CARACTERISTICAS
DEL CABALLO DE PASO FINO PUERTORRIQUEÑO

Si se considera la mezcla de caracteres que han
producido los continuos cruces, y se le añaden las modificaciones introducidas
a las razas para obtener ejemplares aptos para las tareas asignadas a los
caballos, se comprenderá cuán difícil es establecer una clasificación racional
entre las razas caballares, fundada en caracteres anatómicos.
Lo que se entiende por raza caballar es el tipo de
ejemplar criado en un determinado país. Una raza se presentará a veces en
distintas variedades, y cada raza o variedad tiene cualidades especiales que la
hacen adecuada a un trabajo diferente.
En Puerto Rico, por su condición de Isla, se
propició el cruce consanguíneo. Este sistema de apareamiento se distingue por
la cercanía en la relación o familiaridad con la madre o el padre. Debido a un
proceso de selección, en un principio inconsciente y luego consciente, fue
surgiendo un tipo de caballo que se ajustaba a las necesidades de su montador,
que prefería un ejemplar cómodo para recorrer las distancias muy accidentadas
de nuestra topografía.
Este caballo comenzó a proyectarse hacia adelante en
un tranco característico lateral a cuatro tiempos. Al avanzar, lo hace con un
movimiento rápido, levantando los cascos solamente pocas pulgadas, con un
movimiento de muñequeo con los menudillos y sin desviaciones laterales. Su
avance es lento, pero el movimiento de las patas es de gran rapidez. Esto crea
un andar de paso corto, rítmico y cadencioso, único y distintivo de su raza.
Este paso es el resultado de una selección genética cuidadosa.
Algunas de las características
principales
del caballo de Paso Fino Puertorriqueño
son:
1) De
carácter manso y suave.
2) De paso muy corto, a cuatro tiempos reunidos y sincronizados para
producir un trote suave y cómodo al jinete.
3) De pigmentación definida y colores suaves.
4) De orejas pequeñas y bien
proporcionadas, de amplia separación en su base, cubiertas de piel fina, de movimientos
alertas y espontáneos.
5) Ojos grandes y vivaces de
mirada dulce, franca y penetrante. Parpados finos.
6) De ollares (agujeros de la nariz) bien amplios, dilatados y
derechos.
7) De cuello flexible, grueso, arqueado y no tan largo.
8) De crines largas, finas y sedosas. Comúnmente dirigidas hacia la
izquierda.
9) De musculatura fuerte, robusta y bien definida.