VELOCIDAD Y TEMOR
El
alce es símbolo de velocidad pero también de temor.
Animal
consagrado en la antigüedad clásica a Diana (Artemisa), la virgen cazadora,
evoca de forma similar a los fataka búdicos.
Allí
el ciervo de oro no es sino el propio bodhisattva, que salva a los hombres
de la desesperación y aplaca sus pasiones.
Las
gacelas de Benarés (símbolos del primer Sermón) son también ciervos:
la fuerza del ciervo salvaje (wang-tchu), es el poder de la enseñanza
y de la ascesis del maestro, que se difunde con la rapidez de un corcel
y no deja de inspirar por sus dificultades un cierto temor.
