Productores e Ingenieros de Sonido: T. Erdelyi y Ed Stasium Asistente de Sonido: Ray Janos Grabado en: Media Sound, New York Masterizado en: Sterling Sound por Greg Calbi Concepto Foto de Tapa: Gus MacDonald Arte Fotografía de Tapa: John Holmstrom Fotografía de Contratapa: Danny Fields Dirección de Artística: John Gillespie Fotografías Interiores: Chip Rock y Bob Gruen Diseño del Album: Spencer Drate
e abre una nueva etapa en la banda: alejado Tommy de los parches (pero
dedicado de lleno a la producción) ingresa un baterista de veras, Marc Bell,
rebautizado como Marky Ramone, con lo cual se va a notar un cambio en el
sonido del grupo. Cambio en el cual debe haber influido el estado anímico
en el que estaba inmersa la banda, ya que ninguno de sus tres anteriores
trabajos (sobre todo el críticamente aclamado Rocket To Russia) se habían
vendido bien, lo que ponía a los Ramones en una situación económicamente
incierta. Irónicamente gran parte del público y crítica se mostraba mucho
más entusiasmada con la corriente punk inglesa, a la cual veían más seria
(¿?) y comprometida.
El disco muestra un intento por cambiar e innovar el tradicional sonido de
la banda con la incorporación de guitarras acústicas, más baladas y solos,
con un tono general de menos diversión que los anteriores.
Inmersos en una especie de crisis de identidad, los Ramones se volvieron
más serios (más musicales en realidad) embarcándose en una búsqueda sónica
impensable en ellos, lo cual fue mal entendido por gran parte de la crítica
y fans. Esto no significa que el disco fuera malo, todo lo contrario, es un
trabajo excelente, pero distinto, lo que motivó que no tuviera en su momento
el reconocimiento que merece.