El escudo Arzobispal

El escudo heráldico episcopal del Arzobispo de Yucatán es de los llamados "cortado en jefe", es decir de dos cuarteles divididos horizontalmente en la parte superior o jefe. Es muy común en los blasones religiosos, sobre todo del Vaticano. (Cinco pontífices del presente siglo han ostentado escudos de este estilo: Pío X, Benedicto XV, Pío XI, Juan XXIII y Juan Pablo I).

Es de forma oval, cual corresponde a los religiosos, para diferenciarlos de los civiles (también es común la forma civil -italiana, española, francesa, etc.-, pero la oval es internacional en la Heráldica Religiosa y guarda especial significado: el Orden Sacerdotal).

Su descripción es la siguiente: en campo de oro, cruz llana latina de azur (azul) cargada en su centro de una letra Y de oro, ésta surmontada de una estrella de plata. La cruz va acompañada de dos llamas de gules (rojo), una de cada lado de su sección inferior. El jefe es de gules con el Espíritu Santo de plata, nimbado de oro. (Cruz Latina: aquella cuyos brazos se cruzan en la parte superior, a diferencia de la Cruz Griega, atravesada en el centro; Cargada: figura heráldica sobrepuesta a otra; Surmontada: colocada arriba de otra, pero sin tocarla. Nimbado: es decir con nimbo, ese disco o círculo luminoso que aparece alrededor de las cabezas de los santos y personas divinas).

Los elementos exteriores del escudo son los que corresponden a la jerarquía arzobispal de Mons. Berlie Belaunzarán: Cruz patriarcal de oro, de doble traversa, asomando tras el escudo, el cual remata en su parte superior con el tradicional capelo o sombrero religioso de anchas alas, del cual penden, a diestra y siniestra, idénticas series o redecillas de a 10 borlas cada una. Capelo y borlas son verdes, según lo establecido en heráldica para Arzobispos y Obispos (los obispos sólo ostentan 6 borlas verdes a cada lado y su cruz es de una sola traversa. Los Cardenales llevan 15 borlas rojas a cada lado del capelo, también rojo. La Cruz de triple traversa está reservada al Sumo Pontífice y fue muy usada en tiempos pasados).

Abajo, en su parte inferior-exterior, el escudo luce la clásica divisa con el lema o frase evangélica escogida por el Arzobispo de Yucatán: "In nómine Domini" que, traducida del latín al español significa "En el nombre del Señor". Aparece en el Evangelio de San Mateo (21, 1-9) y se refiere a la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, el Domingo de Ramos. Se repite en el Sanctus de la Santa Misa: "Bendito el que viene en el nombre del Señor ¡Hosanna en las alturas!". (El Papa Pablo VI usó también este lema en su Escudo Pontificio).

Las figuras simbólicas centrales de la insignia arzobispal hablan por sí solas: el Espíritu Santo, Tercera Persona de la Santísima Trinidad, en su clásica representación de paloma nimbada, es fuente de luz y espíritu de amor; la Cruz, signo del cristianismo, lleva en su centro la Y inicial de Yucatán, bajo la protección de María Santísima, quien se halla representada en la estrella de plata -tradicional símbolo mariano- colocada en lo alto de la Y. Las llamas crepitantes señalan la presencia latente del sacerdote y el laico en la labor edificadora de la Iglesia de Cristo.- (Juan Francisco Peón Ancona, extracto del Diario de Yucatán, abril 19 de 1995).