Diario «Ambito Financiero» 22 de Enero de 1993

Presupuesto y dependencia

 

El Presupuesto 1993 en realidad es un plan de pagos de la deuda externa, a la que destina 7.600 millones de dólares, equivalentes a 43% de los impuestos que los argentinos pagaremos durante este año, ya que prevé una recaudación tributaria de 17.877 millones. Esta apropiación brutal de nuestra renta interna sólo es comparable con la que el Imperio Romano imponía a sus colonias luego de dominarlas militarmente.

La única política del gobierno es la de pagarles a sus patrones, convirtiendo a los argentinos en inquilinos de su propia tierra, como bien lo define el Presupuesto cuando encuadra el pago de los intereses de la deuda externa en el rubro llamado "Rentas de la propiedad".

Como consecuencia de esta política, los sectores medios y bajos de nuestra sociedad se empobrecerán aún más, sacrificados en el altar del festejado plan Brady. Aún algunos grupos beneficiarios del proceso de concentración oligopólica mal llamado de "privatizaciones"- sufrirán los efectos de este acuerdo y deberán desprenderse de las empresas adquiridas, para que pasen a sus verdaderos dueños: los socios semiocultos de la banca acreedora.

En nuestro país, las privatizaciones no fueron concebidas como inversiones de riesgo que garantizaran la prestación de servicios públicos esenciales, sino como un mecanismo de pago de la deuda externa. Pero el producto de todas las prlvatizaciones realizadas entre 1990 y 1992, que suma 4845 millones de dólares, ni siquiera alcanza para cubrir los 7600 millones que se pagarán este año. Insistimos en que la Argentina debe dejar de ser un país exportador de capitales. En 1993, no menos de 5000 millones de dólares serán expatriados. Esta fuga de la renta nacional afectará principalmente al sistema federal. El traspaso de los servicios de educación y salud, sin la equitativa partida de recursos, provocará la multiplicación de conflictos en el interior. Que cada provincia quede librada a su propia suerte no condice con la idea de Nación.

Este presupuesto institucíonaliza la injusticia social. El aumento del gasto público disfrazado como asistencia al sistema jubilatorio, es sólo un ardid contable. Los gastos sociales tienen una tendencia decreciente comparados con la última década. Sólo la incorporación de gastos que antes no se contabilizaban permite engrosar las cifras; son precisamente los de seguridad social. Pero sólo 770 millones son destinados a Salud; 2442 millones a Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, y un 0,4% del gasto a Bienestar Social.

No creemos en una hipótesis de aumento de precios combinados del 5,3% anual. No creemos que se producirá una monetización de la economía ni que las reservas se incrementen. No creemos que la "flexibilización" laboral reduzca efectivamente el "costo argentino", ni tampoco en el "efecto riqueza" producido artificialmente en la Bolsa. Y menos que el nuevo sistema previsional solucione los problemas de los jubilados y de los trabajadores en general.

Por el contrario, advertimos que el índice de precios será sustancialmente superior, a pesar de la meseta recesiva; que el peso perderá su valor frente al dólar y que las reservas comenzarán a fugarse. La "flexibilización" sólo servirá para disminuir las condiciones laborales de millones de argentinos. La Bolsa no es un real indicador de la riqueza nacional ni de su justa distribución. El sistema previsional propuesto sólo está destinado a la apropiación del ahorro interno, y luego de un lapso será el Estado el que deba hacerse cargo de la cartera de las administradoras quebradas.

Por otra parte, el brutal apoderamiento de los ingresos mediante los impuestos al consumo no es acompañado con una equitativa incidencia de los tributos que gravan la renta o el patrimonio. La estructura tributaria argentina depende del IVA, cuya recaudación se estima en 10,6% del PBI, que representa una cifra cercana a los 1500 millones de dólares mensuales. A ello hay que agregar los considerables aumentos en la recaudación de los derechos de importación, apertura económica mediante.

MODELO

Estos rasgos definen el perfil del modelo de país elegido: quien antes producía, hoy importa. Esta es la reestructuración industrial que se busca en los despachos oficiales. Los mayores impuestos que se prevé recaudar incidirán negativamente en las decisiones de inversión, lo que a su vez acentuará las alzas de precios de una producción que crece por debajo de la demanda. La única solución que encuentra el gobierno es acentuar la apertura económica y la recesión interna. Exactamente lo contrario de lo que venimos proponiendo:

acentuar la producción interna hasta satisfacer la demanda y exportar el rema

nente aprecios marginales para poder competir en la guerra comercial internacional que se avecina, anticipada por expertos como Lester Thurrow y Michel Albert.

El MODIN se ha comprometido ante la ciudadanía a revisar las políticas de privatizaciones, endeudamiento y oligopolización de los mercados contrarias al interés nacional. Y a garantizar que a ningún argentino le sea negado el acceso al uso y beneficio de los bienes materiales y espirituales.

Este Presupuesto 1993 es la formalización contable de un proyecto conocido: un país para pocos. Nosotros pretendemos un país para todos.

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