En cuidados intensivos

 

POR LUIS CARLOS AVELLANEDA TARAZONA*

EL TIEMPO 09-JUN-06

El Congreso perdió una oportunidad para un cambio de fondo en el modelo.

Luego de dos años de discusiones en el Congreso, el proyecto que buscaba reformar el Sistema General de Seguridad Social en Salud fue archivado en la Cámara de Representantes. Al contrario de lo que se piensa, fuera de unos limitados avances en el control de la integración vertical y en el financiamiento del sistema, la reforma se habría constituido en un retroceso, al profundizar el modelo de aseguramiento actual, que se soporta sobre las teorías del mercado, las cuales favorecen la intención de lucro de EPS y ARS sobre el derecho a la salud de los colombianos, y desconocen los principios constitucionales de universalidad, solidaridad, eficiencia e igualdad.

¿Qué condujo a que se frustrara un proceso que generó tantas expectativas? En la legislatura iniciada en el 2004 se presentaron 12 proyectos de ley, que reflejaban las diferentes posiciones expuestas por los actores del sistema ante la Comisión VII del Senado. Todos fueron acumulados en el proyecto gubernamental 052. La ponencia oficialista fue aprobada en la Comisión VII del Senado en diciembre del 2004, y en plenaria en septiembre del 2005.

El texto aprobado no reflejó ningún avance estructural que corrigiera los hallazgos negativos identificados. Por el contrario, trasladaba el nefasto modelo de intermediación financiera, operado por las EPS en el régimen contributivo, al subsidiado, modelo que ha llevado a que tales empresas se constituyan en unas de las de mayores ingresos del país, mientras hospitales, clínicas y centros de salud no cuentan con recursos suficientes.

En cuanto a la universalidad de la cobertura, la ponencia renunciaba a dicho fin, al evitar definir con claridad una fecha en la cual fuese alcanzada. Esto a pesar de que los cerca de 20 billones de pesos que actualmente son empleados en el sector son suficientes para dar cobertura a los 44,5 millones de colombianos, en condiciones de equidad, y brindar a todos los afiliados al régimen subsidiado los mismos contenidos del actual POS del régimen contributivo.

Gran parte de esta frustración se debe a la falta de compromiso social del Gobierno, que, además de no cumplir con su aporte, también ha congelado cerca de 3,6 billones de pesos del Fosyga, con los cuales ha financiado la deuda pública, en detrimento de la salud de los colombianos; deuda social que, sin embargo, no ha sido óbice para que, ante la propuesta de destinar el impuesto de 4 por mil al financiamiento del sector salud, este se niegue a aceptarlo.

La salud pública sufriría un duro golpe al continuar centrando la responsabilidad de las acciones de promoción y prevención en las EPS y ARS, ya que estas entidades han sido incapaces de establecer programas que logren un real impacto sobre los estados de salud de sus afiliados.

Uno de los pocos avances que se alcanzaban era el de la limitación a la integración vertical, estrategia empleada por las EPS para aumentar su lucro mediante la destrucción de la red pública, de las IPS y consultorios particulares, y subyugar así a los trabajadores y profesionales del sector salud, coartándoles su autonomía profesional, presionándolos a violar sus códigos de ética y ejerciendo control sobre la formulación de medicamentos, tiempos de consulta, remisiones a especialistas y programación de cirugías que estos hagan.

Queda claro que el Congreso perdió una oportunidad para realizar un cambio de fondo en el actual modelo de salud, al transformar los anhelos más altruistas de la sociedad en tan solo la defensa de los intereses de las diferentes fuerzas de los poderes dominantes del sistema, entiéndanse EPS, ARS, asociaciones de IPS privadas y Gobierno, con el único fin de regular un negocio que les permita acrecentar sus ganancias y maquillar indicadores sociales, por encima de la salud y la vida de millones de colombianos.

http://eltiempo.terra.com.co/opinion/colopi_new/columnas_del_dia/ARTICULO-WEB-_NOTA_INTERIOR-2940376.html

* Senador de la República

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