(Por el Departamento de Relaciones
Públicas, Fuerza Aérea Colombiana)
EL NACIMIENTO OFICIAL de la aviación en el mundo, tuvo lugar
el 17 de diciembre de 1903 a raíz del histórico vuelo de
los hermanos Orville y Wilbur Wright, hecho que indudablemente transformó
al mundo entero. Los años que siguieron, fueron exclusivamente experimentales
y de demostración de los aeroplanos cuyo inicio de perfeccionamiento
tomó impulso en Estados Unidos, en Inglaterra, en Alemania y en
Francia principalmente. Sólo hasta 1907, el avión empezó
a proyectarse como instrumento militar.
La primera guerra mundial fue
el mejor laboratorio de prueba para que las partes en conflicto empezaran
a mirar estos aparatos como elementos útiles y como verdaderas máquinas
de guerra. Fue entonces cuando se empezaron a vislumbrar los principios
y las filosofías del Poder Aéreo.
La aviación empezó
a hacerse famosa en toda la tierra y Colombia no pudo mantenerse al margen
de este acontecimiento. Así, y a instancias de los influyentes miembros
del primer Club Aeronáutico de Colombia, durante el gobierno del
presidente José Vicente Concha se expidió la Ley 15 (7 sept.
1916), que ordenaba la creación de la Escuela de Aviación
Militar. Vino luego la Ley 126 (31 dic 1919) en la presidencia de Marco
Fidel Suárez, que constituyó la Aviación Militar como
la Quinta Arma del Ejército Nacional y el Decreto 2172 (10 dic 1920)
que la reorganizó como una Sección, dependiente directamente
del Ministerio de Guerra.
Vinieron más Decretos
reglamentarios de la Ley 126 y fue así como se organizó en
firme la primera Escuela Militar de Aviación, ubicada en Flandes
(Tolima), con un cuerpo directivo compuesto por un reducido grupo de oficiales,
suboficiales y profesores y unos 25 alumnos en las especialidades de Pilotaje
y de Mecánica de Aviación. Para el entrenamiento de vuelo,
se contó con una misión aérea francesa dirigida por
el Coronel René Guichard, la cual operaba con aviones Caudron
G-III de instrucción, G-IV de bombardeo y Nieuport Delage
17 de caza. La Escuela se organizó según la división
militar del país en ese momento, en tres grupos aéreos a
saber :
Antioquía - Valle (occidente)
Cauca - Huila (sur)
Magdalena - Atlántico
(norte)
El 18 de junio de 1921, el Mayor
Félix Castillo Mariño, quién además de alumno
se desempeñaba como Subdirector de la Escuela, se realizó
el primer vuelo solo de un aviador militar colombiano.
A raíz de inconvenientes
de orden presupuestal, el gobierno nacional se vio precisado a cerrar la
escuela a mediados de 1922, para su reapertura el 8 de noviembre de 1924,
en la población de Madrid (Cundinamarca). En esta ocasión
se contó con la asesoría de una misión aérea
suiza a cargo del Mayor (H) Henry Pillichody y con aviones suizos también,
Wild WT y X de entrenamiento y de observación.
En 1927 y por disposición
del gobierno, se crearon las Tropas de Aviación, hoy denominadas
Infantería de Aviación.
A finales de 1928 se efectuó
el histórico vuelo del Teniente Benjamín Méndez Rey,
Nueva York — Madrid, a bordo del famoso Falcon 0-1 Ricaurte,
el cual se prolongó por 42 días debido a los serios tropiezos
encontrados al sobrevolar el Caribe y Centroamérica.
Terminando el contrato con la
misión suiza, en 1929 se hizo presente una nueva misión aérea
francesa, en esta oportunidad al mando del Coronel Pierre Chateauvieux.
Otro acontecimiento de este año se presentó cuando Charles
Lindbergh en su Spirit of Saint Louis visitó Colombia en
enero, siendo escoltado en su vuelo sobre el territorio patrio, por escuadrillas
de nuestros aviones militares.
El 10 de junio de 1930 fue un
día de nefasta recordación. El Teniente José María
Rodríguez quien se encontraba en España especializándose,
pereció en accidente de aviación al estrellarse su avión
con la cuerda de anclaje de un globo suspendido, convirtiéndose
así en la primera víctima en la aviación militar colombiana.
A finales de ese mismo año, en diciembre exactamente, con ocasión
de cumplirse al primer centenario de la muerte de Simón Bolívar,
algunas escuadrillas de la aviación militar sobrevolaron la Quinta
de San Pedro Alejandrino en Santa Marta ante las delegaciones de los países
bolivarianos asistentes y en honor al Libertador.
