El amor

El amor es tan firme como una montaña,
es tan fuerte como una roca.
Puede llegar en cualquier momento, pero también se puede
ir tan rápido como llegó.
A veces es tan fuerte que puedes llegar a hacer cosas tan
solo para protegerlo.
Nadie sabe cómo, pues no se puede ver, siempre lo
describen de colores vivos y claros, que es tan fresco
como el viento y muy sincero.
Pero quién sabe, a lo mejor está tan cargado de buenos sentimientos que es de color negro, puede ser que sea
caluroso.
A veces es un poco cruel, pues juega con tus sentimientos.
Siempre dicen que es obra de dios, y que nos da un placer
celestial.
Pero, quién sabe, puede ser obra de lucifer para confundirnos
y aprovecharse de nuestra ingenuidad, pues dicen que
todo placer es pecado y el amor te da el placer de sentirte
bien contigo y con los demás.
A lo mejor lo que escribo es verdad pero ya es
demasiado tarde, ya todos lo tenemos y ¿qué más nos queda que disfrutar de esta oportunidad de sentir?
 

Leslie Maffi (Séptimo)




 
 

En el bosque

En el reverdecer del bosque
se observan las aves volando
los animales comiendo
y el sol deslumbrando.
En las distantes sabanas
con el caer de las cascadas
expresan sentimientos alegres
que llegan a nuestras almas
Langostas y mares

que enriquecen nuestros lares

Y mala la larva creciente

en aquellas vertientes

del río que lleva latiente

un sentimiento viviente

que la naturaleza mantiene sonriente
 
 
 

Manuel Castaño (séptimo)

Salimos de nuestros capullos

Salimos de nuestros capullos conociendo este mundo, perdiéndonos la pista.

No sabemos en dónde estamos ni de dónde venimos pero sabemos que tenemos un destino.

Al chocarnos nos reconocemos inmediatamente. Claro, nacimos con muy parecidos caminos.

Tenemos nuestros choques muy a menudo, pero sabemos que es nuestro secreto y lo hicimos sólo por el afecto que les teníamos.

Empezamos la búsqueda de nuestro verdadero hogar aventurándonos como marineros en el mar sin saber los peligros que corremos ni a lo que nos enfrentaremos.

Tenemos que defendernos unos a otros y echar a andar ese barco porque sabemos que estamos solos en este mar.

Nadie nos comprende, creen que somos unos jovencitos en busca de líos, y si lo hacen nada más son a los que les tienen más confianza.

Para saber de qué muelle venimos solo tenemos unos cuántos mapas, herramientas y necesitaremos de muchos marineros ya que contamos con muy corto tiempo.

Somos manipulados y debemos manipular para conseguir lo que queremos lograr, a la vez somos traicionados por algunos de nuestros mejores marineros.

Por casualidad uno de nosotros encontró la última pista que significaría nuestro regreso al muelle.

Pero no podemos irnos sin decir adiós a este precioso mar, no podemos irnos. Algo nos retiene.

Finalmente nos damos cuenta de todo lo que hemos hecho para encontrar el camino a casa.

Ya a punto de bajarnos nos dimos cuenta de que no podíamos porque ya habíamos descubierto nuestro verdadero hogar y nuestra pasión por navegar.

Dunetchka Cerpa (Séptimo)

Pupilas lejanas
Mis pupilas lejanas y perdidas

cual barco que se mece en las

aguas y las olas del mar.

El brillo de la luna se esparce

como polvo de plata

siguiendo en mis pupilas

el profundo e inmenso mar.

La brisa de la noche se

enreda en mis cabellos

parece un manto suave

que cubre toda mi

humanidad, hilos de oro,

estrellas en el cielo, y me

hace recordar de nuevo

la inmensidad.

Pupilas, miradas que vienen y van, que van y vienen en

el azul profundo y

lejano mar.

Me sumerjo profundo

buscando mi lecho, mi nicho,

mi templo distante y distinto

que mis pupilas lejanas quieren mirar.

Natalia Vivas (octavo)

La aldea
La aldea del valle

está quieta en

humo blanco, todo.

La que era alegre

al sol, sueña no

sé qué amores

llorosos.

Ya no se ve el

río oscuro perdido

en sí mismo. Sólo

en la ciega paz

inmensa se siente

que tiene fondo.

Arturo Rodríguez (octavo)

Soy
Soy el viento cálido que pasa

cortando tu rostro pálido

colocando en el mar de tu tristeza

cada gota que te hace llorar

Soy tu boca que te hace

tragar los supiros de

horror que cayeron en ese mar.

Soy el viaje que nunca deseaste

a ese lugar que siempre odiaste.

Soy tu casa que se derrumba y

más tarde se convierte en una tumba.

Soy la comida fría que

te comiste en la nieve.

Soy todo lo que no quieres

ver ni ser en la llanura del saber.

Soy el suelo que te obliga a pisar

al igual que el viento que te obliga a respirar.

Soy el sol en el día soleado

susurrando todo el sonido que

salió de tu lado.

Soy el que voy y que vino

sin vino con una borrachera

que produce una arrechera.

Soy la luna que mece esa

cuna llena de horror.

Soy yo.

Manuel Villalba (octavo)

Juegos de la mente
Todos los días despierto

en una pequeña habitación, tan pequeña

que ni siquiera caben mis pensamientos,

con paredes y piso acolchados.

