Chapala; los que bajaban del sur a Zapotlan y Coliman; los que iban a perderse en la Sierra hacia las regiones de Amulan y Autlan y otros, que subiendo la propia Sierra de los Tábanos (hoy conocida como Tapalpa), llegaban al viejo Atacco, Chiquilixtlan, Atemajac y más allá Cocula, Tecolotlan, etc., mientras que de la Sierra del Tigre bajaban sus habitantes y cercanos vecinos los tarascos, a veces en paz, a veces en guerra.

Los pobladores eran descendientes de la primera raza asentada que fueron lo Otomíes, los cuales se mezclaron con las diversas migraciones, produciéndose los Cocas que sé mestizarón con los aztecas conociéndoseles regionalmente como Zaultecos o Sayultecos; Hablaban y entendían la lengua nahuatl y un dialecto particular llamado también Zaulteco que, merced a sus expediciones, migraciones y comercio, se hablaba en regiones vecinas y en otras como la costa de nuestro hoy Estado y en el viejo Uanimba de la nación tarasca, después llamado Jiquilpan, que en 1510 fue repoblado por mil doscientos indios sayultecos, según lo asienta la Relación de aquel poblado.

Se practicaban los cultos zoolátricos heredados de los primeros pobladores, entre ellos la adoración a la rana, que según sus teorías cosmogónicas había dado origen a la raza humana; el búho o tecolotl y en la cercana Amacueca el gavilán, así como otras deidades, entre ellas Tlaloc que gobernaba la lluvia, de cuya imagen existen abundantes réplicas en barro o piedra, testimonio de la popularidad de su culto, ya qué de él dependía el éxito en las sementeras y por tanto la cosecha de maíz, máximo alimento del México precortesiano.

La organización política del tlatonazgo de Sayula tenía su cúspide en un Tlatoani o gran señor, apoyado por consejo de ancianos y sus capitanes de guerra, en el cual podrían hacerse oír las castas más bajas del pueblo cuando lo requerían.

El tlatoanazgo comprendía los cercanos pueblos de Usamajac, Amacueca, Techaluta, Atoyac, Teocuitatlan, Tushcueca, Tapalpa, Chiquilixtlan y los tlatoanazgos menores de Zacoalco y Cocula, del primero dependían Atenashaque, Atotonilco (el bajo) y Tizapanzingo (hoy Villa Corona) y del segundo Tecolotlán, Atenco (Atengo) y Tenamaxtlan los cuales observaban régimen interior independiente pero reconocían para asuntos externos, la autoridad del tlatoani sayulteco.

Los pobladores se bastaban en los principales ramos de su economía, produciendo maíz y tabaco, labrando en barro cacharros engrecados multiformes dignos de admiración, piedras que semejaban animales, dioses, etc., muchas cuyas obras se adentran en la creación artística. Desarrollaron el tejido de algodón, etc., aunque la actividad económica que proyectaba ala región era la explotación de las salinas, cuyo era base de trueque en transacciones comerciales, viéndose bordeada la laguna por pequeños poblados dedicadas a la producción de sal, riqueza que despertó la codicia de los tarascos que llegaron a invadir la región y ocasionalmente fueron rechazados por una coalición zonal, conociéndose este episodio como la Guerra del Salitre, aunque, ni la fecha en que se señala, ni la dominación de los colimotes sobre la región, parezcan tener validez, ya que quienes dominaban al arribo de los blancos, eran precisamente los michoacanos.

 

 

EPOCA COLONIAL

 

ASPECTO ECONÓMICO.

La circunstancia de ser los tarascos quienes dominaban la región determinó que no hubiera lucha y Zaulan les entregara pacíficamente a los españoles, que llegaron al parecer en 1524, encabezados por un pariente cercano de Hernán Cortés llamado Alonso de Avalos o Dávalos Saavedra y por su hermano Hernando de Saavedra, a quienes no dilataron en ser adscritas estas regiones "a medias con el Rey".

Avalos, buen político, estimulo y respetó las comunidades indígenas y se hizo estimar por los naturales a quienes, a cambio, aprovecho en el trabajo de sus tierras cuidando de ganado y explotación de minas, actividades que le hicieron sumamente rico, figurando en la Corte de México.

El sistema de pueblos diseminados no era grato a los españoles debido a que les dificultaba el control de los indios para el trabajo y cristianización, por lo cual decidieron fundar un pueblo a la española, con traza de calles, casas del Rey, mesón, iglesia, etc.

La fecha de fundación no es conocida, sábase solamente que en 1531 perduraban los poblados indígenas, pero en 1581 Fr., Alonso Ponce señalaba a Sayula como un pueblo con años asentado, iglesia construida, grandes árboles en su huerta, etc., calculándose que el aglutamiento debe haber ocurrido en 1543 coincidiendo tal vez con la denominación de Corregimiento que se le da, al parecer por primera vez, al ser nombrado por el Corregidor el gran marino vasco Andres de Urdaneta.

La nueva ciudad se construyó alrededor de amplia plaza en cuya cabecera occidental quedaron las Casas Consistoriales sede de las Autoridades; la iglesia al lado sur, partiendo de la cual se iniciaban las seiscientas varas castellanas marcando los límites del pueblo cuyas calles rectas se han confirmado a través de los siglos una indeleble personalidad española.