En predios de la Escuela Militar
de Aviación de Madrid, en 1932 se creó la Escuela de Radiotelegrafía
y Mecánica de Aviación con el propósito de preparar,
de la manera más profesional posible, a los integrantes de todas
las especialidades técnicas de la aviación militar colombiana.
El 11 de septiembre de ese mismo año, a raíz de la toma del
puerto fluvial de Leticia por parte de los peruanos, nuestra aviación
militar, apoyada por la SCADTA, inicia su participación en el Conflicto
Amazónico y recibe su bautizo de fuego al mando de Coronel (H) Herbert
Boy, en el momento Jefe de Pilotos de SCADTA, por orden directa del presidente
Enrique Olaya Herrera. A finales de ese mismo año 32, mediante Decreto
No. 131, se crea la Dirección General de Aviación Militar,
como el Departamento 8 del Ministerio de Guerra.
A raíz del conflicto,
el gobierno colombiano adquirió aviones de combate y de transporte.
En Estados Unidos, los Falcon F-8, los Hawk F-11 y los Commodore
P2Y-1 principalmente y en Alemania, los Junker F-13, W-34, Ju-52
y K-43 y los Wal Do-J y Merkur Do-K. A raíz de la adquisición
del equipo alemán, a comienzos de 1933, llegó la misión
aérea de ese país al mando del Capitán Rolf Starke.
En 1933 se presentaron otros
hechos de gran significado institucional, como fueron el traslado de la
Escuela Militar de Aviación a Cali (Valle) el 21 de septiembre y
la creación de la Base Aérea Central de Palanquero (Cundinamarca)
el 17 de octubre. Estas importantes unidades fueron inauguradas por el
presidente Olaya Herrera con sendas e impresionantes revistas aéreas.
Durante 1933 y 1934, como consecuencia
del Decreto 131 ya citado, se crearon las Bases Aeronavales de Buenaventura
(con Escuela de Hidroaviación) y la de Cartagena, dependiendo directamente
de la aviación militar. En el mismo 34 también se creó
en el sur, la Base de Tres Esquinas (Caquetá), hoy denominada Grupo
Aéreo del Sur.
Mayor Felix Castillo Mariño
En 1934 llegó al país,
una misión aérea cubana bajo la dirección del Teniente
Coronel Ernesto Laborde y en 1935 hizo lo propio la norteamericana al mando
del Capitán John L. Trunk, quién a su vez se convirtió
en el primer agregado aéreo de los Estados Unidos en Colombia.
Terminando el Conflicto con
el Perú, nuestra Aviación Militar entró decididamente
en una franca etapa de evolución y desarrollo. Las importantes experiencias
obtenidas como también, las novedosas y modernas tecnologías
aeronáuticas adquiridas, marcaron un verdadero hito institucional.
En 1936 se formó la célebre
Escuadrilla de la Aurora, con aviones de combate, constituyéndose
realmente en un grupo precursor de los famosos y posteriores grupos acrobáticos
que se crearon en la FAC.
El Decreto 1680 (15 jul 1942),
reorganizó nuestra aviación militar y la constituyó
como Fuerza Aérea Nacional — FAN— y la Ley 102 (31 dic 1944), la
reestructuró y definió como la Fuerza Aérea Colombiana
— FAC —, tal cual la conocemos hoy en día. En esa misma época
estaban empezando a nacer, el famoso Escuadrón 101 de Transporte,
hoy Comando Aéreo de Transporte Militar, y la Base Aérea
de los Llanos Orientales, hoy denominada Comando Aéreo de Combate
No. 2 . En tal momento la FAC disponía de modernos y capaces aviones
tales como, el incomparable Sky Train C-47, el Texan AT-6, el Kaydet
PT-17, el venerable Catalina PBY-5, el Thunderbolt P-47 y
el Mitchell B-25.
El gobierno militar nacional
del Teniente General Gustavo Rojas Pinilla, fue de suma importancia para
la Fuerza Aérea. Por su intermedio llegaron a Colombia y a la aviación
militar, la era del helicóptero (1953) con los Raven OH-12
y 23 y los Sioux OH-13, la era del jet (1954) con los Silver
Star T-33 y los Shooting Star F-80 y la era del vuelo supersónico
(1956) con los inolvidables Sabre F-86. En 1954 estaba naciendo,
la Base Escuela de Helicópteros, hoy Comando Aéreo de Apoyo
Táctico No. 1.
Volviendo unos años atrás
y remontándonos a la Época de la segunda guerra mundial,
tenemos que en atención a la permanente presencia de navíos
y de submarinos nazis en nuestro Mar Caribe fue necesario crear, con base
en Barranquilla, un Escuadrón de Reconocimiento y de Combate en
1942, y en 1943, en el seno de la FAC, se creó el primer cuerpo
de paracaidistas militares del país.
