Cuando el Premio UPC pasó a convertirse en
internacional se levantaron rápidamente las inquietudes que temían
que ese paso impediría a un español volver a ganarlo. Fue una
limitación de visión, porque el tiempo ha mostrado cuan
innecesarias eran: no sólo el Premio UPC lo han ganado varios
españoles desde entonces, sino que además su misma existencia
ha sido enormemente beneficiosa para la ciencia ficción española.
La existencia del Premio UPC y lo suculento de su dotación han provocado
una verdadera edad de oro de la novela corta en español, que a su
vez se ha traducido en la edición de esas novelas, situación
en conjunto que nos beneficia, repito, a todos.
Ahora
se levantan voces que ponen en duda la validez de las antologías Visiones
editadas anualmente por la Asociación Española de Fantasía
y Ciencia Ficción. El argumento es que las antologías Visiones,
dicen, roba cuentos a las revistas, ya sean comerciales o no comerciales.
En
la ciencia ficción española estamos acostumbradas a las
críticas que parecen más bien centrarse en aquellas actividades
que el crítico no puede controlar, demostrando más bien nostalgia
de cuando tenía poder para tomar decisiones sobre esas cosas. Porque
si no recurrimos a esa explicación, es difícil entender como
la existencia de un espacio más para la publicación de ciencia
ficción española podría considerarse perjudicial. Plantear
algo así es de una sorprendente estrechez de miras, manifestando el
deseo de encerrarse en el ghetto.
Yo
como lector, no puedo sino agradecer la existencia de una fuente más
de una literatura que me gusta. Y estoy seguro de que los autores agradeceran
tener un lugar más en el que publicar. Sobre todo si la edición
se hace con la dignidad, y disculpen la falta de modestia en cuanto me he
encargado de la edición física de las últimas entregas,
de los Visiones.
¿Qué
el Visiones lo publica una institución pública como la AEFCF?
Bien, y ¿qué? No hay posibilidades de que algún otro grupo
privado asuma esa tarea, y ojalá la situación fuese distinta.
Ojalá la capacidad del género en España diese para tener
veinte Visiones de calidad, pero eso no es hoy por hoy posible.
¿Quitan
cuentos los Visiones a las revistas? Sería extraño que un director
de revista pudiese plantear algo así. Nosotros, desde nuestra
posición de editores, opinamos que si los Visiones son buenos para
la ciencia ficción en España, son buenos para BEM.
Pero es que además, sinceramente creemos que no sólo no nos
quitan cuentos, sino que los producen. De la misma forma que el Premio UPC
anima a la producción de novelas cortas, estamos convencidos de que
una antología anual de buena presentación como Visiones
también alentará la producción de cuentos, porque lo
primero que quieren los autores es publicar con dignidad. Y cualquier cosa
que anime a la producción de cuentos, como el Premio Pablo Rido o
el Alberto Magno, sólo puede a la larga beneficiar a las revistas.
Hay que recordar que no todos los cuentos que se envían a Visiones
pueden finalmente publicarse (de la misma forma que no todos los cuentos
se premian en un concurso), y los que no se publiquen, no necesariamente
de menor calidad sino simplemente no del gusto del editor, acabarán
en las revistas. Cuentos que quizá no se hubiesen escritor sin la
existencia de Visiones. Por eso en BEM apoyamos y apoyaremos siempre
iniciativas como los premios ya comentados o las antologías Visiones.
Si benefician a la ciencia ficción española, al final nos
beneficiarán a todos, BEM incluido.
Publicado en BEM 57 (junio-julio 1997)
© Pedro Jorge Romero 1997
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