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- Y
hay tal valor en tu actitud sumisa,
- tal
decisión en tu palabra lenta,
- y
tanta austeridad en tu sonrisa,
-
- porque
la humanidad se diera cuenta
- de
por qué se estremece ante la brisa
- el
bambú que resiste la tormenta
Juan Lozano y Lozano
- Para
la nave errante, ya hay remanso;
- para
la mente humana, un mundo abierto;
- para
los pies heridos... ya hay descanso,
- y
para el pobre náufrago ... ya hay puerto.
Ismael
Enrique Arciniegas
- Llevo en el alma la divina huella
- de tu recuerdo, madre inolvidable;
- otras pisadas
hay, pero tan bella
- ninguna habrá, ni tan imperdurable.
-
- En tu interior un día me tuviste,
- y en tu
interior me llevas todavía.
- Nunca al pensar en tí puedo estar triste,
- pues soy tan tuya como tu eres mía.
Francisco Alvarez Hidalgo
- Yo
aprendí en el hogar en que se funda
- la
dicha más perfecta,
- y
para hacerla mía
- quise
yo ser como mi padre era
- y
busqué una mujer como mi madre
- entre
las hijas de mi hidalga tierra.
- Y
fui como mi padre, y fue mi esposa
- viviente
imagen de la madre muerta.
- ¡Un
milagro de Dios, que ver me hizo
- otra
mujer como la santa aquella!
-
- José María Gabriel y Galán
- Muchas
maravillas hay en el universo;
- pero
la obra maestra de la creación es
- el
corazón materno.
-
-
- Bensol
-
-
-
- El
corazón de una madre es el único
- capital
que nunca se quiebra, y con el cual
- se
puede contar siempre y en todo tiempo
- con
toda seguridad
-
-
- Montegazza
-
-
-
- Mis
caricias pagaste con exceso,
- como
pagan las flores en abril;
- mil
besos, ¡ay!, me dabas por un beso,
- por
un abrazo tú me dabas mil.
-
- Vuelve;
¡Oh madre!, a mirarme con cariño;
- tus
caricias y halagos tórname;
- to
de ti me alejé, pero era un niño,
- y
el mundo me engaño, ¡perdóname!
-
- Yo
pagaré tu amor en el exceso
- con
que pagan las flores en abril;
- mil
besos te daré por solo un beso,
- por
un abrazo yo te daré mil.
-
-
- José
de Espronceda
-
-
-
- Hay
sentimientos desconocidos cuya
- grandeza
se adivina; el amor a una
- madre
es como el amor a Dios:
- está
grabado en el corazón de los seres;
- se
le adora sin conocerlo
- porque
se le ve en todo lo que nos rodea.
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-
- Teodoro
Guerrero
-
-
La
madre es nuestra providencia sobre la tierra en los primeros años de vida,
nuestro apoyo más firme en los años siguientes de la niñez, nuestra amiga más
tierna y más leal en los años borrascosos de la juventud.
Severo
Catalina
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