Mi mente juega con mi cuerpo

digo cosas que sólo yo logro

comprender, mi cuerpo es una

máquina desconocida que antes podía

controlar, y que ahora

apenas conozco.

Mi mente está bloqueada por pensamientos

que hasta mi propio cerebro desconoce.

Necesito alguien en quien confiar, necesito otra mente que me guíe. No sé quién soy

o a quién pertenezco, mi mente es un

laberinto donde ni siquiera sé caminar,

hay lagos en los que me ahogo

todos los días, sé nadar, pero

no me preocupo por hacerlo. Otro día me despierto, he

envejecido. Mi mente deja de jugar, no sé por qué.

y cuándo me doy cuenta. Ha dejado de funcionar,

recuerdo mi vida, si es que he tenido una.

Siento alivio y dejo de retorcerme. Mi mente

hace su última jugada. Siento mi alma

respirar sobre tu cuerpo, cierro los ojos, me

dejo elevar por el abismo de mis sueños

Era sólo una alucinación, abro los ojos. Dejo que la luz penetre en mí, pero no tengo miedo. Sé que solo son los “indefensos juegos de la mente”.

Acarantaír Escalona( noveno)

Precisión
Es mi poesía casi inentendible

es un fluido místico indefinible

como se altera el tono escondido

de un color invisible y reprimido

es presentir algo que no va a pasar

cuando el curso de una poesía barata

en el fondo va a cansar

atravesar por los aullidos de engaño

¿Por qué? filosófico

¿Quién dijo que expresar todo es ilógico?

Es un simple tema emotivo

como dijo la tía Ema

La vida es un sueño interminable

mi música no tiene que ser agradable

como expreso todo

y busco en mi vida un maldito modo

me falta mucho por expresarte

he ahí el porqué de mi extraño arte

malas circunstancias como me dijo Armando

somos simplemente un fallido contrabando

no fumen porque somos muchos y se está acabando 

consejo expresarme con estas palabras no es un maleficio

simplemente es el fruto de un poeta sin oficio.

Amilcar Infante (noveno)

La soledad
En momentos me encuentro

volando en un sitio donde

no quiero estar.

Mis emociones y sentimientos

son como la tierra más árida:

sedientos de la compañía que

logre llenarme, consolarme, que

logre darle sentido a la vida

con todo y sus situaciones que

me involucran.

Pienso muchas oportunidades en

las que me he sentido sola,

sin el apoyo de alguien muy

especial, de alguien que se

fue y dejó mi alma en un hilo,

un hilo que sin duda se puede

reventar por la inquietud,

desesperación y curiosidad de

que tal vez sí pueda existir algo,

alguien más que pueda llenar

ese vacío que una despedida me dejó.

Siempre me pregunto

¿por qué?, ni entiendo

el vacío que eso produce

en mí, trato de olvidarlo pero

es algo que me aturde, que

aunque olvidarlo es lo que

más quiero mientras más

lucho en contra de eso más

me ataca y asecha, me siento

perdida, sin esperanzas, sin una

ilusión inimaginable.

Pero llego a la conclusión 

de que siempre intento cerrarme,

no darme las oportunidades que

la vida me regala y desaprovechar

el momento para darme cuenta

de que sólo yo soy suficiente, que mi

mi vacío sólo se puede llenar

por mí y que en la medida

en que confíe más de que todo

me va a enseñar, que

sólo es una nube negra que

pronto llamará la atención

por su blanco más puro,

todo va a ser como

siempre lo he deseado, porque

eso reta mi vida, reta mi autoestima.

Andreina Guerrero (noveno)

Mi abuelo
Cuando te recuerdo voy directo al mueble de la sala. Tus fotos me trasladan al pasado y me dan la ilusión de que todavía estás aquí. Pero siempre un ruido nos impide vernos por un buen rato. Hay momentos en que tus fotos me siguen por toda mi mente y no puedo esquivarlas ni sé cómo eliminarlas. En fin, aunque no estés, te recordaré siempre.

Aritz Bilbao (noveno)

Triste adiós
Al verlo sentía cómo su calor invadía mi vida,

cómo campanas sonaban al compás de nuestro amor,

cómo mi locura invadía los jardines de su felicidad.

Pero un día esas campanas se apagaron

y con ellas su sonido.

En ese momento escuché un sonido angelical

y sentí cómo una sombra se posaba sobre mi alma

para iluminar ese vacío que me había causado su partida.

No quería más que arrancar

las paredes de mi alma

porque ese calor que antes me acechaba y me consumía, 

cada vez se alejaba más.

En ese momento mi alma se elevó

y al llegar al cielo

éste me acogió, me dio abrigo

y me ayudó a olvidar

cómo todo mi amor

se alejaba de mí

con un triste adiós.

Waleska Cerpa (noveno)


 

 

Alguien que se fue

El que dice no extrañar a

alguien que se fue

no sabe lo que dice

Alguien que se fue

usaba zapatos de goma

mientras hablaba con el juez.

Alguien que se fue siempre

sueña estar rodeado de gente

alguien que se fue suele emborracharse

y escribir versos en una servilleta de papel

Alguien que se fue se

ha ido para no volver.

Jean Carlos Parra (noveno)

El dolor
El dolor me persigue

me atosiga

no me deja respirar.

El dolor excava mi mente.

No me deja pensar

me bloquea

no me deja dormir

me atormenta.

Es como una bala que me persigue

y me invade.

El dolor es muy fuerte.

A veces mata.

Iker San Sebastián (noveno)

1