Los indígenas continuaron apegados a las salinas, cuyo producto aumentó su demanda al ser empleado en las minas para lavado de los metales; la agricultura reportó el cambio social y los amplios eran divididos con cercados que denunciaban el inicio de la propiedad privada. Los indígenas fueron agrupados en comunidades cediéndoles terrenos para su cultivo, con la obligación de trabajar también lo Encomenderos. La producción agrícola se hizo mas variada, introduciéndose el trigo, la cebada, el garbanzo, caña de azúcar y árboles frutales traídos de Castilla, naciendo las hermosas nogaleras de Amacueca, manglares de Amatitlán, etc.

La utilidad de los campos fue complementada por la ganadería y entre las artesanías continuó preferente la alfarería de la cual llego a haber hasta doce tiendas de loza fina de China y la región, aparte de la burda mercadeada en el tianguis.

En 1642 el Virrey Obispo Juan de Palafox y Mendoza, concedió a Francisco Delgadillo y Carbajal licencia para fundar un obraje de labrar sayales, frazadas, jergas en la estancia de Chchiquila, llegando esta actividad a dar ocupación a gran número de personas, manufacturando finas enaguas, paños para trajes varoniles, sombreros de lana y algodón, rebocería, etc., resguardando de ruinosas competencias extranjeras, merced a las leyes proteccionistas de la Colonia.

En 1617 se fundó el primer trapiche para moler caña y sacar azúcar en Chichiquila, actividad que proliferó más adelante.

La grasa producida por la floreciente actividad porcícola, complementada con el tequezquite lagunero, dieron origen a una fuerte industria jabonera, cultivándose además el curtido de pieles, manufactura de botas, etc., cuyos productos dieron fama a la Provincia.

El comercio extendía sus transacciones, abundando las bodegas que recibían y reexpedían mercancía por medio de la arriería a Guadalajara, San Grabiel, Tapalpa, Autlán. Etc., realizando constantes negocios con las provincias del norte, quedando certificada aquella importancia comercial con la autorización del tribunal de comercio neogallego, denominado Real Consulado de Guadalajara, para la creación de un Diputado o Juez Foráneo en Sayula y otras importantes poblaciones "por ser las de mayor movimiento comercial", según reza el edicto con jurisdicción sobre Zacoalco, Atoyac Zapotlán el Grande.

 

ASPECTO POLÍTICO.

La designación de Sayula como capital de la Provincia de Avalos debió haber ocurrido desde principio del coloniaje, adoptándola Avalos como residencia regional, cercana y equidistante a sus Estancias favoritas de Amatitlán y Chichiquila. Debiendo ser él quien inició la organización legal del gobierno español, adcribiéndosele a la jurisdicción de México y de la Alcaldía Mayor de Colima; que en 1543 ya era Corregimiento; en 1548 fue asignada oficial, pero no efectivamente, a l Audiencia de Nueva Galicia, cambio que se hizo efectivo hasta 1572; en 1552 merced a su progreso fue nominada a su vez Alcaldía Mayor.

A la muerte de Avalos, continuó con la Encomienda su hijo Fernando López Dávalos, que al fallecer la heredó a su viuda Mariana Infante de Samaniego, la cual contrajo segundas nupcias con Rodrigo de Villegas, al no haber herederos posteriores de estos matrimonios, fue reasignada al famoso marino explorador de las Californias Sebastián Vizcaíno y luego a sus descendientes hasta que desaparecieron las Encomiendas y la antigua provincia recibió incluso otras denominaciones oficiales.

La Provincia de Avalos, de 1524 a 1528, abarcaba los valles de Zacoalco-Sayula, Chápala y Sierra del Tigre hasta lindar con Michoacán; lo que es hoy el sur y sudoeste de Jalisco hasta el límite con Colima y las Poblaciones de Atoyac, Apango, Cocula, Techaluta, Teocuitatlán, Zacoalco, Amacueca, Ajijic, Chápala, Usmajac, Chiquilixtlán, San Marcos San Cristóbal, San Martín Tesis, Santa Cruz de la Soledad, Ixtlahuacán, Santa Cruz de Cocula, Tizapanito, Atotonilco el Bajo y Ameca que en diversas épocas estuvo también incluida. Como "Pueblos adjuntos" fueron consideradas la Provincia de Amula que comprendía Amula, Tuxcacuesco, Zapotitlán, Mazatlán, Tonaya, etc., y la Tamazula, Tuxpan y Zapotlán con sus demarcaciones, regiones pertenecientes a Hernán Cortés, encomendadas para su cuidado a sus primos Saavedra y Avalos.

Al partir Cortés a España en 1528 sus enemigos le restaron Amula, Zapotlán, Tamazula y Tuxpan y las pusieron en cabeza del rey, regresándolas de la provincia de Avalos que vio su extensión disminuida a la mitad.

 

ASPECTO CULTURAL

Los frailes iniciaron a los pequeños indígenas, criollos y mestizos en la lectura y escritura, sembrando así las semillas de la civilización, constando que en los diversos períodos funcionaban escuelas atendidas por competentes maestros.

La tradición artística del indio fue acrecentada por los religiosos para crear meritorias obras en las que se aprecia la sencillez e ingenuidad de sus autores contándose entre ellas la cruz que orna el atrio parroquial, algunas pilas bautismales y la manufactura de artesanías, entre las que se contaba la loza.

La música aborigen evolucionó trayendo los frailes indios de Tlatelolco versado en canto, danza y otras artes, iniciándose el mestizaje musical. Los antiguos instrumentos indios: flauta, y tambor, fueron acompañados por guitarras y vihuelas naciendo la canción campesina e iniciándose la integración del conjunto mas tarde conocido como mariachi.

