ðHwww.oocities.org/espanol/pmalife/pma1www.oocities.org/espanol/pmalife/pma1.htmllayedx§UÕJÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÈÅlh[OKtext/html(¾ÍWh[ÿÿÿÿb‰.HMon, 19 May 2003 18:17:38 GMTMozilla/4.5 (compatible; HTTrack 3.0x; Windows 98)en, *§UÕJh[ Elecciones 2004: Oficialismo
ELECCIONES 2004:  OFICIALISMO
 
Faltan solo unos 26 meses para los comicios de mayo del 2004, y es a partir de esta idea que he decidido hacer un análisis del acontecer político que, en la actualidad, se vive en nuestra nación, con miras al próximo torneo electoral.
 
Siendo plenamente realistas, podemos observar con un tanto de inseguridad, pero con mucha emoción, como se barajan los nombres de los presidenciables en el argot político de nuestro Panamá, escuchando y comentando los análisis rigurosos que se hacen de la figura de Alberto Vallarino, de los posibles candidatos del oficialismo y del único, hasta ahora, virtual candidato por la oposición:  Martín Torrijos. En medio de tantas ideas, se hace necesario hacer un bosquejo de situaciones, con miras de prepararnos, desde ahora, a tomar la decisión correcta.
 
Enfilándonos a los escrutinios del 2004, podemos enfocar nuestros planteamientos desde tres perspectivas:  oficialismo, oposición y línea independiente; mismas que contarán con la potestad de entregar opciones presidenciables a la ciudadanía panameña.  En este rumbo, podemos constatar la realidad que se observa en la vida política; misma realidad que señala tres puntos cruciales:  estancamiento político, avances lentos y aspiraciones idealistas.
 
Cuando me refiero a estancamiento político, estoy hablando de la línea oficialista.  Hoy por hoy, el principal partido oficial, el Partido Arnulfista (PA), no tiene a su haber ninguna figura que haya demostrado, públicamente, representar los lineamientos del colectivo y las aspiraciones de permanencia en el poder más allá del 31 de agosto del 2004.  Algunos señalan como posibles, los nombres del Canciller José Miguel Alemán; del administrador de la ARI, Alfredo Arias; del Ministro de Obras Públicas, Víctor Juliao; del Contralor Alvin Weeden; o de la Ministra de la Presidencia Ivonne Young.  Sin embargo, estas figuras tienen como principal problema que son colaboradores directos de la presidenta Mireya Moscoso, formando parte de un gobierno que hasta ahora ha demostrado poca capacidad administrativa e incumplimiento de un Plan de Gobierno que, a todas luces, parecía un cuento de hadas; tanto así que aún estamos esperando el Ministerio de Transporte y de Obras Públicas, la Red de Solidaridad Social, el Consejo Nacional de Conocimiento, la Comisión Redactora del Anteproyecto de Constitución, la Modernización de los Gobiernos Locales, la Descentralización y Modernización del Estado, entre otras propuestas de Unión por Panamá que han quedado perdidas en el espacio tiempo.
 
Estos errores, más las inconsistencias que han caracterizado la actual administración,  son los pecados con los que tendrá que cargar el candidato oficialista, sea quien sea el afortunado contendor; claro está que, de las figuras ya nombradas, no considero que ninguna sea apta de enfrentar a la oposición.  
El Canciller no demuestra confianza ni capacidad de dirección, ya que desde su puesto no ha sabido defender los intereses de la Nación a nivel internacional, y el asunto de los misceláneos de la Décima Cumbre expuso que aclarar en qué se gastó hasta el último centavo, no era su intención.  Por otro lado, el Ing. Víctor Juliao se quedó estancado en su cumpleaños-meeting del año pasado, mismo que demostró su desinterés por el respeto al empleado público. El Contralor ha manifestado algo de eficacia en el manejo de las finanzas, pero le falta poder de decisión a la hora de investigar irregularidades y proponer mecanismos de ahorro, aparte de que su personalidad “intimidadora” expresa desconfianza y poca objetividad.
 
Yéndonos por el lado de la Ministra Ivonne Young, tenemos una dama que no se expresa mucho sobre el acontecer nacional; es una Ministra que prácticamente no habla y no comparte con la ciudadanía lo que hace o deja de hacer por nuestra Nación.  Este tipo de personalidad deja mucho que desear, claro que no se puede negar que las apariencias engañan y puede ser una sorpresa como candidata en unas primarias.  Por último tenemos a Alfredo Arias, una personalidad que, a ciencia cierta, ha manejado la ARI de manera adecuada y laboriosa, pero su aparente característica de hombre afanado a su trabajo no le da tiempo de pronunciarse sobre la vida política.  Tal vez, de todos estos nombres, el de Arias sea el único que pudiese tener algo de oportunidad como presidenciable, pero su escasa participación en el acontecer político nacional lo hace inexperto y un tanto desconocido para el votante común, que es quien decide.
 
La realidad que se vive hoy en el PA es clara, el colectivo no cuenta con una figura presidenciable real; lo que los mantiene aletargados en la carrera.  La posibilidad de que inviten al Ing. Alberto Vallarino es un tanto remota, ya que el orgullo de Mireya Moscoso tiene más valor que cualquier cosa en el PA, como quedó demostrado en las pasadas elecciones internas, en donde nadie quiso hacerle frente, solo el ex-presidente Endara se atrevió, pero la pinta de desorientado que le han impuesto sus rivales, lo llevó a la derrota.
 
Bueno, hasta aquí del oficialismo y su incapacidad de crear personalidades presidenciables, característica que los está impulsando, junto a sus errores, a una inevitable entrega del poder en los comicios venideros.  En otra ocasión hablaremos sobre la oposición y la línea independiente, cada una con sus avances lentos y sus aspiraciones idealistas, respectivamente. Veremos figuras, hechos y circunstancias, tal y como lo hemos realizado en esta oportunidad; todo con el fin de tomar una buena decisión en el 2004.
 
Miércoles 15 de mayo de 2002