La Biblia

Biblia bendita y sagrada
Del alma senda y abrigo
Deja que hable contigo
El que sin tí será nada.
Deja hechar una mirada
A tu divina porción literaria
Ya acción en cada pasaje brilla
Comenzando la semilla
De la humana creación.
En tus páginas hay ley
Para profetas y patriarcas
Y en cada pasaje marcas tu luz
Al mártir y al rey.
En Génesis es la grey
En Exodo el movimiento y
De los sabios mandamientos
Y en el Levitico, hermoso
Es donde el Todopoderoso
Sella el regio testamento.
En los Números contiene
Las cantidades poblanas.
Y al Deuteronomio llamas
Las discordias y desdenes.
En Josué se sabe quienes
Fueron los hombres valientes.
En Jueces los exigentes
Que mancharon tus honores
Llamándose adoradores
De los dioses inconcientes.
En Ruth hallé la pureza,
Y en los libros de los Reyes
Los sacrificios de bueyes
A ídolos sin grandeza.
En Samuel la gran promesa
Que Ana mostró a las cumbres.
En Crónicas, muchedumbres
De varias generaciones que
Enojan las intenciones de Dios
Con malas costumbres.
Es Esdras y Nehemías
Donde se hallan decifradas
Las palabras mas sagradas
Para mí de profecías.
En Esther, la valentía
Que salva la decendencia
De Abram, vida y herencia
Dada a Isaac y a Jacob.
Y está en el libro de Job
Lo esencial de la paciencia.
Son tus Salmos siniguales
Alabanzas a Jehová y
Luego en Proverbios va
Salomón con sus anales
Doctrinas espirituales
Adoran a Eclesiastés
En el máximo interés.
Del cantar de los cantares
Hay escrito de millares
De lo que será después.
Extrayendo la verdad del
Gran libro de Isaías
Continúa en Jeremías
Un rasgo de autoridad
Así la cautividad de tantísimos
Mentores, vienen las Lamentaciones
Y da comienzo a Ezequiel
Para dejarle a Daniel
Las siguientes relaciones.
Oseas, Joel, Amós, Abdías,
Jonás y Miqueas que cumplieron
Sus tareas como profetas de Dios.
Nahum, Habacuc y en pos a Haggeo,
Sofonías, Zacarías y
Termina Malaquías con el viejo Testamento
Anunciando el gran momento
Del reinado del Mesías.
Llévame Biblia contigo
Al espléndido santuario
De Cristo el intermediario,
El Salvador, el Amigo,
El Hermano del mendigo.
Y que tiene por estrado
De sus pies a las naciones.
Rey de reyes y manciones
El mártir crucificado.
De quien nos habla Mateo,
Marcos, Lucas, luego Juan
Desde los hijos de Adán
Su salvación y deseo
De quien el pueblo Hebreo
Obtuvo tantos provechos
Del que dejó satisfecho
A los más grandes mentores
Según dicen tus autores
En el libro de los Hechos.
En pago a los Romanos
Dijo cosas emotivas
Igual que en las dos misivas.
A los Corintios hermanos
A los Gálatas, hombres vanos.
Su doctrina fue en progreso
Como en la ciudad de Efeso
Un pagano convertido
De Cristo Jesús ser preso.
La carta a los Filipenses
Es una joya dorada
Como la que fue enviada
A los hombres Colosenses
A los Tesalonicenses,
Dos cartas son dirijidas
Para dulsor de sus vidas
Cual bálsamo espiritual
Que fue el realce total
De tantas almas caídas.
Dos cartas a Timoteo
Una a Tito en relación
Otra para Filemón,
Y una última al pueblo Hebreo.
En esta final yo creo
Que Pablo termina aquellas
Catorce epístolas bellas.
Salvísticas embajadas
Pero queda en tus páginas
Sagradas inmortales
Recuerdo de Ellas.
Continúa todavía
Santiago en predicaciones
Pedro en dos ocasiones
También al pueblo escribía.
Juan con finísima armonía
Incluye tres eslabones
A tu collar de oraciones.
Y ahí la carta de Judas
Viene a disipar las dudas
De los falsos corazones.
Biblia ya toca tu fin
El libro más inspirado
El nos habla del Dragón
A lado del altar; y del querubín
Para aquel tiempo era
Ruin Emperador malvado
Domiciano fue llamado
Este que a Juan desterró
Y que preso en Patmos dejó
Su libro por terminado.
Pero Juan teniendo en sí
El Espíritu Divino
Inició el pergamino
Para cerrar el volumen.
Los años no te consumen
Los talentos de intención
No logran la solución
De sus frases verdaderas
Pero de todas maneras
En tí está la salvación.
Cada libro que está escrito
En tu cuerpo literario
Es un trecho hospitalario
Que conduce a lo infinito
Tus capítulos yo admito
Tu pareces un raudal
Que apaga la sed vital
De la carne que padece
Pero a la par fortalece
La virtud espiritual.
Cada versículo tiene
Un sin números de cosas
Profundas y tan preciosas
Que salva al que fe tiene.
Cada palabra entretiene,
Y educa al que te lee,
Y para aquel que desee
Ver el reino escogido
Si el que te estudia te cree.
Contigo se han hecho sabios
Y grandes los más pequeños
Y trae mejores diseños
Los discursos de sus labios
Se corrigen los agravios
Y los malos pensamientos
Se tornan en sentimientos
Verdaderamente humanos
Que nos dan a los Cristianos
Mejores entendimientos.
Teólogos, escritores,
Políticos, religiosos y
Misioneros valiosos tienen
Que rendirte honores,
porque tus lotos valores
educan como aumentan
el recurso inteligente
hasta el trono permanente
donde los grandes se sientan.
En ti hallé la mansedumbre
Enseñanza, inteligencia,
Gracia, bondad, paciencia.
Y aún más la excelsa lumbre
Que nos dirige a la cumbre
Donde tu Biblia refleja
Remedios para las quejas
De los que sufren castigos
Por haber sido enemigo
Del Pastor de las ovejas.
Eres del que se arrepiente
Como faro luminoso y para
El pecaminoso, tu lectura
Es eficiente. Para el
torpe y negligente tu culto
parece recio y resulta para el
necio un monumento anticuado
pero no había acaudalado
que pueda pagar tu precio.
Para todas las criaturas
Sin importar sus colores
Posición, credo o culturas
Tus enseñanzas son puras
Y para los que lo prefieren
Y cuando los hombres quieren
venir en la inmemnsa luz
aunque mueran en él descansan
pero no mueren.
Por la dicha y
Por la gloria que merecen tus
Autores teniendo como
Favores de Dios la excelsa victoria.
Pido que en mí trayectoria
Tenga la buena ventura
Ya que la muerte es segura
Cunando agonice en mi lecho
Me vaya yo satisfecho
Meditando en tus escrituras.