Manifestaciones folklóricas eran también los Encendios en honor de determinadas imágenes religiosas; los novenarios y las vísperas en que se cantaban alabanzas y se quemaba pólvora; las pastorelas y la Danza de la Conquista.

El primer eclesiástico que vino a estas regiones no fue Fr. Juan de Padilla. Documentos relativos a Alonso de Avalos, cuyos originales están en el Archivo de Indias, nos dicen por boca del conquistador Francisco Delgadillo que el dicho Alonso de Avalos tenían un capellán porque a la sazón no había frailes en la dicha provincia el cual les administraba los Santos Sacramentos e trabajaba por la conversión y doctrina de los dichos naturales con quien gestaban de su hacienda y rentas que después se poblaron en toda la dicha provincia monasterios de frailes...", no interfiriendo lo anterior al hecho de que haya sido Fray Juan de Padilla y sus descalzos compañeros quienes, desde 1527, pusieron las primeras piedras de la civilización y continuaron su labor durante los siglos precedentes, gozando hasta hoy sus sucesores de la común estima del pueblo.

Se fundó una doctrina para indios dependiente del Convento de Zapotlán hasta 1547 en que pasó a jurisdicción del de Amacueca; 1573 fue a su vez elevada a Convento de San Francisco, con Jurisdicción sobre Apango, Atacco, Chiquilixtlán, Amatitlán y Usmajac.

Debe mencionarse como esfuerzo comunitario en el cual se solidarizaron las diversas castas, la fundación en 1577 del Hospital de Indios de la Purísima Concepción, integrándose una Comunidad que trabajaba por su sostenimiento económico, mientras los vecinos de los diversos barrios se turnaban para atender a los enfermos, siendo esta obra, iniciada desde principios del coloniaje por Alonso de Avalos en una de sus fincas particulares, una de las más significativas en el aspecto humano.

El progreso alcanzado en el siglo XVlll era palpable, realizándose construcciones entre las que figuraron dos portales frente a la plaza; la capilla de San Roque cuyo frontis pétreo es de una elegante sencillez; el Convento de la Virgen de Guadalupe y el Templo de la Tercera Orden, obras todas que, si bien no alcanzaron las expresiones de suntuosidad existentes en lugares de mayor desarrollo económico, si son dignas muestras de la arquitectura colonial.

Como producto lógico de aquella sociedad religiosa, tolerante y culta, debe destacarse la forja de una personalidad tan relevante como la del franciscano Fr. Juan Larios Villela, misionero, defensor de los indios, que realizó en lo que es hoy el Estado de Coahuila meritoria obra civilizadora e integradora, en el siglo XVll, considerándosele como fundador de aquella entidad geográfica.

 

 

ASPECTO SOCIAL.

Los españoles dominaban a las demás castas, inclusive a los criollos que junto con los mestizos formaban una capa intermedia administrativa o artesanal, mientras el indígena se ligaba a las duras faenas agrícolas ganaderas o mineras, trayéndose en los siglos XVI y XVII negros africanos a trabajar como esclavos en los trapiches o como sirvientes de los españoles ricos, llegando a tener importancia su número, como lo demuestra el hecho de que en 1756, de una población total de 6571 habitantes, 1676 eran mulatos, aventajando en número los propios aborígenes que habían descendido a solo 1385, siendo precisamente entonces que Sayula dejó de ser predominantemente indígena para dar paso a una mayoría mestiza que ascendía a 2794 personas que, once años después, había aumentado a 4685.

Lo asentado confirma su preponderancia regional y progreso, aún cuando éste era usufructuado por los españoles que interferían a sus descendientes sobresalir en empleos y actividades importantes, mientras los indios continuaban en la servidumbre más absoluta.

 

 

LA GUERRA DE INDEPENDENCIA

 

La guerra de independencia fue un ataque frontal a la economía, desquiciándola al impedir el tránsito por los caminos de efectos y personas que vivificaban las actividades generadoras de empleo y riqueza.

El 28 de octubre de 1810 invadió Sayula José Antonio Torres, al grito de "Viva la Virgen de Guadalupe y mueran los gachupines", siendo varios españoles asesinados, mientras otros lograban huir de la población.

Torres organizó el nuevo Gobierno Americano, saqueó comercios y casas de peninsulares y, aumentada su hueste con casi 1500 indios sayulenses, salió a dar la batalla de Zacoalco derrotando a los realistas comandados por Villaseñor. En la batalla perecieron once de los comerciantes que habían logrado huir de Sayula y alistandose en las tropas realistas que, supuestamente, iban a derrotar a Torres, con la esperanza de recuperar sus pertenencias.

La agricultura fue agredida al ser requistados granos y pasturas, quemadas las fincas de campo y faltar la mano de obra; los capitales emigraron y comercio e industria mermaban su actividad, sobresaliendo una caótica situación en la hasta entonces próspera región.

El elemento religioso encabezado por el Cura José María Sánchez y luego por el del mismo título José de Joya, apoyaron resueltemente a los realistas, organizando Compañías de indios para repeler a las partidas insurgentes jefaturasdas por el Lego Miguel Gallega o los hermanos Gordiano y Francisco Guzmán, mientras desfilaban con cierta constancia expediciones españolas comandadas por los militares Rosendo Porlier, Pedro Celestino Negrete, Manuel del Río, José de la Cruz y Otros que buscaban pacificar la zona a base de rigurosos escarmientos.

