CIERVO ALADO
El
ciervo alado puede significar la prontitud de acción. Pero si se interpreta
la imagen en función de la simbología del ala, toda la simbólica del
ciervo se encuentra entonces elevada al nivel de la espiritualidad:
la prudencia del santo, el ardor de unirse a Dios, la atención a la
palabra y el soplo del Espíritu y la sensibilidad a la presencia de
Dios responderán entonces a las interpretaciones simplemente emblemáticas
que acabamos de relacionar en los anteriores apartados.
Entre
las leyendas cristianas relativas al ciervo cabe recordar también la
de San Eustaquio. A este santo cazador, después de la larga carrera
en pos de la pieza, se le apareció ésta de frente entre unos árboles
con una cruz luminosa entre las astas.
Por
otra parte Cirlot dice que este animal, por su papel de mensajero de
los Dioses puede considerarse como la antítesis del cabrón.
