Con ese mismo criterio decidieron otro cambio de sello, pasándose a la Sony, que le aseguraba una difusión más intensiva. Porque la de Juanse nunca fue la de preservarse del "desgaste" - de ningún tipo... - pero menos de imagen. Por eso, entre otras alternativas, se mostraron siempre permeables a presentarse en TV, cada vez que los convocaron. Y tanto aman las cámaras que el inefable Maldito no pudo sustraerse a su seducción, laburando como modelo de una propaganda de gaseosa.
También futboleros - Junase es "bostero" declarado - se coparon en participar en un petit torneo inter-bandas. Virus, la Zimbabwe y otras, fueron también de la partida, y para completar un año pródigo de realizaciones, el Mick Jagger de Devoto pudo concretar, por fin, su viejo sueño. Presenciar, en vivo y en directo, un concierto de los Rolling Stones en el Shea Stadium de Nueva York. Algo que tenía muy preocupado a Juanse desde chico - "morirme sin ver a los Rolling" - se cumplió con un aliciente extra. Cubrió periodísticamente el acontecimiento para el Suplemento Sí, del diario Clarín, tal como tres meses antes lo había hecho su amigo Charly García.