Momento de decisión

Para es siguiente trabajo discográfico, los chicos ya estaban en condiciones de plantear: "Tómalo o déjalo" (1990), sinónimo de una actitud un poco a la manera de los Who, pero más y siempre como los Rolling Stones. Con un video filmado en la Basílica de Luján - "Juana de Arco" - el grupo confirmó su intención de manterense al tanto del "show business" con sus crecientes exigencias para un mercado cada vez más competitivo.

Con ese mismo criterio decidieron otro cambio de sello, pasándose a la Sony, que le aseguraba una difusión más intensiva. Porque la de Juanse nunca fue la de preservarse del "desgaste" - de ningún tipo... - pero menos de imagen. Por eso, entre otras alternativas, se mostraron siempre permeables a presentarse en TV, cada vez que los convocaron. Y tanto aman las cámaras que el inefable Maldito no pudo sustraerse a su seducción, laburando como modelo de una propaganda de gaseosa.

También futboleros - Junase es "bostero" declarado - se coparon en participar en un petit torneo inter-bandas. Virus, la Zimbabwe y otras, fueron también de la partida, y para completar un año pródigo de realizaciones, el Mick Jagger de Devoto pudo concretar, por fin, su viejo sueño. Presenciar, en vivo y en directo, un concierto de los Rolling Stones en el Shea Stadium de Nueva York. Algo que tenía muy preocupado a Juanse desde chico - "morirme sin ver a los Rolling" - se cumplió con un aliciente extra. Cubrió periodísticamente el acontecimiento para el Suplemento Sí, del diario Clarín, tal como tres meses antes lo había hecho su amigo Charly García.