Dos eclesiasticos de aquí originarios se distinguieron en otros ambiantes por su amor a la libertad, uno el Fr. Juan Antonio Montenegro que, en 1973 conspiró en México contra el gobierno virreinal, siendo denunciado y castigado por la Inquisición, considerandosele como uno de los precursores ideológicos de la independencia nacional. El otro lo fue el Cura José Antonio Díaz, actuante en Colima que, merced a su personal amistad con Hidalgo, fue proveedor de las tropas insurgentes y consejero del Jefe de la Insurrección.

En el aspecto social se adivina la angustia e intranquilidad públicas. Españoles y criollos ricos temian por vidas y fortunas, mientras criollos pobres, mestizos, indios y demás eran vicrimas de la miseria inherente a la falta de trabajo, produciendoe discrepancias y acusaciones entre el vecindario. Los fusilamientos de insurgentes entre los cuales se contó el del Gobernador de los indios de Sayula. Mercelo Luciano Cortés, realizado en la Plaza de Armas para que fueran presenciados por el pueblo, en ocasiones eran masivos como en 1815 en que se realizaron treinta y cinco, aumentando con ello la zozobra de aquella sociedad pacífica que, al pactarse en 1821 la Independencia nacional, respiró tranquila esperando el advenimiento de la paz y con ella nuevamente el progreso que nunca volvió a alcanzar las alturas que había tenido antes.

 

 

EPOCA INDEPENDIENTE 1821 - 1910

 

ASPECTO ECONÓMICO

La depresión causada por la guerra emancipadora dejó sus huellas y los capitales que no emigraron se mostraban inseguros por el advenimiento de acciones políticas como el iturbidismo, el derrocamiento, el derrocamiento de éste y una larga serie de revoluciones, por lo que el comercio e industria se retrajeron, mientras la agricultura era organizada y prestaba su aportación de acuerdo a la calidad de los temporales.

La industria se vio afectada por la abolición del proteccionismo sostenido por la corona española, merced a lo cual las manufacturas extranjeras desbancaron a las del país que carecían de capacidad competitiva, bajando la producción de hilados y demás, prolongándose la situación a lo largo de las tres primeras décadas, aunque no dejaban de realizarse encomiables esfuerzos, fundándose en Tapalpa en 1842 una fábrica de papel que se consideró como la primera industria de alguna importancia en el Estado.

Ante esta declinación el vecindario se esforzaba por mejorar su comunicación interna, anotándose en 1855 la apertura del camino recto a Usmajac, llevada a cabo por el Cura Antonio Gómez, así como la construcción de puentes a la entrada de los caminos.

Vino a interrumpir aquella etapa creadora la Guerra de Tres años de la cual Sayula fue teatro constante, con su caudal de prestamos forzosos, saqueos, etc., siendo la riqueza metódicamente destruida, mientras la fuga de capitales era incesante, igual que la de recursos humanos al ausentarse las familias o en las abundantes ocasiones en que se pusieron en práctica inhumanas levas para aumentar los efectivos de los ejércitos contendientes.

Durante la guerra contra el Imperio, fue característica la pasividad de las tropas republicanas, dedicadas al ocio y causando un gravamen calculado en cuatrocientos pesos diarios sobre la población, que ya no podría con tan pesada carga, exhausta como estaba y con una agricultura disminuida por los malos temporales y el bandidaje que asolaba caminos y poblaciones.

Tras la restauración republicana se suscitaron algunas acciones de armas que no encontraron eco, por lo que al producirse la paz, comenzaron a realizarse estimulantes obras de infraestructura, tales como la apertura del camino Guadalajara-Colima en 1867 que facilitó la transportación de mercancía a bordo de carreteras que formaban trenes o caravanas, así como el servicio de pasaje en Diligencia para Guadalajara, México y otros lugares.

En 1869 se estableció el telégrafo que vino a evolucionar las relaciones comerciales y humanas y el 10 de Junio de 1901 llegó el primer ferrocarril, beneficiándose con ello las actividades productoras como agricultura e industria, no así el comercio que resintió baja al restársele a Sayula su calidad de plaza embodegadora. Para convertirla solo en paso de mercancías que llegaban directas a la Estación ferrocarrilera para ser embarcadas.

La agricultura se constituyó en máxima fuente de riqueza, produciendo maíz, trigo, tabaco y caña de azúcar, impulsada por elementos como José Bobadilla que se dedicó a construir pequeñas presas para aprovechar el líquido de los manantiales, así como bordos en terrenos cerriles, para retener el agua temporalera e impulsar la ganadería, debiendo merecer este malogrado personaje, según opinión del Pbro. Severo Díaz, un lugar entre los grandes agricultores de Jalisco.
La fabricación de jabón continuó al igual que la de telas, rebozos, sombreros, loza, aguardiente de caña, cigarros, dulces, beneficio de raíz de zacatón, curtidurías, trapiches, etc.
La burocracia gubernamental, así como las partidas militares asentadas, contribuían a integrar un todo que propició en la época profirista un mejoramiento económico.

 

SITUACIÓN POLÍTICA.

El Estado Libre y Soberano de Xalisco, constituido en 1823, designó a Sayula cabecera de uno de sus veintiocho Partidos; En 1824 el propio Congreso Estatal le concedió título de ciudad al igual que a Santa María de los Lagos, la Barca y Zapotlán el Grande y, finalmente en 1825, la Constitución del Estado la señaló Cabecera de Cuarto Cantón integrado por Zacoalco, Tuxcacuesco y Zapotlán El Grande, con 21 Ayuntamientos.
Estas distinciones que respondían a una tradición de preponderancia regional, trajeron resultado negativos ya que hicieron a Sayula teatro de revoluciones y asondas que se prolongaron hasta la época porfirista, sufriéndose vejaciones de toda índole, incendio de edificios, destrucción de archivos y demás consecuencias ya narradas, con su secuela de miseria y pérdida de valores.

