SHAKKA (VIRGO): El Caballero Dorado más cercano al Gran Maestro y quizás el más peligroso de todos. Su poder principal es el dominio del espíritu y la esencia del alma. En su mente no existe el miedo o la duda, sólo la armonía y la fortaleza de la divinidad.
Los demás Caballeros Dorados piensan que no deben dejar que abra sus ojos, porque de lo contrario, tienen grandes probabilidades de morir.
Despúes de su combate con Leo, Shakka regresa a la casa de Virgo y envía a sus dos mejores discípulos, Argora y Shiva, a eliminar al Ave Fénix, que aún no pagaba su traición al santuario.
Para asegurarse del triunfo de sus mensajeros, transmite su cosmos hasta la zona del combate, logrando casi su objetivo; pero algo o alguien interrumpió su meditación bruscamente. Lejos estaba de saber que Athena, aunque herida de muerte por la flecha de Tremmy tenía poder suficiente como para ayudar a sus protectores.
Luego, Shakka derrota fácilmente a Seiya, a Shiryu y a Shon gracias a que estos se encontraban muy débiles a causa de sus combates con los Caballeros de Leo, Cáncer y Gemini, respectivamente.
Al sentir que Shon aún presentaba resistencia, Shakka intenta matarlo, pero es herido por Fénix, quién aparece súbitamente tomando a Shakka por sorpresa.
Después de una brutal lucha, Shakka es derrotado por el Caballero del Fénix.
Al tiempo que Seiya lucha desesperadamente en contra de Arles, Shakka pide ayuda a Mu, diciéndole que se encuentra atrapado en otra dimensión.
Mu, quien estaba sumamente preocupado a causa la progresiva extinción del fuego de Piscis en el reloj sagrado, le dice a Shakka que debería tener suficiente poder para salir sólo.
Virgo insiste, afirmando que sólo Mu tiene el poder de transportación dimensional y que necesita traer a otro guerrero. Ante tal petición, Mu acepta y expande su Cosmos abriendo un portal dimensonal hacia la Casa de VIrgo.
Una vez dentro de su morada, Shakka ayuda a Ikki a restaurar la Armadura del Fenix y le advierte que debe ayudar a Seiya lo más rápidamente posible, ya que Pegaso se encontraba luchando sólo en el Salón del Maestro.
Había sucedido algo que Shakka no podía entender, por primera vez desde que era Caballero de Virgo, alguien lo había hecho dudar, habían logrado quebrantar su estado de divinidad espiritual para convencerlo de que estuvo equivocado desde el principio. Shakka reconoce que el espíritu de los Caballeros de Bronce es noble y único, y que en ellos está la fuerza para crear un mundo mejor, un mundo en donde reine la paz y la justicia..