Los primeros helicópteros
fueron de motor a pistón, pero en 1961 y 63 respectivamente, llegaron
los famosos Huskie HH-43B y los Iroqouis UH-1B, turboejes
ambos.
Durante 1966 y en atención
a los grados de madurez y desarrollo alcanzados, todas las bases aéreas
mayores fueron reestructuradas, alcanzando la categoría de Comandos
Aéreos en las modalidades de Combate, de Apoyo Táctico, de
Transporte y de Mantenimiento principalmente.
En 1968, la FAC alcanzó
un logro de suma importancia institucional y nacional a raíz de
la adquisición de los soberbios aviones de transporte Hércules
C-130, tetra turbohélices.
En 1969, la Fuerza Aérea
celebró sus Bodas de Oro con un completo programa histórico,
cultural y operativo. En homenaje a la Institución, se unieron a
la celebración el mundialmente famoso grupo acrobático Thunderbirds
de la Fuerza Aérea de EE. UU. con aviones Phantom F-4 y el
célebre grupo de paracaidistas Golden Knights del Ejército
de ese país.
Teniete Benjamín Méndez
Rey
A finales de 1970, el Sky
Master C-54 FAC-690 que cumplía las labores como avión
presidencial, fue relevado por un moderno birreactor ejecutivo, el Fellowship
F-28 FAC-0001 y en el año 71, llegaron los renombrados Mirage
5.
Más adelante, el ritmo
de desarrollo permanente y las exigencias del momento, obligaron al alto
mando institucional, a crear nuevas Unidades aéreas tales como :
el Grupo Aéreo del Norte (1977), hoy denominado Comando Aéreo
de Combate No. 3, el Grupo Aéreo del Caribe en San Andrés
(1979), el Comando Aéreo de Apoyo Táctico No. 2 (1990) y
el Grupo Aéreo del Oriente (1995).
Esta última etapa de
la Fuerza Aérea Colombiana, se ha visto complementada con la adquisición
de nuevos, más modernos, versátiles y capaces aeronaves y
sistemas. Cabe destacar aquí, los aviones Stratolifter C-135
(B 707), los famosos Kfir C-7, los Pucará IA-58, los
Bronco OV-10 y los Tucano T-27, y los helicópteros
Defender MD-530, los Black Hawk UH-60 y los Falcon
F-28.
En su permanente afán
de desarrollo humano y tecnológico, la Fuerza Aérea Colombiana
creó durante 1992 el Centro Militar de Defensa Aérea, compuesto
por una cadena de radares tridimensionales que cubre el país entero,
para ayudar en la permanente lucha contra el narcotráfico, el contrabando
y el tráfico de armas.
Durante 1994 la Fuerza Aérea
Colombiana conmemoró los 75 años de existencia (Bodas de
Diamante), con ceremonias especiales que se realizaron en todas y cada
una de sus Unidades operativas.
A comienzos de 1995 y dentro
de un gran programa de actualización y modernización diseñado
por el Comando de la Institución, se comenzó con un Plan
de Descentralización en pro de lograr una mayor efectividad de la
fuerza aérea. Este se concibió con el propósito exclusivo
de obtener más eficiencia en el apoyo que se presta a diario a todas
las fuerzas de superficie, para así garantizar una movilidad y capacidad
mayores en todo desplazamiento y operación militar que se realice.
Los principales Comandos Aéreos operativos en la Institución
cuentan hoy por hoy, con Escuadrones Aerotácticos y/o de Reacción
Inmediata compuestos con aviones de combate y/o helicópteros artillados
y de propósito múltiple. Tal modalidad se constituye en un
cambio muy positivo para la Institución y para la nación
entera, dentro de la filosofía operacional, que ya está conduciendo
a la obtención de una muy significativa economía de esfuerzos
y mayor autonomía de los comandantes, para optimizar los recursos
humanos y tecnológicos disponibles y ser más eficientes cada
día.
Nuestra Fuerza Aérea,
además de la misión global que le asigna la Carta Magna
de la Nación, como es la de proteger y mantener la soberanía
nacional dentro de nuestro espacio aéreo, participa diariamente
con su grupo humano y técnico, en multitud de jornadas de Acción
Cívico Aérea en beneficio de la población marginada
del país, en especial de aquella que habita en lugares remotos y
distantes. De igual manera, empeña en forma activa todos sus recursos,
hacia el cumplimiento de aquellos planes de bienestar y desarrollo trazados
por el gobierno nacional.
También presta su valioso
concurso y su invaluable apoyo a la comunidad, en todos aquellos desastres
del orden natural, que frecuentemente suceden a lo largo y ancho de nuestro
país y también extendiéndolo a naciones amigas.
[
ALMANAQUE | FUERZA AEREA DE LOS EE.UU.
| WORLD AIR FORCES
| AIRPOWER
JOURNAL INTERNACIONAL]
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