HISTORIA DEL CABALLO DE PASO FINO

Existieron originalmente tres tipos de caballos: el Español, el Andaluz y las Jacas. El Andaluz y también famoso Árabe descienden del Berberisco, del Norte de África. Esta es la fuente original del caballo de Paso Fino. En los tres tipos hubo caballos muy buenos y varias familias principales: los Zapateros, Capuchinos, Cartujanos, Guzmanez, Valenzuelas y varias estirpes, como los Cordobeses, Sevillanos, Rondeños y Jerezanos.

En el Segundo viaje de Colón, el 19 de noviembre del 1493, desembarcó en la Bahía de Añasco un contingente de 20 caballos y cinco yeguas. Cuando se nombró a Juan Ponce de León como gobernador de Puerto Rico este movió su Ganado y caballos de su finca de Zigua-Yagua en Higuey en Santo Domingo durante los años 1506 y 1509. Estos caballos se multiplicaron tan rápidamente que se pudo exportar al Perú veinte caballos en 1515 y otro tanto a México y Tierra Firme.

El caballo berberisco se adaptó muy bien al clima y forrajes de Puerto Rico, mejorando sus características de frugalidad, sobriedad, pastoreo, que han transmitido a sus descendientes. Por selección natural y del hombre se escogieron para un "paso fino", corto, rítmico y cadencioso, de gran comodidad para los jinetes.

Exhibición que admiramos; como una creación nuestra y única. Es el paso que consideramos clásico y más típico de nuestros caballos. La selección de nuestros abuelos fue muy meritoria y exitosa. Sin embargo, existió en algunos lugares de España un caballo similar: el finísimo caballo zapatero, seleccionado por un gran agricultor de apellido Zapata el cual le da el nombre.

Los franceses trataron de destruir todo lo que fuera motivo de orgullo español y mataron a todos los caballos zapateros que encontraron. Una comunidad de monjes capuchinos ofreció a Zapata la protección en su monasterio y allí, entre altares y claustros se pudo salvar a unas ocho yeguas y dos padrotes, sin que los franceses pudieran encontrarlos. Así se salvó el Paso Fino antes de nacer.

Naturalmente, el ambiente de Puerto Rico, su topografía escarpada y pedregosa, las jaldas y bajadas de nuestra serranía contribuyeron por selección natural a desarrollar un caballo que por su pelvis, medidas, esqueleto y aires formó un "eco tipo" que transmitió a la larga sus características adquiridas a través de múltiples generaciones.

Los buenos agricultores de Guayama, Salinas, Arroyo, Patillas, Carolina, Rio Grande, Canóvanas y Fajardo; así como los de Caguas, Isabela, Lajas y Coamo, sirvieron de propursores al desarrollo del caballo de paso fino moderno y a la creación de un numero de "familias equinas".

Además de los excelentes caballos berberiscos, se importaron unos cuantos padrotes andaluces, como el famoso Ribí de la central fajardo, el Jayuya del Capitán Asensio de Villanueva. Otro, llamado Faraón de Salinas, otro a Carolina y otros más olvidados por la historia. Estos padrotes Andaluces, usados en las yeguas berberiscas su sangre original, produjeron varios caballos muy influyentes, que dejaron su marca en varios municipios del interior de la isla.

OTRA HISTORIA CONOCIDA PARA

EL CABALLO DE PASO FINO PUERTORRIQUEÑO

Los orígenes del caballo de Paso Fino puertorriqueño se remontan al comienzo de la conquista española de la isla de Boriken. Existen documentos que indican que los primeros caballos importados a Puerto Rico lo fueron en el año 1509 por Don Juan Ponce de León quien los trajo desde la isla de La Española (Santo Domingo). Esta importación de caballos y yeguas de raza andaluza y berberisca continuó durante los años 1510 y 1511 tanto de La Española como de España. Estos caballos fueron usados para sofocar las insurrecciones indígenas durante las cuales casi se exterminó la población indígena de la isla en combinación con las enfermedades importadas de Europa. La crianza de caballos se dio exitosamente en la isla de Boriken al punto de exportarse a otros sitios del Nuevo Mundo. Podemos tomar como ejemplo de esta exportación de caballos puertorriqueños la venta de 20 potros a Don Fernando Pizarro en el año 1515 quien los compró para su hermano Don Francisco Pizarro el conquistador del imperio Inca en el Perú. Obviamente estos potros fueron utilizados para la conquista de la civilización Inca de Sur América. El caballo puertorriqueño también desempeñó un papel protagónico en la conquista del imperio Azteca de México. En Dorado y Toa Baja en el año 1519 habían caballos andaluces propiedad de Don Hernán Cortés quien ordenó que fueran enviados a México para tomar parte en la conquista de los Aztecas. Podemos concluir que la raza caballar del Perú y México tiene en sus orígenes la sangre de caballos puertorriqueños.

