Para mi Esposo:

Por que amo a mi pareja transexual pre-op.


Algunas mujeres se preguntan por que yo amo a un hombre que es mentalmente una mujer y que esta en vías de ajustar totalmente su forma física a la forma y texturas femeninas.

También se preguntan que razón me lleva a tener a mi lado a un hombre en ese tránsito, que se viste en la mas fina lencería para mi cuando estamos a solas y que se ve impelido a practicar su rol de mujer fina y elegante cuando esta en público. Que hace que me guste verlo en esos atuendos odiando cuando se vé obligado algunas veces a vestir en sus tradicionales ropas masculinas.

Se preguntan por que mi esposo es tan femenino y por que yo su pareja lo motivo a que sea lo mas creíble que pueda para asumir su nuevo rol de por vida.

Bueno, el asunto de la ropa es simplemente una cuestión estética. No puedo concebir a una mujer mal vestida o con ropa masculina, menos si voy a tener cierta intimidad con ella. Cuando iniciamos nuestra vida en común el ya intentaba vestir como su espíritu se lo pedía pero por falta de práctica no lograba un atuendo razonable.

Al inicio, cuando casualmente descubrí sus deseos me afecté y pedí ayuda a una psicóloga de comportamiento amiga mía, que me explico muchas cosas que me tranquilizaron. Luego me pareció gracioso ver sus esfuerzos en vestuario y maquillaje y como era una persona adorable en cualquier otro aspecto lo ayudé inicialmente a corregir defectos posturales y de manerismos exagerados, luego lo aconsejé para que no luciera ridículo en privado y menos en público.

Poco a poco sentí la diferencia entre intimar con un hombre vestido en ropa gruesa, uniforme y aspera contra mi pareja cada vez mas sexi y calida en atuendos increiblemente bonitos, era como tener una muñeca viva entre mis brazos. Cuando iniciamos nuestra intimidad era bastante agresiva y algo egoista. Poco a poco fue cambiando a una persona sensible a mis propios sentidos y eso me alocó. Era como un reflejo de ambas con el que jugábamos hasta el cansancio. Jamás disfruté mas del sexo y continúo haciendolo.

Una vez que inició su tratamiento de feminización las cosas mejoraron aún mas, se estabilizó, se volvió mas responsable y trabajador en su actividad diaria, me hizo sentir mas segura y sobre todo, su piel y cuerpo comenzáron un giro que me sorprendió.

No sabía lo suave que podía ser, no sabia lo que era tocar a otra mujer tan sensitiva como yo pero con características de adolescente y nos acercamos aún mas que antes. Es cierto que el sexo como usualmente se entiende no continuó pero el cambio fue fabuloso. Pasamos a ser una sola persona y el aprecio que yo ya sentía por su forma ya decididamente femenina y atuendo aumentó. Nos dimos a la tarea de ser esposos, amantes y amigas a la vez. Es una combinación que solo se obtiene cuando la pareja es un hombre inteligente, afectuoso y muy pero muy femenino.

Para el (ella) yo visto lo más sexi que nuestras economías permiten por que se que me toma de ejemplo y lo seduce mi aspecto y atuendo. El (ella) hace lo propio por imitación y deseo de sentirse cada vez mas cerca de su realización como mujer. Finalmente cuando nos desvestimos y tocamos, es una explosión de sensualidad que termina raras veces en un orgasmo violento pero que es una cadena de pequeños gozes que superan en duración y profundidad a una relación usual hombre-mujer sin salirnos de los cánones naturales del intercurso.

Un aspecto importante es el cuidado personal, en su caso es extraordinario al punto que el solo olerla me transporta a un mundo de ensueño, he aprendido a disfrutar en otra persona toda la sensualidad de las mas sutiles fragancias femeninas desde su pelo hasta la punta de sus zapatos.

Ya ha llegado al punto de que su aspecto no deja dudas de su extrema femineidad. Aprecia el deslizarse en los fustes y vestidos mas sensuales que le puedo seleccionar. Salir de tiendas con ella es toda una ceremonia que las dos disfrutamos como locas. Como amigas somos perfectas.

Por otro lado ya siento que el (ella) como cualquier otra mujer, aprecia a los hombres desde un punto de vista mas sexual que antes. Hay cierto deseo en su mirada a un tipo definido de varón y esta aumentando. Cuando se lo dije, fue sincera conmigo y aceptó que quisiera sentirse en brazos de un hombre. Bien, yo le he dado también eso, aprendiendo a ser un poco dominante en algunas de nuestras sesiones amorosas. Con algo de imaginación y el consejo de una dependienta de una tienda de juguetes sexuales, compré todo lo que a mi entender podía llenar ese vacío en nuestras vidas. Hasta ahora ya soy la dueña de su virginidad masculina y espero con ansiedad ser la dueña de la femenina apenas ella termine la operación final de reasignación genital. Asi he escogido vivir y lo disfruto intensamente.

Tengo varios mundos a mi disposición, soy una mujer que gusta de la inteligencia y calidad profesional de mi pareja con éxitos en los negocios, recibo amor, afecto sin límites y placer, a veces me siento como una lesbiana activa y dominante que también da placer sin descanso a su pareja y gozo con ello, somos amantes, esposos, amigas íntimas, compartimos todo lo que podemos y ninguna extraña la presencia masculina. Tengo que agregar que nuestras hijas e hijos ahora saben que tienen a dos personas que los aman sin los reparos que un varón a veces siente, nos emocionamos juntas hasta las lágrimas, nos reímos juntas, cambiamos miradas como solo se puede hacer entre mujeres, sus enamorados nos aprecian a pesar de saber todo de nosotras y nos admiran y quieren.

Yo no pretendo que cambie su forma de comportarse, soy inmensamente feliz y lo ayudo por que amo todo su ser y ella me corresponde con una profundidad e integridad que antes ambas desconocíamos.

¿ Puedo pedir más ?

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