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Detalle del sector central del panel
Estudio de las formas

Hasta aquí la descripción morfológica introductoria. Lo que ahora se espera a partir de este momento del investigador es el establecimiento de alguna adscripción cronológica viable, seguida de una inserción sociocultural coherente, y una elucidación significativa aceptable. De todo esto se está todavía muy lejos, sin embargo, al final del presente artículo ofreceremos una bibliografía básica para que el interesado en esta problemática pueda hacerse una idea de los conocimientos manejados en la actualidad.
De todos modos, si algún día queremos responder satisfactoriamente a las exigencias más arriba enunciadas, primero se deben estudiar con rigor el mayor número de paneles, siendo esta metodología la que vamos a experimentar desde el presente artículo.

Cuando el espectador contempla por primera vez el panel nº 1 del Coto da Rapadoira, lo que percibe inicialmente es una acumulación de grabados en una misma superficie, distribuidos unos junto a otros, pero pertenecientes a distintas tipologías. Así, se distinguen cuatro combinaciones circulares, dos cuadrúpedos, un antropomorfo, una figura rectangular y varias incisiones tenues. Deducir de esta coincidencia de motivos en un mismo lugar una identidad cronológica, o incluso, una intencionalidad compositiva unitaria, aunque constituye una hipótesis aparentemente viable, obliga a quien la enuncie aportar las pruebas de su fundamentación. No es ésta una vana o hipercrítica preocupación, pues se sabe de numerosos paneles en los que diseños claramente prehistóricos están juntop a otros de evidente reciedumbre, y por lo tanto muy posteriores. Las superficies graníticas están ahí desde siempre, y cada cultura, generación o individuo que estableció su hábitat en las proximidades procedió respecto a ellas según sus necesidades artísticas o materiales, en ocasiones con ostensible menosprecio o ignorancia de usos anteriores testificables. en consecuencia, se impone un análisis detallado de las formas insculpidas, esperando que sean ellas mismas, y no nuestras expectativas apriorísticas las que ofrezcan la información con la que la investigación teorizará a continuación.

Comencemos por las combinaciones circulares. En apariencia, desde un punto de vista morfológica se pone fácilmente de relieve una indiscutida homogeneidad tipológica. Sin embargo, un simple examen de las características técnicas de sus surcos, delatará una cierta disparidad estilística en la ejecución de los grabados. La combinación circular de la izquierda del panel fue insculpida vigorosamente, resultando surcos muy nítidos, pero asimismo, son de una gran calidad, realizados con un cierto esmero. Este dato no podemos aplicarlo a las otras combinaciones circulares, de trazos menos logrados, e incluso de diseño más más torpe, como sucede con la combinación circular del sector derecho. De aceptable calidad también se podrían etiquetar las combinaciones circulares asociadas del sector central, aunque no alcanzan en pulcritud la factura de la primera.
Hay además un detalle iconográfico que diferencia auella combinación circular de sus compañeras de panel: en el planteamiento de los anillos se aprecia cómo intencionadamente se interrumpen en un mismo lugar, dejando así un pasadizo por el que discurre el
surco de salida. La concepción iconográfica del surco de salida del círculo menor del sector central es diferente del anterior, pues los anillos del motivo se confunden con el trazado de aquél, y además éste es mucho más ancho en el exterior, a partir del último anillo. Por lo demás, la asociación de estas combinaciones circulares del sector central es evidente, pues sin lugar a dudas comparten un segmento de sus respectivos anillos externos.
En lo referente a la combinación circular de la derecha del panel, no sólo aparece más desdibujada, probablemente acausa de una labra menos intensa, sino además, la pericia en el planteamiento de su diseño general es deficiente.
en conclusión, estas cuatro combinaciones circulares parecen responder a tres estilos distintos. Esta certidumbre es susceptible de ser interpretada como fruto de treas aportaciones artísticas sucesivas. Saldría en defensa de esta posibilidad además, la circunstancia de que los tres conjuntos están dispuestos en el panel, unos junto a los otros, pero inconexos, por lo que desde un punto de vista de la sintaxis morfológica no es factible opinar que estén asociadas significativamente en función de un mensaje común. en este sentido, la única asociación admisible es la de las combinaciones circulares del sector central. Evidentemente, suponer una estratificación de la grabación de las combinaciones circulares en tres fases sucesivas no es argumento suficiente para entender con ello una cierta diversidad cronocultural. Podría tratarse, y en principio, personalmente nos inclinamos por esta posibilidad, a que sin salir del mismo nivel cultural, fuesen grabadas en distintos momentos, tal vez con la misma intencionalidad significativa (se emplea una misma tipología, aún considerando los matices iconográficos).

Examinemos ahora los cuadrúpedos. En ambos se parecia sin ninguna dificultad una diáfana divergencia divergencia estilística: uno ha sido concebido en actitud dinámica, como corriendo, y otro completamente en posición estática. el dinámico aparece asociado con total nitidez a la combinación circular próxima. Se podría deducir de esta constatación una idéntidad cronológica y significativa de ambos motivos. Pero al comparar las técnicas de ejecución de los surcos definitorios delm círculo y del cuadrúpedo, la atribución dejará de ser tan segura. Decíamos más arriba al ocuparnos de la combinación circular de este sector izquierdo del panel, que en la combinación circular destacaba el esmero puesto en la factura de los anillos. Sin embargo, el cuadrúpedo dinámico presenta surcos mucho más nítidos, y mejor conseguidos.
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