AFRODITA (PISCIS): Es el Caballero de mayor belleza entre los 88 Caballeros que están bajo las órdenes de Santuario. Brillante y orgulloso, Afrodita fue el que acabó con la vida de Albyore, quién era Caballero de Plata y al mismo tiempo el Rey de la Isla Andrómeda.
Cuando Milo fue enviado para terminar con la rebeldía y desobediencia de Albyore, éste opuso férrea resistencia, colocándo al Caballero del Escorpión en una posición desfavorable.
Al llegar esta información a oídos de Arles, éste decide enviar al Caballero de Piscis para ayudar a Milo y terminar con el trabajo asignado.
Aprovechándose de su aspecto armónico y aparentemente débil, Afrodita logra engañar a Albyore y anulando sus cinco sentidos y lo asesina a sangre fría.
Cuando Seiya y Shon irrumpen en la última casa, Seiya ataca rápidamente y logra evadir a Piscis, cumpliendo con el acuerdo fijado con Shon momentos antes de entrar.
Después de la retirada de Pegaso, Afrodita le comunica sonriente a Shon el terrible final de su maestro, esperando un ataque impulsivo y poco inteligente por parte del guerrero Andrómeda, no obstante, Shon, que había madurado mucho a lo largo de su travesía por las Doce Casas, logra despestar definitivamente su séptimo sentido y ataca fieramente al Guerrero Dorado.
Por otro lado, Seiya cae en la trampa del sendero de rosas creado por Afrodita para evitar que llegue al Salón del Gran Maestro. Seiya confiado por la aparente armonía del paisaje intenta cruzar el sendero floreado, perdiéndo el conocimiento a mitad del trayecto a causa del polen de las Rosas Diabólicas.
Mientras, Afrodita recupera el control del combate momentáneamente, lográndo derribar a Shon y destruir por completo la Cadena y la Armadura de Andrómeda con el maléfico poder de la Rosa Negra.
Shon se levanta nuevamente, aumentando su cosmo hasta una magnitud enorme y ataca al Caballero Dorado arrojándolo contra las columnas de la casa de Piscis.
Andrómeda se juega el todo por el todo y expande su cosmos, intentando convencer a Piscis de su error y le pide que se retracte y jure solemnemente resguardar a la verdadera Atena, sin embargo, Afrodita se niega rotundamente alegando que el defendería el poder de Arles, ya que la justicia para él era el poder absoluto, no importaba si morían los más débiles por las acciones de los más fuertes, simplemente para él los débiles no merecían vivir.
Al ver la indecisión de Shon para atacarlo, Afrodita intenta su último poder: la Rosa Blanca, ésta rosa de incrustaría en el corazón de Shon violentamente, y cuando se transformase en una rosa roja a causa de la sangre de Andrómeda, éste moriría.
Shon convencido de que Piscis no iba a retractarse, eleva completamente el Cosmos de su interior y ataca furiosa y delirantemente a Piscis con el último poder de la Tormenta Nebular al mismo tiempo que su oponente arroja la Rosa Blanca.
Instantes antes de morir, Afrodita felicita a Shon por su esfuerzo y siente un profundo placer al saber que él también morirá a causa de la Ultima Rosa.
Shon se lamenta por no poder ayudar a Seiya, pero en el fondo confía en que él vencerá a Arles y logrará salvar a Atena. El Caballero de Andrómeda cumplió la promesa hecha a Ikki: pelear como un hombre hasta el final; lográndo también vengar la muerte de su maestro Albyore.