Con el tiempo se crearon más potreros en la isla dedicados al cruce de yeguas berberiscas con caballos andaluces. Se conoce de potreros de la época establecidos en Guayama, Jayuya, Canóvanas, Río Grande y Fajardo. De estos primeros caballos y su cruce surgió el caballo de Paso Fino Puertorriqueño. Para el cruce de estos primeros caballos puertorriqueños se seleccionaron ejemplares con características que hicieran más cómodo y seguro el trasladarse de un sitio de la isla a otro debido a lo difícil y escarpado del terreno. Son estas características las que definen hoy al caballo de Paso Fino. Como indiqué anteriormente las características del caballo de Paso Fino puertorriqueño fueron escogidas por su carácter práctico y no estético aunque la combinación de estas resulte en la belleza y gallardía que le caracteriza. Debido a la practicalidad de esas características no es correcto el decir que el caballo de Paso Fino fue un "lujo" del hacendado rico puertorriqueño. Este caballo fue el método de transportación por excelencia, especialmente adaptado para la topografía de Puerto Rico para cubrir largas distancias tanto para el hacendado como para el soldado, el clero o el peón.

Posterior al año 1920 los caballos de Paso Fino nativos empezaron a escasear en la isla debido a el gran número de estos que fueron exportados a Cuba. Se puede decir que la raza de caballos de Paso Fino puertorriqueños fue salvada de la extinción por la dedicación y el esfuerzo de criadores como Don José Pérez Llera, Don Manuel Gonzalez, los hermanos Calaf del pueblo de Manatí y Don Genaro Cautiño Insúa. En el año 1932 nació Dulce Sueño quien es considerado el padre de la raza de caballo de Paso Fino actual.

 

Las primeras familias y los primeros caballos

 

Los Faraones usados en las yeguas de Guayama y sus alrededores contribuyeron más que ninguna otra línea de sangre a la creación de Paso Fino. Además de Dulce Sueño perteneciente a don Genaro Cautiño Isúa tenemos que honrar otras familias que contribuyeron a la creación de la raza. Entre los arquitectos de Paso Fino podemos mencionar las familias Rovira, Villodas Bird, Sécola, Porrata, Verges, Vázquez, Cora y otros.                                        La familia de los Faraones produjo un gran caballo llamado Caramelo, padre de Dulce Sueño. También tubo un medio hermano llamado Regalo. Estos dos exponentes sentaron las bases de lo que se conoce actualmente como el Paso Fino puertorriqueño, al ser usados con las hijas del legendario "Patiblanco" del señor González.

 

De estos tres, el semental más dominante fue Dulce Sueño. Entre sus descendientes se encuentran ejemplares de la talla de:

C                    Guamaní

C                    Batalla

C                    Nochebuena

C                    Caramelo

C                    Dulce Sueño Jr.

C                    Melodía

C                    Santa Rita

C                    Borinquen

C                    Dulce

C                    Congo Fino

C                    Dulce Niño

C                    El Niño

C                    Notable

C                    Arrogante y sus nietos": Batallita", "Arco Iris".

C                    Soñador

C                    Maravilla

C                    y otros no menos grandes que harían famoso a cualquier semental

 

Las fotos de Dulce Sueño no le hacen justicia porque el no era muy fotogénico. Él era el más grande, más bonito, más orgulloso y más fino de lo que podemos apreciar en las pocas fotos que han podido sobrevivir el paso de los años.

 


Dulce Sueño, estuvo invicto en todas sus presentaciones, Dulce Sueño fue retirado y solo participo en exhibiciones agrícolas hasta su muerte en el año 1941. Sus restos descansan en una fosa en la Colonia "La Tuna" propiedad de Don Paco Rovira. Haciendo una analogía de una de las obras de Corretjer..."De esos troncos, nos nació la raza". Una raza sin ningún entrecruzamiento sanguíneo que no fuera de caballos nacidos en esta tierra.

 

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