Durante la Guerra de Reforma y a pesar de la inevitable división ideológica, Sayula se alinea nítida y abiertamente en el bando liberal encontrando sus líderes y tropas franca acogida y colaboración, no así los Conservadores que sólo lograban sus objetivos a la fuerza, tropezando siempre con negativas para la aceptación de cargos públicos por ellos nombrados o, en ocasiones en que las tropas de Miramón se ubicaban en Sayula, con inteligentes tácticas tendientes a privarlas de alimentos, haciendo correr versiones de que los Conservadores mataban a todo el que transitaba por los caminos, evitando así que los campesinos trajeran al mercado sus productos, actitud esta siempre positiva para sus ejecutores.
Aquella claridad ideológica puede también observarse en el desarrollo de personalidades perfectamente definidas, que luchaban con decisión y energía, contándose como tales J. Guadalupe Montenegro que habiéndose iniciado en las filas realistas, luchó luego por el federalismo; en 1847 contra los norteamericanos, después, desterrado en Nueva Orleans conoció a Juárez y su grupo ideológico regresando a México para luchar por la Reforma y luego por la República, perdiendo en el fragor de la Guerra a tres de sus hijos que defendían las mismas ideas.
Silviano Camberos, varias veces Jefe político, Presidente del Congreso Estatal en 1857, desde cuyo puesto firmó el acta condenando el movimiento Conservador de Tacubaya, decretando que Jalisco resumía su soberanía, exhortando a los demás Estado a apoyar al Gobierno jurista e invitando al Presidente a refugiarse en Jalisco, hecho determinante para la salvación del mismo y eventualmente para el triunfo de las armas Liberales.

El Lic. Daniel Larios Cárdenas, Diputado al Congreso de la Unión en 1857, desde cuyo puesto se opuso al Golpe de Estado de Comonfort vino luego a Jalisco donde desempeño varios cargos dando muestras de su entusiasmo por la causa liberal; pereciendo en 1858 fusilado por Miramón en Colima, cuando desempeñaba el puesto de Secretario de Gobierno de aquel Estado y después de, un arrebato de corazón bien puesto, fustigar duramente al caudillo Conservador.
Otros elementos destacados por su ideología progresista y el apoyo que brindaron al Gobierno, fueron Claudio Gutiérrez y Esteban Villalvazo, ambos amantes de la liberación del pueblo y benefactores del mismo.

Por el lado conservador destacó Ignacio Vázquez, rico comerciante y hacendado, benefactor de pueblo y que, como confirmación de su ideología, mandó esculpir al construir la Fuente del Ave María, una efigie de Miramón que deteriorada, que todavía se conserva. A pesar de ese enmarque en el liberalismo, no faltaban divisiones incluso entre las propias familias, cuando al luchar con las armas en la mano hermanos con hermanos, como ocurrió en la radicalmente liberal familia Montenegro que no pudo evitar que uno de sus miembros sentara plaza en el ejército conservador. La acción de la Constitución de 1857 no fue realizada por empleados públicos de ideas conservadoras; la iglesia ponía en juego recursos condenables, como el negar auxilios espirituales a moribundos de ideología liberal mientras los de este partido **daban a conocer su pensamiento por medio del Boletín del Ejército Federal, radi **órgano que en 1859 era editado aquí.

La llegada de Benito Juárez y sus Ministros, viajando de Guadalajara a Manzanillo, fue una apoteosis siendo recibidos con honores y demostraciones de afecto llevándose líder y acompañantes una grata impresión del espíritu aquí imperante.

La secuela continuó con la Guerra de Intervención, mostrándose por corta temporada un gobierno imperialista encabezado por Antonio L. Bobadilla que, al ser recuperada la plaza por el Gral. Eulogio Parra fue sustituido por elementos republicanos, dándose luego la batalla de la Coronilla en la que la República se impuso definitivamente en Jalisco.

No faltaron luego algunas revueltas, siendo de mencionar a fines de 1869 el "Plan de Sayula" levantamiento encabezado por el Jefe político Crn. Eufrasio Carrión y el Gral. Amado Guadarrama contra el Gobierno estatal a quien acusaban de "barrenar y prostituir la democracia", tomando Ciudad Guzmán y marchando para Guadalajara, rechazando a la Gendarmería del Estado en Acatlán, San Pedro Tesistan y Santa Cruz de la Flores, Triunfando después de varias peripecias, al conseguir la destitución del Secretario Lic. Lancaster Jones.

Durante las administraciones lerdista y porfirista la situación política se apaciguó, no habiendo detalles salientes que comentar, como no sea el combate al bandolerismo por medios drásticos que consiguieron imponer las garantías en los cambios, base del progreso que se vivió en los años siguientes.

