Víctor Velázquez

 

 




Víctor Velázquez es, a mi criterio, una de las glorias vivientes que le queda al folklore nacional. Compañero de caminos de Jorge Cafrune, este entrerriano es uno de los máximos cultores de la chamarrita y la milonga surera. Hombre de a caballo y alpargatas, quedará en el recuerdo popular gracias a creaciones inolvidables como “La primavera”. Alejado del “comercio musical” don Víctor es uno de los músicos más puros que le quedan a nuestra música. Ese es su “gran pecado”; por eso hoy no ocupa los grandes escenarios ni tiene la difusión que se merece. No importa, él sigue con su guitarra, y su voz gastada, reverdeciendo la obra de Yupanqui, donde quiera que se lo convoque. No somos amigos, pero cada vez que nos hemos visto en alguna fiesta, me ha prodigado su amabilidad.