La perdiz nival.
( Lagopus mutus )

    De la misma familia que el urogallo, a pesar de su denominación popular como perdiz, es un ave relíctica de nuestras montañas fronterizas, refugiada en las cumbres del Pirineo desde la retirada de los glaciares cuaternarios. Frecuente hasta mediados de siglo a lo largo de la cordillera, la presión turística ha situado al lagópodo o perdiz nival en la lista de especies amenazadas.
    Se trata de una de las especies maestras en cuanto a camuflaje de la península Ibérica. Su mimetismo con respecto a los terrenos de alta montaña resulta prácticamente total, tanto en invierno ( plumaje completamente blanco ) como en verano ( plumaje de tonos grises o pardos ), pero algunos detalles de color en torno a los ojos y la cola presentan, un acusado dimorfismo sexual.
    La población de esta ave en España es de menos de 175 parejas. En el resto de la Unión Europea no está amenazada. La perdiz nival se cuenta entre las especies estudiadas de la avifauna española. La mejor población superviviente se encuentra en el Pirineo catalán: cuenta con entre 100 y 150 parejas reproductoras. En Navarra únicamente se mantienen 4 ó 5 parejas. En cuanto a la población aragonesa, no supera las 25 parejas. Una población muy similar existe en la vertiente francesa de los Pirineos.
    Estos inventarios, junto con los existentes en los Alpes franceses, arrojan para el país vecino un total de entre 3000 y 5000 parejas. En escocia se localizan otras 10000 parejas, una población que sólo es superada en la Unión Europea por la de Suecia, con un número que se aproxima a las 75000 parejas.