 

ASPECTO CULTURAL

Como ya lo vimos, las circunstancias políticas fueron factores para la edición de un periódico liberal en 1859; existiendo el elemento intelectual para que, al triunfo de las armas republicanas, se imprimiera otro periódico "con conocimiento tan cabal, tan menudo y tan firme de la Constitución", según lo expresa Daniel Cosío Villegas en su obra monumental; existiendo órganos de esta índole en 1882, 1887-1889, 1892-1893. En 1879 Andrés González escribió por encargo del Gobierno una obra titulada "Estadística de la Municipalidad de Sayula" aportadora de valiosos datos de toda índole. Como una creación original debe considerarse la cerámica fabricada por Epigmenio Vargas, utilizando la técnica de la mayólica poblana de la cual se distinguía por su barro amarillo, su esmalte más grueso y su acabado menos perfecto, con dibujos de gran originalidad y colorido, existiendo muestras de loza y ladrillo en algunas casas particulares y museos. Fuera de la producción comercial, Vargas realizó un Vía crucis de cerámica con oraciones manuscritas, el cual fue arrancado del atrio del Santuario para ser conducido al museo del Estado donde ahora se encuentra.

La instrucción pública recibió gran impulso dentro de una lógica proyección liberal, destacando como maestro el Lego Agapito Madrigal, Víctor Villalbazo, Sabino Jiménez Corona, Cura Néstor Zárate y varios más.
En 1886 había siete escuelas, egresando estudiantes tan valiosos como Severo Díaz Galindo que paso al Seminario de Ciudad Guzmán, llegando a figurar como distinguido científico.

La situación de Sayula como paso del camino Guadalajara-Manzanillo, dio oportunidad de actuar a caravanas artísticas que pasaban al Puerto colimense para embarcarse a Mazatlán, fincándose en la década 1840-1850 el hermoso Teatro Alfaro, de evocación shakespereana, muestra del nuevo gusto que iniciaba la sustitución de estilos arquitectónicos, considerándose a aquel inmueble como el segundo en nuestro Estado, aposento de compañías de Opera, zarzuela, opereta y todos aquellos géneros musicales. Trabajaban dos escuelas de música y el piano era instrumento imprescindible en los hogares pudientes, radicando y enalteciendo ese ambiente varios competentes maestros mexicanos, alemanes e italianos.
Actuaban dos conjuntos musicales y entre los artistas destacados debe mencionarse al contrabajista Anastasio Solano que creó fama en Guadalajara y al maestro Francisco Cárdenas Larios entre cuyas composiciones sobresale el vals "Viva mi Desgracia", compuesto en 1901.

CONSTRUCCIONES
El renacimiento económico impulsó las obras materiales, realizándose en 1882 una nueva configuración de la plaza central, fincándose los portales que uniformes por sus cuatro costados, fueron colocados a medias de la misma, así como los restantes que, con los coloniales ya existente, dieron al sitio nueva personalidad y atractivo.
Se construyó también el Palacio Municipal al cual se trasladaron las Autoridades que funcionaban en el viejo edificio de las Consistoriales, luego dedicado a Escuela. Se construyó el puente del Santuario; el jardín Célso Vizcaíno; los monumentos a Hidalgo y Juárez; se adquirió el reloj público, restaurándose además las capillas de San Lucas y San Francisco de Paul; templo parroquial fue objeto de notable transformación; se edificó el templo de San Miguel y se remodeló el Santuario de Guadalupe.
Asistencialmente funcionaban dos hospitales de beneficencia en los cuales realizaba humanitaria labor el Filántropo Dr. Célso Vizcaíno.

 

*La paz porfiriana había logrado evolucionar a Sayula, sin embargo aquel edificio se levantaba con los ricos hacendados sobre irredento peonaje; el caciquismo que aparentemente lograba dominar la situación, en el fondo daba inicio a un remolino que no tardaría en provocar oleajes en aquel lago que parecía tranquilo.

 

 

DE 1910 A LA FECHA

 

ASPECTO ECONÓMICO

Agricultura y Ganadería; EL renacimiento económico se detuvo al estallido de la Revolución de 1910. Las partidas armadas volvieron a intranquilizar caminos y poblaciones, el papel moneda prodigado por los bandos dio lugar a una inflación de ciento por uno y las represalias y exacciones atemorizaron y arruinaron a las fuentes de trabajo y producción.
En la década de los veintes comenzaron a entrar en vigor los ideales de Zapata, repartiéndose la tierra de los medianos latifundios existentes, hecho que provocó fricciones que no llegaron a terrenos de crisis, determinando esa reivindicación una baja en la producción agrícola por falta de recursos, indolencia o paternalismo ejercido por el Gobernador con los ejidatarios.
En 1911 se suscitó un acontecimiento básico para el futuro al perforarse aquí con éxito el primer pozo artesiano en nuestro Estado, evolucionando la agricultura que dejó de verse supeditada a los exiguos temporales, iniciándose el levantamiento de dos cosechas anuales o, en los terrenos que producen alfalfa, hasta trece cortes en el año. A partir de 1960 el maíz fue relegando para dejar su lugar al sorgo que brinda mayores rendimientos, además de trigo, cebada, cártamo y la siembra de huertas de aguacate, nogal, cítricos, etc., que han propiciado un fuerte ascenso en esa actividad, aunque, al tecnificarse y venir la maquinaria a sustituir al hombre, ha minorado su derrama económica.
La Ganadería sufrió fuerte tropiezo en 1947 al ser sacrificado el ganado con motivo de la fiebre aftosa. La repoblación se realizó con mejores variedades elevándose los rendimientos.
La porcicultura continúa siendo muy cultivada tanto por negociantes fuertes que han realizado considerables inversiones, mejorando los pies de cría, como a nivel familiar, contribuyendo en buena escala a mejorar la general economía.
La avicultura, después de un auge en la década de los cincuentas, entró en decadencia, sin embargo en los últimos tiempos vienen trabajando con éxito negocios en fuerte escala tanto en producción de huevo como de aves.

