PRUDENCIA
Escritores
y artistas ven en el ciervo un símbolo de prudencia porque huye en el
sentido del viento que lleva con él su olor, y reconoce por instinto
las plantas medicinales.
Símbolo
también de ardor sexual: figura al lado de la pareja Afrodita y Adonis,
cerca de Susana en el baño espiada por los viejos, etc.; del oído, porque
con sus orejas erguidas nadie puede acercársele sin que note su ruido;
de la poesía lírica, porque se encuentra junto a la musa Erato a quien
ama; de la música, hasta el punto de acostarse para escucharla y porque
su cornamenta tiene forma de lira.
