LOS FUNDADORES DEL SPORTING


Quienes los conocieron en la intimidad reconocieron en ellos, como mayor virtud, la sencillez y modestia. Don Rcardo Bentín Mujica era enemigo del elogio, lo rechazaba de plano, y hasta prefería quedar en el anonimato, pero sus grandes obras, sus múltiples acciones de caridad, delataban al hombre generoso oculto detrás de un rostro severo. Doña Esther Grande de Bentín, su fiel esposa, fue su inspiración, la compañera ideal, la que justifica la frase: "Detras de un gran hombre, hay una gran mujer".

Y hoy que los recordamos, por respeto a su memoria, no caeremos en el aplauzo fácil, aunque el puntualizar el rol que tuvieron en la fundación, consolidación y el engrandecimiento del club Sporting Cristal, merezca como epílogo la mas grande ovación jamás escuchada.

Don Ricardo, inquietado siempre por doña Esther, decidió reflotar al club Sporting Tabaco, que entre 1934 y 1954 escaló a los primeros lugares del futbol nacional, pero que, lamentablemente, perdió el apoyo que recibia de la Compañía Nacional de Tabaco.

Don Ricardo encargó la presidencia de la primera junta de directiva, a don Blas Loredo Báscones, quién interpretó fielmente a os esposos Bentín, de trabajar con visión empresarial, para una institución modelo en el Perú.




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