INDUSTRIAL
En el colapso industrial se fincó buena parte de la decadencia de Sayula de la segunda hasta la quinta década; la sal de la playa dejó de trabajarse por insociabilidad, las tres fábricas de cigarros fueron arrolladas por la competencia nacional, una despepitadora de algodón emigró al no rendir lo esperado el cultivo de la fibra; la industria de raíz de zacaton, de la cual llegó a haber hasta cuatro talleres, finalizó en 1937 debido a explosivos problemas sindicales; la planta refinadora de aguarrás y productos forestales fue cambiada a Guadalajara; cerraron siete trapiches, una fábrica de Tequila, el pequeño Ingenio azucarero de Amatitlán con capacidad de molienda de 150 toneladas diarias, fue sustituido en 1946 por otro para 1500 toneladas que, falto de abastecimiento y atacado por un sindicalismo, fracasó y tuvo que ser trasladado pocos años después al Estado de Veracruz, determinando una emigración masiva de familias y marcando la máxima declinación económica del siglo que se comprueba en el censo de 1950 en que hubo una disminución de habitantes en el municipio.

En las décadas de los 60s y 70s se instalaron una planta hidratadora de cal, una empacadora de carne, tres deshidratadoras de alfalfa, varias modernas herrerías a nivel industrial. Continuaron trabajando las artesanías de fabricación de cuchillos, famosa en el país, destacando en ella Benigno Larios y actualmente José Ojeda que produce piezas notables; mientras Agustín Lugo dio fama a la cajeta de leche industria que mantiene buen número de familias.
Actualmente se instalara una fábrica de trajes de baño, ropa para playa. La cual se se presume será una buena empresa.

COMERCIO
El comercio fue el otro gran perdedor, sufriendo primeramente con los desmanes revolucionarios que determinaron robos e incendios en los establecimientos, además del papel moneda que fue factor descapitalizante, en la década de los treintas se puso en servicio la carretera Guadalajara-Autlán, dejando esta última región de ser atendida por Sayula; la carretera Guadalajara-Cd. Guzmán atrajo hacia ambas ciudades buena parte del comercio de los pueblos intermedios y estimuló a la población de Zacoalco a desarrollar fuerte actividad competitiva en plazas cercanas a Sayula; las carreteras a Tapalpa y Cd. Venustiano Carranza (San Gabriel) si bien acercaron dichas poblaciones a los grandes centros comerciales, sirvieron también de estímulo al intercambio regional, dando lo anterior una idea de la decadencia comercial que actualmente presenta números rojos en la relación con principios de siglo, aunque no deja de ser una apreciable fuente de trabajo.
Se construyó en un mercado municipal "Benito Juárez", por el gobierno del estado y el pueblo. Iniciado en el gobierno del señor Juan Gil Peciado y terminado e inaugurado por el Lic. Francisco Medina Ascencio Gobernador Constitucional de Jalisco, en 1965. Después en los años ochentas se hizo un mercado de menor proporcioón en la zona sur de la ciudad.

OTROS ASPECTOS
Muchas personas aquí radicadas que laboran en Guadalajara, CD. Guzmán y otros lugares, regresando diaria o semanalmente, contribuyendo así a la economía, otro factor de ingreso lo son las corporaciones militares establecidas en plaza, así como las escuelas de educación media que atraen fuerte cantidad de alumnado foráneo.

 

ASPECTO POLÍTICO

La inconformidad con el Gobierno porfirista determinó en 1910 la creación de Juntas Revolucionarias, la de aquí fue encabezada por Eduardo Valdovinos, que no pudo levantarse el 20 de Noviembre por haber sido descubierta la conspiración y perseguidos sus miembros, no siendo hasta Abril de 1911 que una partida maderista jefatura por José María Contreras se lanzó a la sierra, tomando pacíficamente Atoyac y terminando ahí sus correrías al sucitarse el armisticio y la retirada de Díaz del poder.

Los asesinatos de Madero y Pino Suárez provocaron el 11 de mayo de 1914 el levantamiento en armas del hacendado sayulence Jacinto Cortina Rivera, en la población de Tonaya, ocupó luego estas regiones y se unió a la columna de Obregón hasta la ocupación de la Ciudad de México; el 29 del propio mes el Tte. Santoyo se rebeló en ésta contra Huerta, retirándose luego con su tropa.

La batalla de la Cuesta, escenificada el 18 de febrero de 1915, ganada precisamente por Francisco Villa a los carrancistas Diéguez y Murgía, fue la máxima acción de armas por la región. Después de la retirada de los villistas hacia el centro del país, quedó sosteniendo su bandera el guerrillero Pedro Zamora, depredador y asesino, que tuvo en jaque a los apartados pueblos del bajo y la sierra atacando Sayula en una ocasión, siendo rechazado. Otra pequeña rebelión encabezada por el Tte. Crnl. Francisco Valdez se suscitó en 1922, rápidamente sofocada.

La revolución de la huertista determinó la derrota de Lázaro Cárdenas por Rafaél Buelna en Huejotitlán, aunque finalmente fue dominada la situación por los obregonistas. Como el de la huertismo tuvo bastantes adeptos en Sayula, al triunfo Obregonista. Como una represalia enviaron a gobernar la población a un individuo déspota e inescrupuloso llamado Graciano Ochoa que implantó una dictadura y provocó fuertes problemas que lo hicieron retirarse ante la repulsa pública.

