Actitudes. Tirarse de cabeza al público, poniendo y poniéndose en peligro, rescatando la vieja fórmula del riesgo, de mantenerse al borde. Nadie sabe cómo empezó, pero sí que llegó a convertirse en "marca de fábrica" del grupo - aún para los que la conocen de oídas. Entonces, perdió su atractivo para el protagonista, que además de darse algún contundente porrazo no quiso utilizarlo como atracción circense. Entonces, prefirió seguir trepando a las columnas de sonido y desde ahí, azuzar a la masa.
Declaraciones. Descargarse, de una, contra el "rock institucionalizado", en el que no tenía lugar - según sus apreciaciones - el verdadero rock and roll. En las encuestas de fin de año, tradicionales repartos de cortesía, los Paranoicos se destacaban por no votar a nadie, a pesar de recibir elogios por sus desempeños. "No nos gusta ningún grupo de acá..." se sinceró Juanse...
Algunos parecían gustarle menos que otros. No son casuales las versiones que atribuyen el "protagonismo" de "Ya morí" ("Yo quiero ser un héroe / que toda la gente se crea / que solo tomo vino del peor / que soy un bolchevique...) al Indio Solari, voz e imagen de los Redonditos de Ricota. "No la hice específicamente para él", aclaró alguan vez, "la escribí para todos aquellos que piensan que es compatible vender de esa forma el rock and roll, que no tiene absolutamente nada que ver. El rock and roll es lo contrario a todo eso, a Rusia (antes que se le cayera el muro)".
Esa visión de las cosas y del rock, sin embargo, se ha suavizado con las mieles de reconocimiento.
- ¿Porqué estamos buscando diferencias y tratando de agredir? - se preguntó ante la atenta audiencia de una conferencia de prensa. Yo creo que los Redondos son una gran banda que han tenido la sensación de seguir ese camino. Se ve que nosotros no vamos exactamente por ahí. Pero sí nos sentimos identificados al nivel de quien es el que expresa qué.
Esa obsesión por mantenerse al margen de las ideologías políticas - o mejor dicho, sus indiferencia hacia las mismas, sean de izquierda o derecha, de centro o de los extremos - se puso tajantemente de manifiesto durante la gira "de campaña" radical de 1989.
- Cuando me llamaron para hacer la gira con Angeloz, acepté porque me daba la posibilidad de tocar en todos lados, pero a mí, Angeloz me chupa un huevo - reflexionó, mucho tiempo después de escandalizar que le daba lo mismo "tocar para Angeloz que para Mussolini". Tal vez, se me haya ido un poco la mano con la comparación - relativizó -. Pero en definitiva, yo toco rock y no la marcha radical.
Actitudes y declaraciones que le trajeron algunos problemas con la prensa que no los tiene entre sus "nenes mimados". Aun hoy, el espacio dedicado a sus performances en vivo no es de los más generosos.
- Si mis viejos se hubieran tenido que enterar por los diarios de nuestro show en La Falda (Córdoba), habrán pensado que no tocamos, porque nadie dijo nada de nosotros - ironizó Juanse respecto a su set de cierre de la edición 1992.
Convencido de ser una estrella, el muchacho de Devoto, juega a serio con tanta convicción que la ilusión termina por volverse realidad. No vive en medio del lujo ni mucho menos, pero el glamour, pretendido o no, pasa por otros canons. Disfrutar de la vida, pasarla bien.
- Yo disfruto de la vida desde muy pendejo. - admite - A veces, uno inconcientemente, se propone sentirse mal y termina lográndolo...
Hojeando un álbum de fotos de su endiosada Marilyn Monroe o elogiando descaradamente a Amira Yoma (?), Juanse es capaz de deschaparse con cualquiera acerca del sexo, las drogas y el rock and roll.
- Algo bueno deben tener (las drogas). Si el hombre las descubrión y las asoció a su forma de vida, hay que respetarlas. Lo peor que podés hacer es creer que lo estás manejando. Yo creo que la cocaína, el ácido y las anfetaminas son como el mar. Hay que meterse hasta las rodillas y si uno nada muy bien, hacer un par de elongaciones. Pero volver rápido sinó... Sluurrp... te chupa. En cambio, con el sexo no hay que limitarse. Hay que disfrutarlo aunque después te mueras. El fantasma del SIDA es mejor que se agite para que la gente no se inyecte. Hacer el amor, hay que hacerlo.Yo uso forro, pero no quiero decirle a la gente que se lo ponga. Hay que cuidarse y es una decisión, pero que tampoco aprovechen esa situación para uniformarnos la verga...