Mario Benedetti
DESPISTES Y FRANQUEZAS
La política es una forma de amor, pero no viceversa; por algo en el amor es mucho más fácil tener el corazón caliente que la cabeza fría.
El hombre bueno casi siempre se aburre de sus rencores. Pero siempre hay un rencor que confirma la regla.
La muerte es una traición de Dios.
¡Si uno conociera lo que tiene, con tanta claridad como conoce lo que le falta!
Cuando una mujer dice: "Todo tu cuerpo es corazón", es porque todo su cuerpo es corazón.
Desde que los hijos educan a los padres, se acabaron los complejos de Edipo.
El pan nuestro de cada día provoca gases y malas digestiones.
Cuando sueño contigo no hablo sino que canto en sueños.
Cuando parece que la vida imita al arte, es porque el arte ha logrado anunciar la vida.
Los Otros que invento son confidencias sobre aquello que desgraciadamente no me ocurre.
La generosidad es el único egoísmo legítimo.
Epitafio para un vanidoso:"Bah!"
La soledad es también un homenaje al prójimo.
El inconveniente de la autocrítica es que los demás pueden llegar a creerla.
Los Otros que invento dicen a veces cosas que yo no habría dicho ni aunque fuera otro.
No es que uno no cambie, sino que el espejo no tiene memoria.
No seamos sectarios: la infancia es a veces un paraíso perdido. Pero otras veces es un infierno de mierda.
Un torturador no se redime suicidándose. Pero algo es algo.
Contra el optimismo no hay vacunas.
Cuando el infierno son los otros, el paraíso no es uno mismo.
El vicediós siempre es ateo.