La revolución cristera fue tranquila debido principalmente al espíritu liberal del pueblo que no cayó en fanatismos ni apasionamientos, sino que se mantuvo sobrio y desechó la lucha armada como solución al problema religioso, siendo otros factores concurrentes el carácter conciliador y humano del Jefe del Regimiento Gral. Manuel Avila Camacho, así como el del Cura Epigmenio Gutiérrez, enemigo de la lucha armada.

 

PANORAMA CULTURAL

No dejaron de editarse publicaciones periódicas desde 1912, destacando un pequeño semanario titulado "El Diablo Cojuelo" que en la época huertista atacaba duramente al dictador; otros destacando fue "Acción Juvenil", corto de vida pero de actuación valiente, que luchó por el Municipio libre en época de la tiranía de Graciano Ochoa; actualmente se publica Tzaulán, semanario que cuenta con varios años de vida.

En 1923 el Lic. Agustín López Arciniega escribió la historia de Sayula editada por el Semanario Nueva Galicia en la década de los cuarentas; entre los escritores debe mencionarse a Conrado Sánchez Ceballos que realizo algunas obras teatrales; a J. Jesús Figueroa Torres, colimense aquí radicado, historiador novelista y poeta, a los novelistas Gregorio Gutiérrez López, Juan Rulfo; al poeta Fernando Valencia Gutiérrez y a los periodistas Enrique Larios García, Gumersindo L. García y Federico Munguía López.
En el aspecto musical han desaparecido las antiguas bandas de música y decreció la afición en general. Entre los músicos destacaron Francisco Cárdenas Flores, J. Jesús Niño Morones, Otilia Figueroa y Ninfa Calvario Loza.

En lo referente a fiestas populares, fue bien marcada la decadencia de la antes famosa Feria del Ramos, iniciándose en 1917 la tradición del Carnaval que ha venido subiendo en importancia.

Educativamente ha continuado la superación, constituyendo el estudio un valor muy cultivado y atendido através de las épocas, sucitandose solamente un bache a mediados de la década de los treintas en que, el temor a una educación socialista, hizo que los padres de familia se abstuvieran de enviar a sus hijos a las escuelas oficiales, dos de las cuales tuvieron que cerrar por falta de alumnado, proliferando entonces las escuelas particulares.

El Teatro Preciado que cambió de propietario y también de apellido, a Teatro Cueto, era tradicional sede se festividades teatrales, musicales, sociales. Frente a la plaza de armas funcionaba el Cine Rialto que desapareció al abrirse el Cine Edén en julio de 1940.

También en los cuarentas, vino "Cantinflas" al Carnaval, y se fincaron el Cine-Mario Moreno y la Plaza de Toros "Nuevo Toreo"

En 1944 se inició la educación pre-escolar al fundarse un Jardín de niños, escuelas primarias trabajan más de 15 en el municipio; la primera Escuela Secundaria, lograda por gestiones de progresistas vecinos, se fundó en 1951, en 1957 la juventud tuvo acceso a la Preparatoria.
En 1958 la biblioteca Pública Agapito Madrigal comenzó a prestar sus valiosos servicios.
Se hizo un Centro Cultural "Olivia Ramirez de Yañez.
En 1972 una escuela secundaria E.T.A, que ahora tiene las siglas de E.T.S. 11. Ahora con gran número de especialidades. Un bachillerato ahora llamado C.B.T.a inaugurado en 1973. Una escuela Preparatoria, y otra secundaria en 1982, actualmente llamada Escuela Secundaria Estatal Foránea No. 22.
En 1983 se estableció en lo que eran las antiguas casas consistoriales, después escuela, un "Museo Regional De Antropología", "Dr. J. Jesús Figueroa Torres".

En lo deportivo, a finales de los 60s se construyo una unidad Deportiva, y en los 70s el "Auditorio Municipal", que sirve más como centro deportivo.
En los 80s, se construyó otra unidad deportiva.

 

 

 

ESCUDO DE ARMAS

Fue adoptado oficialemente en el año de 1963; es obra de los estudiantes Salvador y Fernando Granda. Los principales elementos que se aprecian son: en la parte superior la Catedral de Sayula teniendo como fondo los cerros y áreas boscosas de municipio; en la parte izquierda inferior una mosca que representa el significado del nombre Sayula "lugar de moscas"; y en la parte inferior derecha un paisaje que refleja la principal actividad del municipio que es la agricultura.

 

 

 

PERSONAJES ILUSTRES

 

- El religioso Fray Juan Larios de Villela civilizador y evangelizador en el norte del país en el siglo XVII y fundador del estado de Coahuila.
- El científico y gran meteorólogo Pbro. Severo Díaz Galindo.
- El cuentista y escritor Juan Nepomuseno Carlos Pérez Vizcaino, mejor conocido como Juan Rulfo. Uno de los mas celebrados escritores mexicanos.
- El Lic. Daniel Larios Cárdenas mártir de la Reforma.
- El artesano Epigmenio Vargas original fabricante de loza y ladrillo vidriado del siglo XIX.
- El Coronel J. Guadalupe Montenegro luchador por el liberalismo y benemérito del Estado.
- El revolucionario Gral. Jacinto Cortina Rivera.
- El cura Rodrígo Aguilar Alemán.
- El coronel David Pérez Rulfo.
- El Dr. Herculano Francisco Anguiano.
- Los benefactores Celso Vizcaino, Paula Gutiérrez de Bobadilla, Bernabe Bobadilla,    Jorge Eguiarte González y Conrado Sánchez Ceballos.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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