Casa larga y de jardín trasero en Caballito. En el fondo, en una construcción que bien podría haber sido un viejo taller, vibra el techo de una sala de ensayo muy bien equipada. Con una pared de por medio, un cuarto con tres sillas, una mesa y una heladera, está decorado con recortes rockeros. Las caras de Mick Jagger y Keith Richards se mezclan con notas periodísticas a un futbolista apasionado por la música. Porque justamente allí ensaya Simpatía, la banda del arquero de River y la Selección argentina.

Germán Adrián Ramón Burgos, 29 años, casado y con dos hijas, aprovecha al máximo el parate futbolero de las Fiestas para darle vida a un proyecto que incluye un recital a beneficio y un compact con fecha de salida en marzo. "Esta idea nació hace años. Porque la música siempre fue mi pasión además del fútbol".

En el año 93 se puede encontrar el primer antecedente serio de su "Proyecto Rock". El grupo del guitarrista Oscar Kamienomosky -quien conoció a Burgos gracias a su pasión por Ferro y hoy lo acompaña en Simpatía- tocaba en Cañuelas e invitó al arquero del club de sus amores para que se sumara a la movida. "Para que no me reconozcan, me pinté la cara con un corcho quemado y me puse un gorro de lana. Pero con las luces y el calor que hacía, la transpiración me borró todo el maquillaje. Entonces vino un pibe y dijo: ¿Vos no sos Burgos?. Y Oscar se le acercó y lo amenazó: Salí de acá o te parto la guitarra en la cabeza", recordó el Mono. Esa excursión fue un éxito, ya que la gente deliró con los covers de Gary Moore, Pappo o los Ratones Paranoicos que hicieron. "Tuvimos que subir tres veces más al escenario. Porque venía el dueño y nos decía que si no volvíamos, la gente le rompía todo el boliche".

Pero el salto a la fama -como siempre suele suceder- se dio en la televisión: Gonzalo Bonadeo lo invitó en el 95 a hacer una cámara oculta para las medianoches de Orsai. "Se puso a cantar el blues Desconfío de Pappo y a pasar la gorra en una plaza. Y le salió tan bien que nadie lo reconoció. Además, se ganó varias monedas", comentó el periodista.

De puño y letra. Los once temas del compact de Simpatía tendrán a Burgos como autor de las letras y la melodía. Eso sí, el Mono no sabe poner un sólo acorde en una guitarra: "Lo que hago es tararear una melodía y Oscar se encarga de armar la canción. Cuando se me ocurre algo, agarro un grabador y meto la melodía en un cassette. Y si no tengo nada cerca, llamo a mi casa y me grabo en el contestador".

A la hora de ponerle palabras, el Mono no anda con vueltas: "Las letras son simples. Seguro que el que me escuche dirá: Eh, viejo, eso lo podría haber escrito yo". Perro Viejo, Licor de mujer, Será un Rolling Stone, Ruta 2 -su primera creación- y Máquina del Infierno son algunos de los títulos que vestirán al disco Jaque al Rey. La grabación contó con la mano del experimentado Mario Breuer, que supo darle forma al sonido de Sumo y Soda Stereo, entre otros. ¿Cómo sonará? Aunque se niegue a adelantar mucho, una explicación de sus influencias dan un panorama: "Hay orientaciones hacia el rock Stone, temas ruteros a lo Pappo, baladas acústicas y mucho blues".

Son rumores. El ambiente del fútbol suele ser celoso con la vida privada de sus protagonistas. Hoy, cuando a Christian Castillo se lo acusa de trasnochador y al Burrito Ortega lo señalan dedos italianos por su alcohólico incidente, Burgos se destapa con esta incursión en el rock. ¿Está loco? "En mi época de jugador no lo habría hecho. Pero ahora la gente perdona mucho más. Por eso, me parece bárbaro que Germán salga a cantar. Además, sé que lo hace porque siente mucha pasión por la música". Y si lo dice Hugo Gatti.

El Mono, igualmente, no se fija mucho en el qué dirán. "Voy a mover los viejos estamentos del fútbol. Y si alguien me dice algo, me chupa un huevo". ¿Sexo, droga y rocanrol? "Yo soy sólo rocanrol. El resto queda en la imaginación de los demás".

Hasta ahora, el único contacto con el cuerpo técnico o los dirigentes de River sobre este tema fueron las invitaciones que les mandó para el show de hoy. "No lo consulté con nadie. Pero igual, ya se lo venían venir porque hace rato que a mí me gusta esto de cantar. Además, lo hago ahora que estamos de vacaciones. Y el próximo show será para presenatar el disco en marzo y haré sólo dos temas", se defendió el Mono.

Quiero verte en el show. Nueve músicos -dos guitarras, bajo, batería, piano, armónica y tres coros- acompañarán a Burgos en el escenario. "Me gustaría que la gente se copara como en los recitales de La Renga o las Viejas Locas", sueña el arquero. ¿Cómo hará para mover a la gente? "Todavía no me imagino nada. Además, recién soy un cantante de ducha que se recibirá de rockero cuando el público me acepte. Porque también me pueden dar una patada en el culo. ¿Si voy a bailar como Jagger? No sé, tendrán que venir a verme".

Para el Oscar. Se puso la uno de la Selección, dio varias vueltas con River, equipo del que es hincha, viajó al Mundial de Francia, va a sacar un disco, hoy canta frente al público... ¿Qué más puede pedir Germán Burgos? "Quiero hacer cine. Tengo pensado estudiar con Lito Cruz o Miguel Angel Solá. Puedo actuar como un asesino o como un psicótico al mejor estilo Jack Nicholson". Su idea, entonces, es que no quede sueño por cumplir. A la carga su rocanrol.


Clarín, 19 de diciembre de 1998

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