En diciembre de 1987 se unió toda la vanguardia rockera
cristiana, para realizar un gran concierto a beneficio de un centro
rehabilitador en el Anfiteatro de San Miguel, en Santiago de Chile.
Lo curioso es que contaron con el apoyo de la
Municipalidad, de la prensa y de los incondicionales del rock
cristiano, excepto de la iglesia a la que se quería ayudar.
La razón era muy simple: tocábamos rock... Y eso no estaba bien.
Fue la última vez que el grupo "Vida" tocó en un escenario,
de igual manera sucedió con el duo "Metamorfosis".
Pero a principios del año 1988 se estaba planeando la
posibilidad de volver a los escenarios con una nueva propuesta,
lo que más tarde se convertiría en uno de los grupos de más
peso en Chile: "Azeta", la version castellanizada del término
griego alfa omega (principio y fin).