MILO ARY (ESCORPION): Caballero Dorado de inmenso poder que fue enviado por Arles para saldar cuentas con Albyore (Maestro de Shon y rey de las Islas Andrómeda), quien habiendo ocultado la verdad del viaje realizado por éste, fue tomado como traidor por el Gran Maestro.

Milo sin perder tiempo, destruyó a toda la Isla Andromeda, asesinando a todos sus habitantes sin ninguna compasión, sólo June, Reda, Spica y algunos otros pudieron escapar.

Al aparecer Yoga en la Casa de Milo, éste permite que Seiya, Shiryu y Shon pasen a través de la Casa del Escorpion, (por considerar que no serían capaces de sobrevivir a los demás Caballeros Dorados) y se enfrenta contra el Cisne del Hielo.

Despues de una sangrienta batalla, Milo le pide repetidas veces a Yoga que se rinda y deje de combatir, ya que no deseaba matarlo por respeto a Camus, Caballero de Acuario.

Milo le narra los verdaderos motivos que hicieron que Camus lo aislara en el cubo de cristal. En ese momento Yoga comprende al fin, que el verdadero y único motivo de su existencia es luchar al lado de sus amigos y defender a Atena.

Milo al ver que Yoga esta dispuesto a morir, se convence del verdadero espíritu guerrero del Cisne y se dispone a luchar.

Después de aguijonear la Armadura del Cisne con el poder de la Aguja Escarlata, Milo prepara su golpe final: el Pulso de Antares.

Yoga al verse sin ninguna opcion de sobrevivir enciende su cosmos al máximo e intenta matar de una vez por todas a Milo, efectuando el ataque a las estrellas de Escorpion.

Yoga es alcazado por el Pulso de Antares, el cual le perfora el corazón ocasionándole un desangramiento progresivo. Pero antes de caer al suelo, el Caballero del Hielo logra realizar su ataque con la rapidez de la luz, perforando todos los puntos claves de Escorpion según su constelación.

Milo, siente el congelamiento de su armadura y, sorprendido, reconoce que perdió. el combate y que si no hubiera tenido a la Armadura del Escorpion hubiera resultado muerto.

Al pensar esto, Milo observa que Yoga, cubierto de sangre, intenta llegar a la salida de la casa zodiacal, en ese momento duda de la veracidad de las palabras del maestro Arles y comprende que ningún traidor puede ser tan valiente y tan noble como el Cisne; es en ese instante cuando toma a Yoga en sus brazos y cura el centro sanguíneo para detener la hemorragia y salvarle de esta forma la vida al guerrero.