| El archivo de Nessus |
A R T Í C U L O S |
| PRINCIPAL / ARCHIVO RESEÑAS / ARTÍCULOS / LIBROS EXTRANJEROS / ENTREVISTAS / CUENTOS / LECTURAS |
Conocí a los Haldeman (porque es imposible conocer
a Joe Haldeman exclusivamente; Se conoce a Joe y Gay Haldeman como conjunto
o no se conoce a ninguno de los dos) en la Haya, durante la convención
mundial de ciencia ficción de la que Joe Haldeman era Invitado de
Honor. Ese mismo verano, había leído, con gran admiración,
la versión corta publicada en revista de El
engaño Hemingway, mi única obra de Joe Haldeman hasta
ese momento. Me pareció una novela extraordinaria en muchos aspecto,
y en ella se contiene todo lo que hace que la ficción de Joe Haldeman
valga la pena: el personaje central que ha sufrido un trauma que ha dado
forma a toda su vida, la visión dura de una realidad que rara vez
se amolda a nuestros deseos, la prosa brillante dirigida a contar la historia
lo mejor posible, la voluntad de jugar con la narración para sacar
lo mejor de ella y, por supuesto, una historia interesante que vale la pena
contar. Tan entusiasmado estaba que en La Haya compré un ejemplar
de su novela Compradores de tiempo, una
entretenidísima novela sobre la inmortalidad, para seguir leyendo
a aquel autor que tan extraordinario me parecía. Ya conocía
a los Haldeman, Gay, que habla un magnífico español, se había
acercado a charlas días antes con nosotros, los amigos que habíamos
ido juntos, así que pensé que podría intentar hacer
que Joe Haldeman me firmase el ejemplar. Ni corto ni perezoso me dirigí
a la sala de invitados para encontrármelo siendo entrevistados por
una periodista. Por tanto, soy tímido por naturaleza, decidí
esperar fuera. Pasó el tiempo y la entrevista parecía no terminar,
pero llegó mi salvación. Gay Haldeman se acercaba y yo le
pedí que le llevase el libro a Joe Haldeman para que me lo dedicase.
Ella dijo algo así como: "vamos, ya lleva demasiado tiempo con esa
entrevista", entró, y le plantó el libro bajo la cara a su
marido. Joe Haldeman inmediatamente lo firmó. En ese momento, me
demostraron, como ha demostrado a muchos antes y a muchos después,
los grandes seres humanos que son los Haldeman. Siempre dispuestos a hablar,
siempre dispuesto a sonreír y siempre dispuestos a compartir algunos
minutos con cualquiera que se les acerque con amabilidad. Esa humanidad
desbordante les ha convertido en favoritos de los aficionados a la ciencia
ficción alrededor del mundo, que recorren asistiendo a múltiples
encuentros de ciencia ficción (un consejo: si alguna vez asisten a
una convención de ciencia ficción internacional, no dejen de
buscar a Gay Haldeman. Gay Haldeman conoce a todo el mundo y todo el mundo
conoce a Gay Haldeman). Y mi primer consejo es que cuando vean a los Haldeman
pasearse por Burjassot no vacilen en acercarse a ellos y charlas unos minutos.
La experiencia será, se los aseguro, gratificante.
Publicado en Papel Mojado 1 |
PRINCIPAL / ARCHIVO
RESEÑAS / ARTÍCULOS /
LIBROS EXTRANJEROS /
ENTREVISTAS / CUENTOS
/ LECTURAS
This page hosted by |